Caso Allende: una cadena de violaciones a los derechos humanos que no termina

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La llamada Masacre de Allende mantiene a las víctimas y sus familias en la disyuntiva de obtener la justicia o la verdad, pues ambas será imposible a raíz de que se emitieron actas de defunción de varias personas sin tener certeza de que habían muerto.

De anularse las mismas y retomar el estatus de personas desaparecidas, el proceso judicial abierto por el que hay 11 sentencias: cinco contra elementos de seguridad de dicho municipio y el resto a integrantes de la delincuencia organizada, se vería afectado.

Fue del 18 al 20 de marzo de 2011 cuando integrantes de Los Zetas se desplegaron por diversos puntos para privar de su libertad a varios habitantes del municipio ubicado en la región Cinco Manantiales, a poco más de 57  kilómetros  de distancia de la frontera con Texas, hacia donde huyeron muchos más.

De acuerdo a la recomendación 10VG/2018, emitida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), hubo 38 víctimas.

Las cifras del gobierno de Coahuila apuntan a que fueron 28, aunque funcionarios de la administración de Rubén Moreira Valdez (2011-2017) filtraron que había más de 300 personas que estaban desaparecidas en Allende y un centenar más en Piedras Negras. Este último número trascendió también en juicios que se llevaron a cabo contra criminales en cortes de Texas.

A 12 años de los acontecimientos, Ariana García del Bosque, abogada y representante legal de familias afectadas por los hechos, señaló que aún quedan muchos aspectos para dimensionar la de por sí tragedia humanitaria, denunciada como delito de lesa humanidad ante la Corte Interamericana, junto con el hoy obispo emérito de Saltillo, Raúl Vera López, a través del Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios, y la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).

“Los problemas principales son que, sin que las familias supieran, se emitieron las actas de defunción sin siquiera localizar los cuerpos. Entonces al intentar tramitar la declaración de ausencia nos encontramos con la existencia de estas actas de defunción de personas que, aún el Estado sigue buscando porque no fueron localizadas, ni siquiera sin vida. Es decir, que en los supuestos restos o cenizas que encontraron, tampoco se podía determinar científicamente que eran esas personas las que pudieron haber perdido la vida en ese lugar y no hay certeza que eso que se encontró correspondiera a sus cuerpos”, explicó.

En términos del derecho a la identidad de la persona, la especialista destacó que lo realizado por el gobierno de Coahuila vulnera los derechos de las personas desaparecidas y asesinadas, además de las consecuencias que ahora trae a las familias.

En el 2014, varios meses después que el gobierno emprendió un operativo de búsqueda en la Región Norte y rindió un informe sobre lo ocurrido, Moreira Valdez reconoció que fue tierra lo que se entregó a las familias en lugar de evidencias reales de que se trataba de los restos de sus seres queridos.

El Fiscal Especial para el tema Personas Desaparecidas en Coahuila, José Ángel Herrera Cepeda, refirió que la presunta identificación de las 28 víctimas, que como autoridad reconocen, fue aceptada por las familias.

“Fueron identificadas a través de testimonios que se desarrollaron dentro de la indagatoria”, dijo el funcionario al argumentar que en varios casos sí se trató de las declaraciones obtenidas de los perpetradores y corroborada por las familias.

Explicó que no fueron 28 las actas de defunción emitidas, aunque no precisó el número, y aceptó que la identificación de los restos carecía de métodos científicos.

“Fue algo complejo por el estado en que se guardaban los fragmentos y los indicios biológicos que fueron en su momento asegurados y procesados, pero de la mecánica de los hechos y de los testimonios de la propia versión de las familias, hay una situación que permite identificar o posicionar en el lugar de los hechos a cierto número de personas y luego posicionarlas en el lugar donde se mantenían privados de la libertad”, sostuvo.

Puntualizó que en los indicios biológicos asegurados en los ranchos a donde fueron llevadas las personas después de privarlas de la libertad ha sido imposible obtener ADN por el grado de calcinación.

“La identificación por medio del ADN es una parte, pero también hay otros medios de prueba y hay otras situaciones que nos llevan precisamente a identificar a una persona”.

La abogada Ariana García del Bosque resaltó que estos errores cometidos en el pasado imposibilitan trámites que ahora las familias deben realizar, tales como una declaración de ausencia que permita  proteger el patrimonio de la persona que fue desaparecida, que sus derechos sigan vigentes en términos laborales y para las prestaciones sociales que deriven.

“Ahora tenemos que preguntarnos cuáles van a ser los daños colaterales si entramos en la revisión de estos procesos. Evidentemente, y no sólo en el caso de Allende sino en desapariciones posteriores, hay tales irregularidades que violentan los derechos tanto de la víctima como del propio perpetrador y lo único que nos traería como consecuencia es la nulidad de un proceso y la libertad de muchos de los posibles perpetradores que están retenidos actualmente. Esto es un tema de doble cara al que el Estado le apuesta para que las familias no griten, no lo hagan público y no reclamen que la identidad de su ser queridos no está plenamente comprobada”.

