"Las que se quedan", una comedia que elige el humor para hacer frente al horror de migrar

“Mmm, ¿Qué más decimos? A ver, mmm… Ya no sabemos qué más decir. Gracias, gracias”, menciona una de las protagonistas de Las que se quedan en determinado momento. Qué más, le cuestiona al público porque vaya que han dicho, y mucho

Las que se quedan narra la historia de María, Concha y Lucía quienes, con el objetivo de visitar a sus familiares que radican en Estados Unidos deciden unirse a un grupo de teatro amateur que lleva obras a la comunidad latina en dicho país. Tras una serie de confusiones y problemas legales, las mexicanas platican su historia para cumplir una retribución social después de haber sido detenidas en el otro lado. 

Con la dramaturgia de Alejandra Serrano, texto por el cual fue acreedora del Premio Internacional de Dramaturgia “Teatro por la Dignidad” 2017, y bajo la dirección de Iván Torres, la propuesta se convirtió en la primera comedia presentada por la compañía Colectivo Imaginante Teatro, así como en el noveno proyecto dirigido por Torres. 

Además, contó con Tania Lafont como productora, Anai García como asistente de dirección y Daniela Flores fue la encargada del área de iluminación. Arantxa Torres, Valentina Saldívar y Angie Pelayo ofrecieron su voz para que María, Concha y Lucía pudieran contar su historia, logrando un trabajo memorable en escena

las que se quedan

Aliándose con el humor, el sarcasmo y la ironía, los personajes exponen al público un problema que atraviesa a nuestro país: la migración en búsqueda de otras -nuevas- oportunidades, lejos del lugar de origen.

De ahí se derivan muchos más: el sistema carcelario, los prejuicios de los gringos hacia los mexicanos al señalarnos en todo momento de seres violentos sin raciocinio a quienes deben salvar; pérdida gestacional, la hermandad que surge después de perderlo todo; la soledad y la depresión, hijos huérfanos de padres luchando por brindarles un mejor futuro, la violencia hacia las mujeres y la manera en que éstas se alían para hacer frente a un sistema que las aprisiona. 

las que se quedan

Durante aproximadamente una hora, el elenco lagunero consigue, mediante las risas y las interacciones con el público, despojar la crudeza con la que comúnmente son abordados tales temas, pero sin permitir que éstos se pierdan en el tinte cómico de la obra.

Los espectadores se convierten en un amigo más de María, Concha y Lucía permitiendo que sus vivencias sean recibidas con la ligereza y empatía presente en un encuentro casual entre personas cercanas. 

Las que se quedan hace uso de uno de los recursos mayor empleados por nuestras costumbres mexicanas: el humor frente al horror. Mientras Lucía provoca carcajadas en el público al invitarlos a corear una porra en su nombre o María revela el secreto detrás de la huida de su madre o Concha llena el escenario con sus ocurrencias, se vislumbra una manera de guiar la conversación hacia qué sucede con quienes se quedan y a dónde se va el eco de quienes se marchan. 

¡Qué rápido! Llega el aniversario del Chiosco de la Morelos y estas serán las actividades de celebración

¿Qué vas a leer?

  1. ¿Qué es el Chiosco de la Morelos?
  2. Chiosco de la Morelos, una propuesta multidisciplinaria con un esquema lagunero autosustentable
  3. Aniversario del Chiosco de la Morelos: la celebración de un buen año
  4. Aquí están los eventos de aniversario del Chiosco

El proyecto cultural y comercial conocido como Chiosco de la Morelos, ubicado en la Casa La Morelos en el sector centro de la ciudad de Torreón, Coahuila, y negocio perteneciente a la Comunidad Comercial de Red es Poder, celebra su primer año de haber comenzado operaciones y aquí te decimos cómo se va a celebrar por si te interesa unirte a las actividades de aniversario.

¿Qué es el Chiosco de la Morelos?

El Chiosco de la Morelos es un proyecto comercial con restaurante y bar que cada semana ofrece diversas actividades culturales, estimulando la difusión de propuestas independientes musicales, teatrales, científicas y periodísticas, incluso ha sido sede de diversos eventos de este propio proyecto de periodismo independiente.

Cabe destacar que este proyecto es parte de una propuesta cultural y comercial más amplia promovida por Casa La Morelos, una comunidad de distintas organizaciones con diferentes fines que coinciden en la sede que es la Casa La Morelos, construida desde 1935.

A cargo de los empresarios Daniela Mondragón y Aldo Valdés, el Chiosco de la Morelos se ha encargado de hacer numerosas colaboraciones con grupos de la sociedad civil y apoyándose desde luego del proyecto hermano enfocado al arte plástico, el Centro de Artes del Norte, un esfuerzo colectivo para la enseñanza artística en Torreón.