En su momento la narrativa de que estos restos correspondían a las víctimas de Allende fue presentada por el entonces procurador Homero Ramos Gloria y el subprocurador para la Búsqueda de Personas Desaparecidas, Juan José Yáñez Arreola. Ambos hoy ostentan el cargo como magistrado en el Poder Judicial, mientras que su jefe en aquel momento, Rubén Moreira Valdez, coordina a los diputados federales del Partido Revolucionario Institucional.

Sanciones

De acuerdo con Herrera Cepeda, por los hechos criminales fueron acusadas formalmente 18 personas, nueve de las cuales pertenecen al grupo delictivo y una cantidad similar fueron funcionarios en ese entonces en el municipio de Allende, particularmente elementos de seguridad.

Explicó que la investigación se fragmentó en cinco etapas por la gran cantidad de diligencias, testimonios y asuntos periciales de campo, además de inspecciones ministeriales y otros medios de prueba.

“Hasta ahora se han obtenido 11 sentencias condenatorias cuyas penas oscilan entre los 50 y los 174 años de prisión. Cinco policías municipales fueron sentenciados y el resto son miembros de la delincuencia organizada y el trabajo de la fiscalía actualmente es seguir ubicando a perpetradores a los cuales tenemos identificados algunos por apodos y estamos trabajando en la identidad, primeramente, y luego en la participación que pudieron haber tenido en estos hechos”, puntualizó el funcionario.

La investigación por ello no está cerrada, incluso dejó ver que podrían identificar a más víctimas al igual que a implicados en hechos que llegaron hasta la ciudad de Saltillo, y lo cual no se había dado a conocer anteriormente.

Aunque Ariana García del Bosque señaló que las personas que han sido sentenciadas son de bajo rango, pues en los hechos de Allende también participaron funcionarios que estuvieron involucrados en asesinatos dentro del penal varonil de Piedras Negras.

“Lo complejo aquí es que el propio Estado quiera enjuiciar a sí mismo, porque vemos a muchos de esos altos mandos colocados en puestos estratégicos: en el Poder Judicial como magistrados, en las propias fiscalías con otros niveles, en la propia Secretaría de Seguridad”.

Reparación del daño pendiente

A través de la recomendación emitida por la CNDH se establecieron varias obligaciones para las distintas autoridades del gobierno del estado y el Gobierno Federal.

En lo que corresponde a la reparación del daño, la dependencia que daría seguimiento, además de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, es la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila.

Sin embargo, el ombudsman local rechazó atender la solicitud de entrevista con el argumento de que las familias pidieron no hacer públicos los acuerdos.

La abogada Ariana García del Bosque desmintió esa versión y dijo que la comisión no ha dado el seguimiento a las acciones con las que se comprometió, entre ellas concretar una reunión entre las familias y el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís

“Esto fue desde inicios del año pasado y durante una reunión plenaria se estableció que la Unidad de Derechos Humanos del Ejecutivo no estaba dando el seguimiento puntual y entonces se encargó a la comisión estatal y a su visitadora general, Gabriela Noguez, para que empezaran con el proceso de documentación y requerir información  sobre los avalúos y hasta el momento no se ha hecho ninguna reparación. A mí me requirieron la información y mi respuesta fue que ellos ya la tenían”, precisó.

Dijo que otro pendiente de la autoridad tiene que ver con un listado de personas que fueron desplazadas tras los hechos ocurridos en Allende durante marzo de 2010.

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“Si bien es cierto que no todas las familias fueron violentadas en esta parte de tener a una persona desaparecida, lo que sí es que muchas familias de Allende y la región tuvieron que desplazarse hacia otros lugares por la violencia que se estaba viviendo en aquellos tiempos, a grado de que sus casas fueron vandalizadas”.

Cabe precisar que la recomendación de la CNDH establece la obligación para que la autoridad estatal haga un censo e identifique a todas estas familias que fueron víctimas del desplazamiento forzado por la violencia que se vivió en esa temporalidad.

García del Bosque reconoció que con estos datos se ampliaría aún más la población que fue afectada por los hechos violentos de marzo de 2011 y hasta un año después que continuaron diversos actos de violencia y de privación ilegal de la libertad, torturas y detenciones arbitrarias.

Puntualizó que incluso varios integrantes de las familias fueron blanco de abusos por parte de los elementos de las corporaciones municipales, particularmente en el caso del municipio de Allende, y quienes fueron los responsables de entregarlos al grupo criminal, pidieron asilo político en Estados Unidos o quizás, como tienen la doble nacionalidad, decidieron asentarse en ese país y algunos retornaron y se encontraron la pérdida de su patrimonio familiar.

Delitos de lesa humanidad

Los hechos de Allende llegaron a cortes internacionales al documentarse que se trató de delito de lesa humanidad, no se aplicó el protocolo de Minessota que precisa de varios elementos para proceder a la rápida investigación y aseguramiento de las evidencias y a  la protección de los derechos de las víctimas.

Aunque no hay aún respuesta, García del Bosque señaló que se cuentan con más elementos para aportar a la petición que se hizo a la Corte Internacional de Derechos Humanos y para lo cual en breve se reunirán con las organizaciones que apoyan el litigio.

En Allende, Coahuila, olvidan memorial a los desaparecidos

En Allende, Coahuila, sobre la salida hacia el municipio de Morelos, está postrado, en total abandono, el memorial a los desaparecidos construido para recordar a las personas que fueron masacradas en marzo de 2011 y por las violaciones contra los derechos humanos que se vivieron en la región norte del estado.

Memorial a los desaparecidos pasa inadvertido

Al llegar a Allende, un pequeño municipio de poco más de 20 mil habitantes, situado a 60 kilómetros de la frontera norte con Estados Unidos, aparece el recuerdo de aquellas dos semanas en donde 300 personas fueron desaparecidas y el pueblo ardió en llamas. Al recorrer sus calles, se alcanzan a ver detalles que ilustran a la perfección el tipo de vida que tienen los habitantes de un municipio olvidado al norte del estado de Coahuila.

Cercano a la brecha del gas, en donde continuamente se viven enfrentamientos armados entre criminales y corporaciones de seguridad, Allende es famoso por una matanza sin precedentes. Ya en 2019, la entonces secretaria de gobernación, Olga Sánchez Cordero, junto con otros funcionarios federales, ofrecieron una disculpa pública en favor de las víctimas. El pequeño pueblo estaba secuestrado por el crimen organizado.

El memorial se encuentra en una pequeña glorieta ubicada en una de las salidas del municipio. En su alrededor hay hierba crecida, basura, bancas maltratadas, llano y una angosta carretera. Las letras rojas de Allende al frente del monumento recuerdan la sangre derramada hace más de 11 años.

Al fondo del letrero, el memorial luce solitario. La memoria vive ahí, entre el metal de su estructura y sobre la tierra dura que sirve como base.

El memorial a los desaparecidos: una pequeña placa para recordar la masacre de Allende, Coahuila

Una pequeña placa instalada en las faldas del memorial con el logo del Gobierno de Coahuila es el detalle que ofrecieron las autoridades para recordar a los desaparecidos. Allende fue objeto de estudios e investigaciones nacionales e internacionales; se produjeron libros, series, reportajes. La masacre no tuvo precedentes. Coahuila era un territorio minado por la violencia. Las balas cantaban por las mañanas en sustitución de las aves caídas sobre el pavimento.

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"En memoria de nuestros seres queridos: Pueden pasar los días y podrá separarnos la distancia, pero siempre nos unirá la esperanza", dice la placa cuyas letras ya están borrosas y en la que luce más el lema "Coahuila, estado con energía", que el mensaje hacia las víctimas.

El memorial "Alas de esperanza" fue inaugurado en octubre de 2015 por el ex gobernador Rubén Moreira. Este recinto, pese a lo pequeño que es Allende, Coahuila, no es conocido por la población. Para llegar a él, se le preguntó a más de tres personas sobre su ubicación y nadie supo con certeza de qué lugar se estaba hablando. El lugar está alejando, fuera del centro del municipio. La única manera de contemplarlo es si se llega por carretera, en un camino en donde los autos van a más de 100 kilómetros por hora.

El lugar luce descuidado. Las áreas verdes en su alrededor recuerdan la aridez del desierto. La pintura en la base del monumento se está despendiendo. Las alas de esperanza están marchitas. El memorial no fue recordado por ninguna de las personas consultadas.

"Espero compartir mi fascinación por el trayecto", poeta Alfredo Castro presenta su primer libro

El pasado miércoles, el poeta Alfredo Castro Muñoz despidió sus poemas en la presentación del libro "estar de paso", donde explicó que, para él, publicar es dejar ir sus obras, cuyo proceso de creación requiere sobre todo el trabajo de edición.

Entrevista a Alfredo Castro

En entrevista exclusiva con Red es Poder (RP), el poeta Alfredo Castro (AC) dio a conocer algo de sus procesos, de sus aspiraciones, "chaquetas mentales" y su opinión respecto a la poesía en un contexto social donde la lectura escasea, más cuando son obras poéticas.

RP: En la presentación dijiste que, una vez publicados, los poemas ya no regresan, hablaste de que el trabajo duro del poeta, y del escritor, es la edición, reestructurar un texto ya hecho. ¿Puedes platicarme cómo es tu proceso de edición?

AC: Creo que el proceso de la edición nunca es fijo realmente. Así funciona la poesía. Hay textos que salen a la primera. A mí no me gusta confiarme, tengo que releerlos cien veces.

Los poemas sueltos los escribo como salgan y los dejo dormir de perdido una noche. A partir de ahí, ahora sí, viene el trabajo de edición: quitar excesos principalmente. Rara vez adhiero cosas a los poemas. Lo que acabo de decir lo llevo haciendo casi desde que empecé a escribir. El reto en esta ocasión fue poder congregar en un solo documento todos los textos. Vigilar que exista una especie de continuidad. Que el concepto se mantenga íntegro. Ese sí que fue un pedo porque entonces revisar el libro significaba leerlo todo cada vez que se editaba.

No me gusta pensar que hubo poemas que no saldrán de la fábrica aunque sea cierto. Reconozco que hay poemas de los que muy probablemente yo sea su único lector. Sin embargo, los poemas que no se subieron al camión de “Estar de paso” sé que un día encontrarán algún destino.