Aldo Valdés, quien coadministra el Chiosco de la Morelos, ha sido reconocido como gestor cultural y social en diversas otras propuestas, entre ellas el Comedor Santa Cecilia ubicado en la calle Querétaro, colonia La Merced #120, Torreón, México, el cual ayudó a instalar y administrar. El Comedor se encarga de apoyar a personas en tránsito por Torreón que necesitan apoyo para refugio y alimentación.

Además, Aldo es maestro y ha hecho voluntariado relacionado con temas de democracia, transparencia y desarrollo social.

Chiosco de la Morelos, una propuesta multidisciplinaria con un esquema lagunero autosustentable

Si bien el Chiosco de la Morelos cuenta con una serie de características que lo hacen único, hay una particularidad que vale la pena destacar y fue la primer idea que sostuvo la idea del Chiosco y esto es replicar un esquema operativo que Aldo Valdés pescó de sus viajes a Europa, donde se dio cuenta que los algunos restaurantes manejaban puros productos locales, activando una economía autosostenible en u unas comunidades italianas.

¿Cómo funciona este esquema operativo? Checa esta nota que hicimos del Chiosco de la Morelos.

Aniversario del Chiosco de la Morelos: la celebración de un buen año

El Chiosco de la Morelos es un espacio cultural que, durante un año, ha sido un negocio con altas y bajas como cualquier otro, pero que siempre ha priorizado la organización, sin falta, de proyectos culturales semana con semana, entre ellos: presentaciones de investigaciones periodísticas, clases de baile, exposiciones de arte plástico, teatrales, presentaciones de libros, shows de stand up, sesiones de poesía en vivo, entre otras que han habilitado al espacio como un centro cultural en Torreón.

Para este artículo entrevistamos a Aldo Valdés, uno de los cinco fundadores, quien explicó que "la propuesta inicial del Chiosco era fungir como un espacio de encuentro para distintas personas. O sea, convertirnos en un espacio muy diverso y muy activo en cuestiones artísticas y culturales, en el cual también hubiera un componente importante de gastronomía local".

En ese sentido, la misión del Chiosco de la Morelos se ha cumplido, convirtiéndose en un lugar para la agenda cultural, "activo y diverso" como lo plantea el mismo Aldo.

"Creo que en ese aspecto hemos logrado darle forma a nuestro objetivo inicial y hemos aprendido mucho. Creo que la propuesta inicial no se ha modificado y lo que se ha modificado es el esquema con el cual funcionamos desde el punto de vista de nuestra estructura y sobre todo porque hemos aprendido cómo hacer que un lugar como estos pueda ser sostenible y eso es un reto en la Laguna", explicó el fundador.

Finalmente, explica Valdés: "a resistir, aunque suene muy romántico, porque sabemos que nuestra apuesta probablemente por estas cuestiones que comenté va a dar frutos a largo plazo, pero reconocemos la importancia de estar intentándolo ahora mismo porque creo que sólo ha pasado un año, pero en un año ya han pasado muchas cosas y efectivamente se ha ido consolidando esta idea inicial, las personas que visitan el Chiosco o los artistas que visitan el Chiosco suelen tener una experiencia muy positiva y una percepción muy agradable del lugar".

"Creemos que, en ese aspecto estamos haciendo bien las cosas y eso es muy motivante", explicó Aldo.

Eventos de celebración

El Chiosco de la Morelos celebrará con dos días de eventos, el primero será el próximo viernes 12 de abril del 2024 y luego el siguiente sábado 13 de abril.

Aquí te dejamos los flyers oficiales:

Encuentros fortuitos, el cuento como desafío

Ruta Norte Laguna | Jaime Muñoz Vargas

Entre otras, una de las responsabilidades del editor es, a veces, cuando no hay quién lo materialice o se lo piden, escribir el texto que aparecerá en la espalda del libro, aquel lugar que todos hemos visto ubicado en lo que la mayoría conoce como “contraportada” y en el argot editorial denominamos “cuarta de forros”. Suele ser un texto no firmado y siempre, sistemáticamente, elogioso, pues lo que procura es invitar al potencial lector a comprar el libro y quizá también, si no es mucho pedir, a leerlo. Por ello, es muy difícil, por no decir imposible, encontrar que este género de escritura consigne que el libro es aburrido o prescindible. El texto de la cuarta de forros presupone el aplauso, el espaldarazo y muchas veces el confeti más irresponsable.