RP: ¿En tu futuro como escritor te ves escribiendo tus emociones que hoy expresas como poemas, pero en canciones, narrativa o desarrollando otro tipo de disciplina artística? 

AC: Tengo un respeto muy grande por los músicos y por eso no me atrevo a escribir canciones. Entiendo que la poesía es una buena herramienta para que una “letra” sea eficiente, pero creo que no es lo mío.

La poesía siempre me ha empujado a experimentar la voz de otras maneras. En cuanto narrativa, ahí sí es otro cuento. Ahora mismo hago mis primeros experimentos. No sé a dónde va a parar eso, pero espero que sea un área en la que pueda desarrollarme los próximos años.

Me imagino toda mi vida trabajando con la poesía. Más tarde escribiré un poema, mañana también, la semana y así me la pienso llevar los próximos 80 o 90 años, aunque no sé exactamente a dónde apunta todo esto.

RP: ¿Qué esperas que las personas capten de "Estar de paso"? Supongo que hay algo de interés en que el lector "haga suyos" los poemas, pero siento que siempre hay algo que no se puede perder de vista, porque el autor lo plasma tanto que es imposible no comprenderlo.

AC: Tengo una fantasía, una chaqueta mental, más bien, en la que alguien va de viaje, no sé, va de pasajero en un camión o en un auto rumbo a Monterrey, por ejemplo. Digamos que esa persona tiene que matar las cuatro horas y pico del camino con algo.

Entonces, chíngale, que saca el libro “Estar de paso”. Empieza a leer y de reojo ve la autopista. O ve la autopista y de reojo lee el libro. Cómo sea. Me encanta esa imagen. Y yo tan solo espero que la velocidad entonces sea menos cruel. Espero compartir mi fascinación por el camino y el trayecto. Quise el que libro estuviera lleno de desconcierto y vacío de certezas. Sospecho que todos tenemos una rara sensación al llegar a un lugar en el que no vivimos. A mí me gusta. Por eso en el libro exploraré lo que, creo, es una especie de asombro de forastero.

RP: Tú, que eres poeta ¿qué sugerirías a esas personas que el huyen a la poesía? ¿qué tips puedes darnos desde tu perspectiva como autor y lector? ¿cómo lees tú, eres disciplinado, te gusta leer y beber algo?

AC: Pienso que la poesía es una exploración constante. Tanto en leerla como en escribirla. Diría que para acercarse al género hay que comenzar con autores que ofrezcan claridad. De ahí, uno poco a poco va encontrando las cosas que aprecia en el género.

También pienso que no hay que enfrascarse en comprender la poesía. Creo que a veces la poesía no necesita un significado, necesita una emoción. Uno debe dejarse llevar por el poema. Yo leo poesía todo el tiempo.

Es cierto, no siempre conecto con todo lo que leo, pero siempre estoy abierto al asombro y debo decir que siempre me encuentro conmovido por lo que leo, emocionado y divertido porque siempre la experiencia es diferente. Siempre la poesía me lleva a lugares que no conocía del mundo o de mí.

RP: En cuanto al panorama de la poesía en la Laguna, ¿qué nos puedes decir? Qué prejuicios percibes sobre el oficio, qué te dicen las personas.

AC: Sospecho que hay un creencia popular de que la poesía es una cosa indescifrable. Supongo que ahí empieza el rechazo. Además, la competencia es mucha. Creo que los contenidos de redes y plataformas rebasan mucho el interés de los consumidores.

Claro, ahí todo es más veloz, más ágil. A veces me pregunto si la literatura debería adecuarse a esos estándares de consumo. Precisamente creo, más bien espero, que “Estar de paso” sea un libro ágil, eficiente y divertido para aquellos que se atrevan a abrirlo.

La presentación

alfredo castro en presentación de libro

Con 23 años, Castro Muñoz desarrolló el grupo de poemas que se exponen en "estar de paso", junto al asesoramiento y apoyo de uno de sus maestros, Jaime Muñoz Vargas, quien dirige el taller de literatura del Teatro Isauro Martínez, a donde Alfredo acude cada sábado.

La presentación de "estar de paso" tuvo lugar en el teatro Alfonso Garibay. El escritor Alfredo Castro estuvo acompañado de otras dos reconocidas figuras en el ámbito: el mencionado Jaime Muñoz Vargas, escritor, editor, profesor y coordinador editorial de la Universidad Iberoamericana de Torreón; y Sergio Alejandro Rojas, poeta y profesor de la Universidad Autónoma de Coahuila.

A eso de las 7:15,  Muñoz Vargas inauguró la presentación dando las primeras palabras a la audiencia. El teatro estaba casi lleno, más de 50 personas compartían el lugar con la ya acostumbrada sana distancia y la boca cubierta.

alfredo castro y jaime muñoz vargas

El premiado escritor explicó que mediante el trabajo de edición hecho con Alfredo Castro fue que llegaron al título "estar de paso", una propuesta del poeta que Jaime etiquetó como "excelente".