Cuando escribí y firmé las palabras para la cuarta de forros del libro Encuentros fortuitos (UANL-Ibero Torreón, 2023) ya estaba segurísimo de mis afirmaciones, sobre todo de la última línea. Cito el convite: “El dolor, la rabia, el humor, la desesperanza, el vacío y la incertidumbre son algunas de las estaciones del alma que atraviesa Encuentros fortuitos, segundo libro de cuentos de Miguel Báez Durán. Armado con una prosa más que bien templada y en todo momento espesa de literatura, el autor nos lleva a convivir con personajes que habitan la frontera simbólica entre México y Canadá, sujetos cuya inestabilidad nos permite suponer, por extensión sinecdóquica, la inestabilidad de la vida, el monstruo que acecha detrás de cualquier rutina o sensación de bienestar. Así, una turista canadiense entregada a la caridad indolora pierde misteriosamente la vida en Cancún, una madre alucina con las caricaturas niponas que podrían contaminar a su hijo, unos pelagatos edifican a punta de memeces su indestructible ego, una mujer es acosada por los arañazos del amor y la maternidad, un escritor revisa su fracaso en el espejo del reconocimiento ajeno y remotísimo, un inquilino con anhelos de serial killer reflexiona sobre el cese taxativo del ruido en su vecindario y, por último, un sujeto queda hecho pomada por la belleza fugaz e inalcanzable. He aquí, dicho de manera muy sintética, el contenido de Encuentros fortuitos, libro que evidencia la pericia narrativa de Miguel Báez Durán, escritor pleno de imaginación y de recursos para usarla, sin duda un maestro del nocaut cuentístico”.

Insisto: al escribir lo anterior sabía que el minitexto de la cuarta debía terminar de manera categórica y subrayar que Miguel Báez Durán (Monterrey, NL, 1975) es un “maestro del nocaut cuentístico”. Razonar esta afirmación aparentemente excesiva es el propósito de los renglones que ofrezco a continuación.

Diré en esta nueva oportunidad, para empezar, lo que he repetido muchas veces sobre todo en los talleres literarios: que el cuento es un género literario peliagudo, fácil nada más para quienes lo observan desde la otra orilla del río. Es pues un error juzgarlo por su complexión breve, pensar que el cuentista es un tipo que se sienta, relata una anécdota y termina en la cuartilla dos o cinco o diez, cuando la aventura narrada ha terminado. Así de sencillo y así de falso. Se le minusvalora en principio por su brevedad: ¿qué tan difícil puede ser sancochar un texto corto?, piensan muchos. Lamento decir que la brevedad es apenas su característica más saliente, la punta de un iceberg que debajo esconde —cuando el cuento es eficaz, cuando el cuento es, como quería Poe, impactante— un montón de malicias, tantas que por ello muchos narradores le sacan la vuelta y optan por la escritura quizá más relajada de la novela, género que asimismo demanda otras pericias.

Pues bien, digo que Miguel Báez es un maestro del cuento no por capricho o por los imperativos de la amistad, sino porque sus cuentos son dispositivos literarios que admiten la lectura más puntillosa. En Encuentros fortuitos no asistimos a la escritura de un aprendiz, de alguien que apenas tantea con paso titubeante el terreno movedizo del cuento. Al contrario, en este libro estamos frente a la presencia de un narrador ya dueño de todos los recursos necesarios para articular historias compactas, emotivas, dignas de figurar en la biblioteca más rigurosa. Pienso de nuevo en la extensión; pese a que se trata de cuentos largos, la apretada intensidad de cada pieza crea la impresión de vertiginosidad, rasgo propio del cuento, casi como si en la lectura asistiéramos a un viaje en caída libre.

Los cuentos avanzan sin detalles que queden librados al azar, sin distracciones parasitarias, siempre al servicio del asunto central, siempre apegados al conflicto del protagonista. Desde cada uno de los arranques sabemos de un propósito, de un deseo clavado como daga en el espíritu de cada personaje principal, y hacia allá, a ver cumplido o frustrado ese deseo, avanzamos guiados por una prosa que no se da reposo en su fluidez, casi frenética en el despliegue de las peripecias y sin embargo espesa de belleza literaria, henchida de giros que nos permiten apreciar la soltura de un narrador que se apodera de un tono y no lo suelta hasta persuadirnos de que lo contado está muy bien contado, con las medidas justas de velocidad, introducción de detalles y verosimilitud.

En los siete cuentos que habitan este libro conviven las mejores herramientas de la narrativa. Por ejemplo, una que no es frecuente encontrar en otros escritores: la capacidad para bucear minuciosamente en el alma de los personajes, la destreza para sumergirse en interiores atormentados, en vidas que encallan en miedos, en odios, en obsesiones, en tristezas recónditas, en muy pocos, poquísimos o de plano nulos motivos de alegría. No se ha equivocado Saúl Rosales, quien tras leer los cuentos de Encuentros fortuitos me comentó que, natural o aprendido, hay algo de destoyevskiano en los microcosmos urdidos por Miguel Báez. Y sí, la mayor parte de los personajes que deambulan por estas páginas son sujetos sujetos a un pequeño infierno, seres incrustados en la urbe que bajo la cutícula de civilización no pueden evitar los manotazos de la soledad y la barbarie.