"...de inmediato sentí que el joven poeta no sólo había dado con un excelente título, sino con una definición, por qué no decirlo así, de la vida, de todo lo que hacemos en la vida.

"[...] Estamos de paso nosotros como individuos, están de paso las personas que nos aman, las que nos odian, están de paso los objetos que vemos y tocamos...", explicó el maestro.

Jaime Muñoz continuó por decir que "Estar de paso" es un "viaje por la idea del viaje y sus implicaciones".

Además, aseguró que esta obra llena de poemas talentosos son la materialización de un futuro firme como escritor, enfatizando que Alfredo Castro apenas ha cumplido los 23 años.

Enseguida del escritor Jaime Muñoz Vargas, habló el poeta Sergio Rojas, quien expresó:

"La voz poética nos ofrece líneas y espacios gráficos para observar al silencio que todos en determinado instante somos. Una de las líneas más reflexivas que podemos encontrar se ubica en el poema 'estamos apunto de abrirnos paso'. Como ya dije, hay imágenes que nos deleitan y hay imágenes como esta que son una sentencia.

Sergio halagó la nitidez, la trascendencia y la solvencia de la poesía, con la que describe Alfredo Castro las figuras que eligió para sus obras.

Todo ello, "sin apartarnos del asombro y el encuentro", explicó Rojas.

Publicar es dejar ir

Luego de Rojas, habló el autor, el poeta Alfredo Castro, quien dio un agradecimiento a sus presentadores.

"El libro, sobre todo, habla sobre un viaje. No soy una persona viajera. Yo me doy la regla de viajar una o dos veces al año y eso me ha permitido un poco configurar las páginas del libro".

Alfredo Castro resalta que su obra fue edificada en tres partes esenciales, que homologan también las partes de un viaje.

"Lo primero es la salida, que titulé 'No me preguntes a dónde vamos'; en esta sección intenté, un poco, que los poemas estuvieran en movimiento. Intenté ubicar los poemas, sobre todo, en la carretera, en la autopista, en ese aliento de la carretera, un poco contemplativo, pero al mismo tiempo que esté en una especie de movimiento, de transitar.

Creo yo que quien se va de viaje no es el mismo que regresa. La segunda parte, es la primera parada que titulé 'Sólo pasa que estamos lejos'. En este caso la voz poética empieza ya a contemplar la lejanía, empieza a detenerse un poco, a titubear, a estar un poco más cansada. Para llegar al destino, que es la tercera parte del libro, que titulé 'Este reflejo es una calle'

En este, los poemas ya encuentran una ciudad, un sitio donde descansan los poemas".

Explica Alfredo Castro que dicho destino puede ser el que guste el lector, ya que su obra se presta para que quien la aprecie pueda apropiarse de una imagen poética e identificarse con ella.

El autor cuenta que, para él, uno de estos destinos fue el pueblo de Allende, Coahuila, viaje que inspiró dos de los poemas de Estar de paso: "Pueblo fantasma" y "Ciudad dormida".

Luego de algunos minutos más de hablar sobre su obra y leer algunos poemas, ya en la ronda de preguntas, a Alfredo Castro le preguntaron que qué poetas le habían inspirado para lo cual mencionó a Jorge Humberto Chavez.

El poeta resaltó un libro en particular del chihuahuense, "Te diría que fuéramos al río Bravo a llorar pero debes saber que ya no hay río ni llanto", específicamente su tercera sección, "Los poemas de la autopista", que ofrece un abordaje similar a Estar de paso.

También aseguró que, para inspirarse, leyó a Jorge Ortega, especialmente "Guía de forasteros", otra obra "que mantiene el espíritu de la carretera", según explica Castro, y cita, incluso, una de sus construcciones favoritas: "Para qué el santo y la seña, si lo que buscas está en otra parte".

Finalmente, hace mención también de Ricardo Castillo, escritor jaliscience. De Castillo, Alfredo resalta la obra poética "El pobrecito señor X".

alfredo castro, jaime muñoz y sergio rojas

Detienen a trailero en Allende por intentar cruzar a 31 personas migrantes

Un trailero fue detenido en la garita del municipio de Allende por intentar cruzar ilegalmente a 31 personas migrantes hacia Estados Unidos.

De acuerdo con los primeros reportes, fueron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional quienes hicieron el hallazgo.

La información indica que en la carretera 57 de Allende, justo en el kilómetro 53, los elementos castrenses detectaron gracias a la revisión por rayos x que un trailero de 30 años traía escondidas a 31 personas migrantes, la mayoría de ellas de nacionalidad hondureña y nicaragüense.

El chofer fue puesto a disposición del agente del ministerio público federal, mientras que los viajeros están a disposición del Instituto Nacional de Migración para que éste analice su situación legal y, en dado caso, proceder con la deportación.

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El aseguramiento se dio pocas semanas después de que explotara una crisis humanitaria y migratoria en Ciudad Acuña, Coahuila. El hecho llamó la atención de medios alrededor de todo el mundo porque alrededor de 17 mil personas migrantes, en su mayoría de origen haitiano, se apostaron debajo del Puente Internacional que une a Ciudad Acuña con Del Río, Texas.