He compartido con su autor los títulos de mis relatos preferidos. Con los libros de cuentos, como ocurría antes con los discos y sus canciones, siempre pasa esto: uno selecciona en la cabeza las piezas que más le cuadran. No citaré aquí cuáles son, para no prejuiciar más al lector con mi opinión. Sólo diré, como cierre de mi reseña, que este libro es un dechado de libro de cuentos, que todos sus párrafos han sido concebidos, problematizados, ejecutados y revisados con lupa por un escritor lagunero desbordante de talento literario y voluntad creativa, por Miguel Báez Durán, un narrador que ha aceptado los desafíos del cuento y ha salido airoso como lo que es: “un maestro del nocaut cuentístico”.

Comarca lagunera, 22, noviembre y 2023

Nota. Texto leído en la presentación de Encuentros fortuitos (UANL-Ibero Torreón, 2023) celebrada el 22 de noviembre de 2023 en la Galería de Arte Contemporáneo del Teatro Isauro Martínez, Torreón. Participamos Mariana Ramírez Estrada, el autor y yo.

Presenta La Tinta Cafebrería actividades para el cierre de octubre

La Tinta Cafebrería es un espacio que busca generar diferentes comunidades a través de las actividades literarias, y propiciar distintos diálogos y reflexiones, por lo que, del 25 al 28 de octubre, ofrecerá diferentes actividades alrededor de la lectura, la escritura y los libros, dirigidas al público en general.

Las actividades en la Tinta Cafebrería

El miércoles 25 de octubre, a las 7:30, el colectivo de narradores orales Palabristas en el desierto se presenta con la actividad Cuentos de Halloween, en esta ocasión, participan Elías García, de Escénica Fantoche, Moka Cuentacuentos y Ena Galíndez. Es una actividad para todo el público, de cooperación voluntaria.

El jueves 26 a las 7 de la tarde, se llevará a cabo el círculo de lectura. La actividad se realiza cada jueves, está dirigido a adolescentes y adultos y tiene un costo de $50 la sesión. Incluye el material de lectura. Para asistir hay qué confirmar la asistencia.

El viernes 27, a las 7:30, será la velada literaria Un relámpago en la hoja, en la que participa Alfredo Castro Muñoz y Lucila Gamboa con lecturas de sus poemas. El evento está dirigido a adolescentes y adultos.

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El sábado 28, a las 7 de la tarde, se llevará a cabo el primer Drink&Write, actividad que consiste en realizar ejercicios de escritura creativa mientras se disfruta una bebida. Esta actividad está dirigida a mayores de 18 años.

Además de este calendario, se tendrán las actividades fijas, como el Miércoles Literario, a cargo de Elena Palacios y Claudia Soto, de 4:30 a 6:30, y el Taller de Escritura Poética, a cargo de Caleb Landaverde, el miércoles a las 7:00.

¿Dónde está La Tinta Cafebrería?

La Tinta Cafebrería se ubica en Paseo Morelos 559 pte, entre Leona Vicario e Ildefonso Fuentes, a cuadra y media de Plaza Mayor, en el centro de Torreón.

Se pueden pedir informes a través del teléfono y whatsapp 871 711 22 60 y de las redes sociales Facebook e Instagram @latintacafebreria.

Salón danzombie: la historia que arrancó carcajadas en Torreón

El Teatro Alfonso Garibay estaba lleno hasta las lámparas. Salón danzombie generó expectativas entre un público necesitado de reír, de distraerse, de olvidar, al menos por dos horas, las obstáculos que la vida y el sistema presentan, como sendos diques, a lo largo de nuestra existencia.

El narrador, el pinche chaparro, el buen pastor, la delegada, el diputado zombie y el morro y la morra fresas coincidieron en el escenario para arrebatar, como un cleptómano, risas y carcajadas a los 180 asistentes que cada función registró.

Salón danzombie es una historia que plantea la posibilidad de que la humanidad está en peligro por la proliferación de muertos vivientes. El diputado, por quien sucede la anécdota, es asesinado por un taquero con ideas cristianas fundamentalistas. El legislador revive como "zombie" y éste es expulsado del salón donde estaban conviviendo. La idea de la historia es evitar, a toda costa, tener contacto con el mundo exterior para no infectarse.

Salón danzombie y la comedia pop

El teatro lagunero está creciendo. El año pasado, simultáneamente, se llevaron a cabo la Muestra Nacional de Teatro y el Festival Alternativo de Teatro. La oferta ha crecido con el paso de los años, pero las comedias no son el género que se presenta con más frecuencia.

Así, la compañía Rey Feo trabajó, durante meses, en la puesta en escena que, en su primer fin de semana, fue todo un éxito.

La narrativa del libreto viaja por el tiempo. Va de 1994 al presente. Juegan con los cambios del valor del dólar, hacen referencias con ideas ridículas de programas televisivos que, con el paso del tiempo, sí existieron, tales como Big Brother o Bailando por un Sueño.

Representan con oportunos detalles la narrativa de las personas nativas de la Ciudad de México. Hacen convivir, por un año, a personajes de diferentes extractos y condiciones sociales.

Un apocalipsis zombie genera igualdad de condiciones entre las y los personajes. No hay ricos ni pobres, nacos y educados, morenos o güeros. Como en la película de "Triangle of Sadness", de 2022, la dramaturgia, así como el director y las los intérpretes, dentro de la comedia, imponen un mensaje de sumo valor para la realidad actual, abrazada por el individualismo y los complejos de clases: en un espacio en que el dinero se queda afuera, la única forma de sobrevivir será la horizontalidad y la organización comunitaria.

Salón danzombie abrirá más fechas

En medio de aplausos y risas y carcajadas por parte del público, el equipo de Salón danzombie y la compañía Rey Feo confirmaron que abrirán otras dos fechas.

La temporada continuará durante el mes de noviembre, en el mismo Teatro Alfonso Garibay, con precios, en preventa, de 160 pesos y 200 el día de la función.

Salón danzombie es una oportunidad para la comunidad lagunera de disfrutar dos horas de comedia fresca, con actuaciones acertadas y con una química entre las y los integrantes que se transmite con contundencia del escenario hacia el público.

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El elenco está conformado por Ángel Talamantes, Kenya Reza, Yuliet Fuentes, Manuel Acevedo, Alan Nolasco, Andrés García y Polo Marquezhoyos quienes, junto con la dirección de Ramiro Baranda, garantizarán un momento de desparpajo y risas e irreverencias en un contexto en el que las personas debemos cuidar, desde nuestra oralidad, cualquier tipo de expresión que pueda hacer sentir vulnerable a una tercera persona.

Bien dicen que la comedia es la expresión artística más potente para hacer crítica social. Salón danzombie, consciente o inconscientemente, ofrece un mensaje, como moraleja, que deberíamos adoptar para fortalecer a nuestra comunidad.

El teatro en Torreón como obra documental

El teatro en Torreón es un espacio que está en continua evolución. Cada día son más los foros que ofrecen diversas piezas, desde las anecdóticas hasta las documentales, para describir la identidad y las problemáticas que se viven y perciben en la región lagunera.

Así, en Torreón se han montado obras que no simplemente cuentan historias con la estructura tradicional, es decir, inicio, desarrollo, nudo o clímax y desenlace. También se montan puestas en escena que buscan visibilizar problemáticas sociales como la violencia de género o la desaparición forzada y tratan de experimentar con tipos de teatro que ayuden a que el público y las y los actores maduren de manera conjunta.

El teatro en Torreón como obra documental

El teatro en Torreón ha desarrollado ejercicios documentales que lograron atrapar al público: obras como Tijuana 530, Proyecto Laramie, Inventario de Fantasmas, entre muchas otras, montaron, desde un documento y la evidencia testimonial, narrativas para visibilizar ante el público una problemática social. Es, en esencia, una puesta que se compone de documentos, testimonios y valores que trascienden al arte y que dan valor por intentar modificar estructuras dañinas para la sociedad.

"Por lo tanto, problemas en torno a la memoria, la violencia institucional o las demandas sociales pasan a tomar un rol central, tanto en la pequeña como la gran historia. Se ha reconfigurado un escenario político de participación que, junto con mirar críticamente el presente, mira con inquietud científica la historia reciente y la no tan reciente. Hay teatro documental porque hay artistas con tesis históricas.", indica el ensayo "¿Qué decimos cuando decimos teatro documental?".

El teatro documental en, en suma, una sinergia de varias dramaturgias y técnicas de exposición y representaciones escénicas que tienen, como fin, inspirarse en investigaciones rigurosas para presentar una historia que no necesariamente es anecdótica, pero que tampoco recae en una mera exposición unidimensional.

El teatro en Torreón y el periodismo

El teatro en Torreón y el periodismo tienen la oportunidad de trabajar de la mano para visibilizar, con ayuda del documento y la investigación rigurosa, historias que den valor e identidad a una región que aún está en proceso de maduración, pero que ya sufre problemáticas sociales y ambientales de urbes que tienen más de quinientos años de existencia.

El libro "Teatro Documental de Vicente Leñero", describe en su contraportada, de manera breve, el objetivo que tiene el teatro como documento y como instrumento para representar la realidad.

"Entendido como documento, como foro para enfrentar puntos de vista a discutir sobre acontecimientos inmediatos e históricos, el teatro representa un medio de innegable eficacia para conocer la realidad.", explica un fragmento de la contraportada de la publicación.

En la literatura, por ejemplo, los grandes periodistas norteamericanos como Truman Capote, Tom Wolfe, Norman Mailer, Gay Talese, entre otros, comenzaron a escribir un género denominado "no ficción", es decir, reportajes de investigación de largo aliento escritas con técnicas literarias asociadas al cuento y a la novela, pero sin alejarse, un ápice, de los acontecimientos que verdaderamente sucedieron.

En México, también destacaron plumas como las de Vicente Leñero, Jorge Ibargüengoitia o más recientemente Jorge Volpi, con el caso de Florence Cassez, quienes realizaron investigación periodística de largo aliento, obtuvieron todos los documentos necesarios y presentaron la historia en un formato artístico, en este caso novelas de no ficción.