Tras un par de semanas de operativos y negociaciones, la concentración de viajeros se disipó, particularmente con el apoyo de policías municipales y estatales.

Estrenan "Somos"; serie dramática que retrata a la masacre de Allende

Este miércoles 30 de junio Netflix estrenó la serie "Somos", una historia dramática que retrata la masacre de Allende, Coahuila, en donde se calcula que el Cártel de los Zetas desapareció a alrededor de 300 personas.

El hecho más violento que se haya recordado en la historia del estado ocurrió en marzo de 2011, justo cuando participaba como gobernador interino Jorge Torres López, hoy sentenciado en Estados Unidos por el delito de lavado de dinero.

"Somos", de acuerdo con su guionista, Monika Revilla, es una historia centrada en la vida de las personas que habitaban en el pequeño municipio de la zona fronteriza de Coahuila.

A lo largo de seis capítulos, la mini serie retrata cómo se vivía en el municipio antes de que los Zetas perpetraran la masacre que se extendió por varios municipios como Piedras Negras y Nava.

Allende es un municipio coahuilense que apenas supera los 50 mil habitantes y que está a escasos kilómetros de la frontera con Estados Unidos.

La producción de Netflix, está basada, entre otros documentos, en una investigación periodística realizada por Ginger Thompson, misma que obtuvo el premio Pullitzer en 2017.

De acuerdo con el reportaje, la masacre del Cártel de Los Zetas fue provocada por la filtración de información sensible que se le fue de las manos a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos. Por ello, la organización criminal optó por cobrar venganza contra los habitantes de la zona.

Una investigación de los académicos Jacobo Dayán y Sergio Aguayo, llamada "El Yugo Zeta", también explica que la masacre, en realidad, duró casi dos semanas y que la cifra de personas asesinadas y desaparecidas aún no es precisa.

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El relato de la historia indica que, en marzo de 2011, se recibieron un sinfín de llamadas al 911 desde Piedras Negras, Allende y otros municipios, para reportar incendios en lotes baldíos. Los bomberos, en primera instancia, apagaban el fuego y, al cabo de las horas, los siniestros, que presuntamente eran provocados, volvían a iniciar.

Producto de la Masacre que recién cumplió diez años, el Estado Mexicano, ya durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, ofreció una disculpa pública, sin embargo, aún restan muchas dudas por resolver y los principales responsables de la ola de violencia y muerte continúan gozando de total impunidad.

Netflix estrenará serie sobre la Masacre de Allende

La plataforma de streaming Netflix estrenó este 25 de mayo el tráiler de la serie "somos", una historia que retrata la Masacre de Allende, Coahuila, que se vivió hace once años.

Fue el 18 de marzo de 2011 cuando el crimen organizado mató y desapareció a más de 300 personas en los municipios de Allende y Piedras Negras. La historia oficial relata que, la masacre, duró sólo tres días, sin embargo, otras investigaciones, como el Yugo Zeta, indican que estas matanzas pudieron prolongarse hasta dos semanas.

Somos es una serie producida por Netflix que busca recrear el terror que se vivió en esa zona del estado de Coahuila que, durante el final de la administración de Jorge Torres López, hoy preso en Estados Unidos, fue tomada por el Cártel de los Zetas.

La masacre se mantuvo oculta por varios años, hasta que el periodista Diego Enrique Osorno dio a conocer la historia que, posteriormente, investigó y reporteó Ginger Thompson, en una historia que tituló "Anatomía de una masacre".

Allende, Coahuila es un pequeño municipio asentado en el noreste del estado de Coahuila, muy cercano a la zona fronteriza, especialmente a los municipios de Piedras Negras y Ciudad Acuña.

Este punto, en especial, fue clave para las bandas del crimen organizado porque era ruta de paso para el trasiego de droga y armas de México a Estados Unidos y viceversa.

Cuando el ex presidente Felipe Calderón emprendió la guerra contra el Narcotráfico, una célula violenta y con estrategias paramilitares surgió con la ambición de conquistar el mercado a base de violencia, extorsiones, secuestros y homicidios, ese grupo son Los Zetas.

Por casi diez años, esta célula delincuencial tuvo en Coahuila un territorio de guerra que terminó con la desaparición y muerte de miles de personas.

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La masacre de Allende, Coahuila, es uno de los hechos mas emblemáticos en cuanto a la violación de los derechos humanos en la historia reciente de México.

El 27 de junio de 2019, el Gobierno Federal ofreció, a nombre del Estado Mexicano, una disculpa a las y los familiares de las víctimas por estos hechos, sin embargo, hasta el momento, todavía no hay mucha claridad sobre el paradero de las personas que fueron desaparecidas y, asimismo, tampoco han caído las y los responsables de este hecho.

La importancia de la memoria

Epicentro | Luis Alberto López | @luisalbertolo

"Sin la memoria no se puede vivir, ella eleva al hombre por encima del mundo animal, constituye la forma de su alma y, al mismo tiempo, es tan engañosa, tan inasible, tan traicionera."
-Ryszard Kapuscinski-

 

La última semana cerró con una noticia trascendental para Torreón, pues es algo que va más allá de volvernos un epicentro noticioso momentáneo porque nos nombraron en la mañanera. Se trata de un anuncio que generó contrastes importantes y debe hacernos reflexionar.