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Así como en la literatura, el teatro en Torreón tiene la oportunidad de representar el abanico de realidades que se viven en la región para proponer soluciones, visibilizar a las víctimas, señalar a los culpables y criticar a las estructuras que no permiten que las personas avancen y tengan aspiraciones legítimas de movilidad social.

Memoria teatral: reflexiones del desolvido desde lo vívido

#ComunidadDeMedios | Mace Medina | Heridas Abiertas

A través del arte y la ficción existe una especie de sanación para seguir en la lucha. Y es que no es solo pensar piezas escénicas para recordar, sino encontrar formas de cumplir el deseo de compartir con otros cuerpos. Porque a fin de cuentas, la memoria vive en los cuerpos.

“Cada uno tiene el máximo de memoria para lo que le interesa y el mínimo para lo que no le interesa”.

Arthur Schopenhauer

Me parece pertinente arrancar citando a Schopenhauer, en especial su aforismo sobre la memoria porque últimamente he estado reflexionando mucho con este concepto.

Con motivo del Día Mundial del Teatro, me invitan aterrizar reflexiones a las que he llegado.

El arte es un referente para enmarcar los acontecimientos de una época interpretados por sus creadores desde sus subjetividades. Me queda claro, como con la pintura, literatura, escultura o hasta la música, es posible aterrizar esta interpretación y perpetuar la memoria. Pero, ¿cómo lo escénico (con su bendita condición efímera) puede convertirse en un instrumento para la memoria?

Afortunadamente pude conocer a La memoria del instante y su seminario “Otro(s) Teatro(s)” que llegaron a compartirme otras posibilidades de pensar el teatro y, con esto, otras formas de entender lo escénico como una guarida para la memoria.

Hay una cifra que, curiosamente, no me sorprendió, pero es interesante, solo el 1% de la población en México va al teatro. Por eso cuando llegó la pandemia (hace tres años), se creía que el teatro iba a morir… Y murió, aunque sea unos meses. O lo hizo para quienes se aferran a una idea hegemónica de lo que es el teatro. Es decir, para quienes piensan que el teatro solo es el recinto y no el acontecimiento.

Intentaré explicarme un poco más citando otra disciplina. El cine es el lugar donde vamos para ver largometrajes. Estas proyecciones pueden ser de diferentes géneros, técnicas y narrativas. Sin embargo, lo que nunca va a cambiar es el acomodo del lugar. La pantalla y las butacas han estado en ese acomodo desde que se inventó el cine, claro, ¿cómo verías bien la proyección si estuviera la pantalla detrás de ti? Sin embargo, puedo sacar el largometraje del edificio y proyectarlo en mi casa, en mi celular, un asiento de avión, etc. Es posible sacar a la película del cine y no perderá su condición de largometraje. ¿Por qué entonces no pasa lo mismo con el teatro que en cuanto lo sacamos del edificio (o su hegemonía) se cuestiona o señala diciendo “Eso no es teatro”?

Entonces, ¿qué hace teatro al teatro?

Esto es tema para buen rato y no es tema ahorita, así que intentaré sintetizar esperando no reducir. Es imprescindible entender que todo teatro cuenta con teatralidad, pero no toda teatralidad involucra al teatro. La teatralidad es ese algo que tiene un acontecimiento que le dota de sentido teatral.

Entendiendo el teatro como lenguaje.  Es la posibilidad de articular preguntas.

Y es entonces que se abre el umbral para dialogar con la memoria desde la escena y los cuerpos.

Esto no es nuevo, se hace desde hace mucho, cuando se dieron cuenta que el teatro convencional o teatro-teatro en realidad no dialogaba con el espectador, sino que monologaba. Se compartía un discurso sin derecho a réplica, a menos que conocieras a las creadoras involucradas con el proyecto y les expusieras tu punto de vista a expensas de ofender por pensar diferente.

Gracias a pensar en una escena expandida, se llegó al entendimiento de la eficacia estética fuera de la arquitectura teatral para abrir la posibilidad de creación/reconstrucción de la memoria.

¡Hay que hacer mucho más que solo recordar!

El papel de la memoria en la justicia transicional. Se puede evaluar teniendo en cuenta los objetivos de ésta. Distintos autores y observadores han argumentado que la justicia transicional puede tener un impacto en la construcción de paz, la reconciliación y el fortalecimiento de la democracia, y con la memoria como herramienta se puede intentar llegar a los siguientes puntos:

Ruben Ortíz propone a la teatralidad como un medio para aterrizar la “Justicia Poética”.

A través del arte y la ficción existe una especie de sanación para seguir en la lucha. Y es que no es solo pensar piezas escénicas para recordar, sino encontrar formas de cumplir el deseo de compartir con otros cuerpos. Porque a fin de cuentas, la memoria vive en los cuerpos.

Con esto, espero no se entienda que existe un antropocentrismo, pues existen otros cuerpos, como el trabajo de Fran Arrieta, quien desde la idea de creer que la realidad es tan grande como para enjaularme en la arquitectura teatral explora la invocación del Río de las Avenidas con su pieza escénica “Postales al río”. Este proyecto tiene que ver con pensar en el Río de las Avenidas de Pachuca que, actualmente, está entubado y corre por debajo de la avenida que lleva su nombre.

Nombrarlo, pensarlo, volverlo presente implica activar sus historias, no la oficial, sino las pequeñas historias que abren la memoria del río y, con ello, recuperar el vínculo entre la gente (el cuerpo social) y el cuerpo acuático. Esto se logra con recorridos a lo largo de la rivera, visitando estaciones que muestran las postales. Además del proceso de investigación/creación.

Pero claro, aparecerá alguien diciendo: Eso no es teatro.

Es necesario recordar que los artistas tienen la responsabilidad de inaugurar espacios inauditos, asimilando sus afectos y deseos de compartir para sentirse acompañados. Es así que aparece la licencia de la ficción para realizar traducciones sensibles que detonen en la pieza y su convivio, sin olvidar que la performatividad/teatralidad no solo radica en el cuerpo de la artista.

lleana Dieguez, quien visitó Torreón en noviembre de 2022 por la 42a. Muestra Nacional de Teatro y ha volcado su vida a la investigación de esa teatralidad que rebasa los límites del quehacer teatral, articuló en una clase del seminario un concepto muy potente: Performatividad afectiva. Ésta es la dimensión concreta del ser cultural y su capacidad de presentarnos con el otro. Es decir, lo que nos afecta, nos lanza a la acción. No con un fin artístico per sé, pero sí intrínseco.

Como ejemplos citó acciones de personas que buscan a sus seres queridos desaparecidos que pelean rabiosamente con sus palabras y acciones llenas de corazonamiento, es decir, pensándose en colectivo con acciones desde el corazón.

Esto también es memoria desde la escena… Pero, ¿es teatro?

Torreón o La Laguna cuenta con un gremio artístico muy diverso con poéticas igual de variadas. Sin embargo, en el gremio teatral he notado cómo la memoria de nuestra región aparece solo por encima o en proyectos escondidos que casi nadie consume porque eso no es teatro. Espero no se saquen de contexto estas palabras, no estoy demeritando ni diciendo que el teatro que se hace acá sea malo, sino todo lo contrario.

Y es que, parafraseando Cuauhtémoc Lazo (La memoria del instante), si bien las artes vivas son memoria al congregar cuerpos; el teatro nos permite juntarnos a reconstruir y resignificar el relato, sin embargo no es algo per sé del quehacer teatral. Lograrlo conlleva un trabajo ético e investigación.

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Entonces, cuestiono mis practicas y me surge una pregunta, que más bien es una invitación desde el deseo a compartir con excusa de la efemérides próxima:

¿Qué puede hacer el arte por la visibilidad de la vida y la articulación de la memoria de nuestra región?

Por esto, creía pertinente citar a Schopenhauer. Nuestra región tiene un montón de memorias que, creo, estamos mandando al olvido. Es necesario utilizar el arte vivo para traer al desolvido la memoria y mediante los acontecimientos teatrales expandir la memoria entre los cuerpos.

Liliana Fischer, cognición y fragmento

Por Alejandro González Enríquez

«El objetivo del arte no es representar la apariencia externa de las cosas, sino su significado interior.» Aristóteles.

La fascinación y el misterio por entender su entorno, pero sobre todo a sí mismo, ha llevado al hombre a un sinfín de búsquedas para dar respuesta a la interrogante de nuestra efímera existencia.

El arte desde su trinchera nos acompaña desde tiempos inmemoriales en esta búsqueda de respuestas como lo fueron las representaciones rupestres que hablan de la visión en un mundo ancestral y que con el pasar de los años han cambiado en intención y técnica.

El mundo contemporáneo muestra nuevos planteamientos a la manera en la que nos percibimos y nos relacionamos. Claro que el arte no es indiferente a esto.

Liliana Fischer nació en Torreón, creció en Cuernavaca y llegó a la adultez en Houston. Por destino regresó a la ciudad que la vio nacer en donde era extranjera más que oriunda y ha demostrado con su propuesta artística ir más allá de su profesión y de la herencia familiar.

Perteneciente a una genealogía ligada a las artes, como por ejemplo lo fue su bisabuelo Paul Fischer; un extraordinario acuarelista, su madre Lilia Fischer “Rhiux.a” pintora local con notoria relevancia en el mundo artístico y hasta sus hijos que ya son parte también de esta vena creativa.