Dentro de las 15 conmemoraciones emblemáticas que el Gobierno de México prevé darles realce durante este año está la matanza de chinos que ocurrió en 1911. Es increíble todo lo que giró en torno de las redes sociales una vez que la información se dio a conocer desde Palacio Nacional: reacciones que fueron desde el desprecio, pasaron por la burla y en contados casos ameritaron comentarios positivos y sensatos sobre el caso.

La opinión de la mayoría fue reducir a una ridiculez pedirle perdón a la comunidad china a nombre del Estado Mexicano por la masacre que le costó la vida a 303 personas en tiempos de la Revolución y ahí es donde debemos tomar en cuenta la importancia de la memoria colectiva para no caer en la falta de empatía.

Hacer burla de hechos como esa matanza equivale a reducir a nada las muertes que la guerra contra el narcotráfico dejó en La Laguna durante los años de mayor inseguridad, además de las desapariciones o bien el incrementó en el número de feminicidios que en años recientes sus ejecutores  ni siquiera respetaron la vía pública y  hasta en actos masivos los realizaron.

Parece trillado decir que si no recordamos nuestra historia estamos condenados a repetirla, pero es una realidad irrenunciable que parece no queremos entender.

La masacre en contra de la Comunidad China a principios del siglo pasado refleja el racismo y la xenofobia que hasta hoy existe en nuestra sociedad, una cultura arraigada que ha tratado de impedir por todos los medios que salgan a la luz detalles de los hechos ocurridos en 1911.

Ojalá que el Gobierno Federal también proyecte acciones para recordar y, más importante aún, reparar el daño de otras masacres ocurridas en tiempos recientes en Coahuila. Me refiero al caso de Allende que en marzo próximo cumple 10 años sin que hasta el momento veamos una resolución contundente de las desapariciones y hechos violentos ocurridos, pues aunque hubo una disculpa pública hace algunos años no existe la garantía de que situaciones como esa no se repitan.

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También esperemos que exista un seguimiento al caso del tiroteo en el Colegio Cervantes que recién cumplió un año y que, según la información que se dio a conocer, no hubo acciones de fondo en lo que respecta a la familia del menor que supuestamente era investigada por actos vinculados al crimen organizado. Tampoco vemos que existan planes de atención a las infancias violentadas.

Si bien la lista de agravios y actos que lesionaron a la sociedad lagunera es todavía más amplia, nos toca no olvidar, no sólo como una forma de respeto a la víctimas, sino para tener claro cómo llegamos hasta esos lamentables hechos y no los repitamos. Demos una oportunidad a la memoria que, aunque es dolorosa, representa un acto de empatía y amor enorme.

Piden avances en investigación sobre masacre de Allende, Coahuila

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos reconstruyó las innumerables violaciones de las que fueron parte pobladores de Allende, Coahuila por el conflicto entre el Cártel de los Zetas, el Cártel del Golfo y elementos de seguridad federal y estatal.

Las desapariciones forzadas, secuestros y homicidios en el pequeño municipio dieron pie a que Allende fuera recordado como una de las zonas más dañadas en Coahuila por el crimen organizado.

En 2021 se cumplirán 10 años de las masacres de Allende y Piedras Negras, por lo que una reportera preguntó al presidente López Obrador sobre los avances de la recomendación emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

"Sí, vamos a pedirle a Alejandro Encinas que nos informe cómo va el cumplimiento de esta recomendación, de Coahuila", comentó AMLO.

El 27 de junio del 2019, el gobernador de Coahuila, Miguel Riquelme, junto con diversas autoridades federales, presentaron una disculpa pública a las y los habitantes del municipio de Allende, así como a las víctimas, por los hechos que derivaron en la desaparición y muerte de decenas de personas.

"Corresponde a las autoridades del estado de Coahuila y en particular del Municipio de Allende, reconocer la impunidad y la violencia que impera en esas demarcaciones territoriales y realizar acciones inmediatas para recobrar las funciones que les corresponden, a través de políticas adecuadas para solucionar dicha problemática.", detalla la recomendación.

La disculpa también fue motivada porque diversos medios de comunicación pudieron acreditar que el Centro Penal de Piedras Negras fue utilizado para torturar y desaparecer a personas originarias de Allende, Morelos, Acuña y Piedras Negras, principalmente.

Líderes del Cártel del Golfo y destacamentos de Los Zetas se asentaron en el municipio de Allende para controlar el trasiego de droga hacia Estados Unidos. La presencia de estas células criminales generó una ola de violencia nunca antes vista.

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La recomendación emitida por la CNDH tiene como fin la reparación del daño para los y las familiares de las víctimas y presionar al poder judicial para que castigue a quienes resulten responsables de todas las masacres.

"Las personas desaparecidas y quienes hayan sufrido un perjuicio directo como consecuencia de una desaparición, tienen derecho a una búsqueda inmediata y efectiva, a la localización de la persona
desaparecida, a conocer la verdad, a la justicia, a la protección judicial efectiva y a la reparación integral del daño y a las garantías de no repetición. El Estado garantizará estos derechos...", indica el artículo 7 de la Constitución del estado de Coahuila.