Fuera de lo que pueda representar este universo, desde pequeña sintió interés por expresarse en otros medios y vincularse con grupos intelectuales que tuvieran intereses comunes y que también nutrieran su percepción. Pero no fue hasta el regreso a su terruño de nacimiento que potenció su propuesta artística, la llevó a nuevas experimentaciones y además también la ha compartido con el público. Particularmente el desarrollo del proceso creativo, la posibilidad de expresión y los mundos internos que el arte abre han sido de primer interés de la pintora.

Las obras en diferentes soportes y técnicas son muestra de esta libertad que se ha ido configurando en series. Desde las más primigenias en las que se nota una marcada influencia del collage podemos escudriñar en esta búsqueda sensible del interior humano que poco a poco cambia a lienzos más coloridos en otras etapas y que finalmente la pintura más actual se muestra en los trazos seguros, cargados de una paleta pocas veces consciente pero muy bien lograda en la que los rojos, negros y azules, por mencionar algunos, crean una imagen de comunicación, catarsis, vinculo y sueño.

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El contenido sexual intrínseco en nuestra humanidad se expresa en varias obras y ha sido parte medular de las exploraciones de Liliana en algunas ocasiones creando controversia por la confusión y el desconocimiento que tenemos de nuestro propio cuerpo y de lo sentimos, es por eso que también en su papel como psicóloga ha creado una firme postura en el arte vinculada a la expresión en arte terapia.

En su teoría, concepto y legado su trabajo es fundamental para ver otras posiciones de nuestra fragmentada realidad que además pone en valor una vanguardia artística local silenciosa pero que surge con mucha firmeza. En su caso, desde el refugio del edén verde que es su estudio en Torreón.

El renacimiento lagunero

Opinión | Alejandro González Enríquez

Después de algunos años, el destino me ha traído tal vez por casualidad o quizá por omisiva decisión a la tierra que me vio nacer, Torreón, Coahuila. El tiempo pasa pronto y uno pocas veces es consciente de su paso. Siempre tuve afinidad por las artes, especialmente por la pintura para la cuál he tenido devoción. Recuerdo haber tomado clases y cursos, haber conocido ciertas personalidades del ámbito cultural muy reducido, pero a la vez sólido que existía en aquellos años marcados por la inseguridad. Experiencias que nutrieron mi visión del mundo y que guardé con especial cariño. 

A la vuelta de una década de distancia, vuelvo, y me encuentro con una comunidad desarrollada, engrandecida y respetada. Es un gusto dedicar varios de mis futuros escritos al trabajo de aquí, su vida cultural, propuesta y arte.

Desde principios de este año un sequito de exhibiciones se han presentado en la región, hablar de muestras no es nuevo en esta ciudad que no se caracterizaba por su vida artística. Sin embrago los museos de la región tienen varios años haciendo bien pensadas muestras como el Museo Arocena y a su vez ha habido exhibiciones en las incipientes galerías de la ciudad; pero en este año hay una situación peculiar puesto que por primera vez el apoyo de las instituciones gubernamentales se ha hecho notar con exposiciones que abordan el contexto y trabajo de los autores locales.

Caso muy particular fue la muestra realizada para conmemorar el día internacional de la mujer (08 de marzo) que se llevó a cabo la casa de cantera y en la galería de la casa del cerro.

Como ya hemos mencionado antes existen muy pocos registros sobre las técnicas y temas abordados por los pintores locales, pero cuando se trata de mujeres la información es aún mas escasa sobre todo si se habla del trabajo realizado durante el siglo pasado y es que muchas de ellas han sido devoradas por el tiempo y por su papel en otras áreas cómo el ser amas de casa o madres, por ejemplo. Relegando la pintura a un segundo término y propiciando que la historia del arte no les dé el lugar que se merecen.

La exposición mostrada en la “Casa de Cantera” surge después de una investigación en el acervo de la pinacoteca del “Museo Casa del cerro”, revalorizando obras de artistas que vivieron, visitaron o que siguen trabajando en la región. Surgen nombres de talentos extraordinarios como Lilia Fischer, Marcela López y de artistas con trayectorias muy sólidas como Patricia G Santiago y Ana fuentes. Las obras varían en técnica, así como en concepto, temporalidad y formato. Teniendo siempre el hilo conductor del pensamiento local.

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La segunda exhibición se tituló “Contemporáneas”, fue presentada en la galería de la “Casa del cerro” y abordó el trabajo de artistas más jóvenes que están experimentando y proponiendo, de igual manera, con una visión local pero influenciadas por información y recursos globales en técnica, material y hasta en las formas de mostrar su trabajo.

Es bueno mostrar el trabajo que se ha hecho, pero aún nos falta posicionar el papel artístico de la región en la historia del arte nacional, para ello estas exhibiciones son fundamentales y es por eso que vale la pena continuarlas, visitarlas y aplaudirlas.

En las siguientes entregas abordaremos la trayectoria de algunas de estas artistas, revisaremos los sitios que están dando cabida, así como las propuestas de otros autores que reflejan un renacimiento lagunero, un renacimiento que nos dice cómo nos hemos visto, pero más importante que camino tomaremos a futuro….