Será el Subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, quien informe en los próximos días el avance de la recomendación emitida por la CNDH. Las masacres de Allende y Piedras Negras son hechos emblemáticos de la violencia sistemática que se vivió en Coahuila a inicios de esta década.

Presidente municipal de Allende, Coahuila, da positivo en prueba COVID-19

Antero Alvarado Saldívar fue electo presidentea municipal de Allende, Coahuila, el 23 de diciembre de 2017; y el miércoles pasado, luego de hacerse la prueba de laboratorio, resultó positivo en la enfermedad COVID-19.

Así lo hizo saber el mismo Alvarado Saldívar y organizaciones gubernamentales, mediante un comunicado en el que se explica que a breves horas de reunirse con el gobernador Miguel Ángel Riquelme, el laboratorio de Biología Molecular de Piedras Negras le hizo saber al alcalde que estaba infectado por le coronavirus.

 "Inmediatamente que me dan la noticia hablé vía telefónica con el Gobernador quien me dijo que me resguardara y quedara en aislamiento", aclaró el político coahuilense.

"Soy positivo. Mi esposa salió negativa en la prueba y se resguarda en otra casa, pero yo cumpliré el aislamiento que requiere en los siguientes 20 días", también informó el alcalde de Allende, quien, además, dio a conocer que en su administración se detectaron diez casos positivos, de veinte personas funcionarias que se tomaron para un muestreo universal.

El riesgo de que la mitad de su plantilla de empleados y empleadas está infectada se supo luego de dos casos positivos que sonaron las alarmas dentro de esta administración municipal, razón por la cual se hizo el reciente muestreo.

En el municipio de Allende se han medido, hasta hoy, 17 casos de la COVID-19, con ninguna persona fallecida.

Torreón se mantiene con el número de casos activos más elevado, son 509, seguido de Acuña con 497 y Saltillo con 440.

Actualmente, en todo el estado de Coahuila de Zaragoza se han detectado 6 mil 247 personas confirmadas con la COVID-19, de las cuales 4 mil 346 (69%) se recuperaron; mientras que 300 (4.8%) fallecieron.

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Gobierno Federal ofrece disculpa pública por masacre de Allende; colectivos rechazan acto

Las cifras oficiales reportaron que, del 18 al 20 de marzo del 2011, 27 personas fueron desaparecidas en Allende, Coahuila, pequeño municipio al norte del estado. Sin embargo, extraoficialmente se manejan hasta 300 víctimas durante poco más de un mes y no solamente en Allende, sino en Piedras Negras y puntos cercanos. Así, por esa magnitud, Allende será recordado como escenario de una masacre.

Colectivos en Saltillo piden ayuda a Alta Comisionada de la ONU por desaparecidos.

El día de ayer, el titular de la Unidad de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas; la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; el alcalde de Allende, Antero Alvarado y el Gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís, ofrecieron una disculpa pública por el daño y la violación a los derechos humanos que tentativamente sufrieron más de 300 personas en marzo del 2011.

La disculpa pública se dio ocho años después, luego de una recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

En el protocolo, llevado a cabo en la plaza principal del municipio, se reunieron colectivos y ciudadanos con pancartas pidiendo al gobierno asistencia para que regresen con vida sus familiares, pidiendo certeza, pidiendo justicia.

Justo el día jueves 27 de junio, el colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila rechazó el protocolo que encabezó la Secretaría de Gobernación y exigió la búsqueda en vida, investigación  inmediata y castigo a los culpables de la masacre.

"Respetamos la decisión de las familias que aceptaron participar en este acto, sin embargo como FUUNDEC-FUNDEM no estaremos presentes, pero les reiteramos que seguiremos luchando junto con todas las familias y sus organizaciones para lograr que todos y todas regresen casa, que la verdad y la justicia llegue a nuestras familias y para que nunca más una persona desaparezca en Coahuila y México.

La Masacre de Allende si pasó y no fue sólo un fin de semana en un municipio, fueron cientos de víctimas de diversas violaciones a los Derechos Humanos, sí es un primer paso, pero sumamente insuficiente y con un gran riesgo de que esto sea sólo una agresión más a las familias víctimas de la violencia.

La “Masacre de Allende”, es una indignante y repudiable herida en la historia de Coahuila que permitió visibilizar la Masacre sistemática que vivimos en nuestro estado, por estos atroces crímenes de lesa humanidad, en los que hay claro involucramiento de funcionarios públicos coludidos con carteles de la delincuencia organizada. El terror y la muerte pusieron en el ojo del huracán a Coahuila a nivel nacional e internacional, sin embargo, las desapariciones siguen sucediendo y se suman a las más de 2mil reconocidas oficialmente por la Fiscalía General del Estado.", detalló el comunicado.

Hasta el momento se han girado 26 órdenes de aprehensión en contra de 18 personas y se han logrado 5 sentencias condenatorias por hasta 80 años de pena, sin embargo, ninguna de ellas fue aplicada en contra de un funcionario o personaje de alto perfil.

Información vía Vanguardia.