
La politización de la salud en Coahuila y Durango podría poner en riesgo los empleos de 1,110 trabajadores y trabajadoras de la salud.
El 13 de octubre de 2023 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo Nacional para la Federalización del Sistema de Salud para el Bienestar. Éste, propone que las 32 entidades se comprometan a transferir todos los recursos humanos, financieros y materiales para permitir transitar a un “nuevo sistema de salud”.
Desde el 6 de agosto de 2022, el presidente López Obrador prometió basificar a todos los trabajadores de la salud, particularmente quienes trabajaron en la primera línea de contacto durante la pandemia.
“Estamos comprometidos a que antes de que finalice este año (2023) va a estar funcionando este nuevo sistema que incluye buenos centros de salud, buenos hospitales, equipados, abasto de medicamentos, médicos, especialistas y gratuidad”, comentó el presidente López Obrador.
Las entidades que no firmaron el acuerdo son Aguascalientes, Chihuahua, Guanajuato, Querétaro y Yucatán, del PAN, Coahuila y Durango del PRI, Nuevo León y Jalisco de Movimiento Ciudadano.
Pese a la promesa presidencial, desacuerdos políticos entre la Federación y los estados no gobernados por Morena han dejado en el limbo a cientos de trabajadores de la salud.
“Varios de los estados firmaron un convenio con la Ciudad de México para aceptar la federalización de los recursos de salud, entre ellos Coahuila no firmó”, comentó un trabajador de la salud en Coahuila, quien prefirió guardar su anonimato.
Al no firmar el acuerdo, más de 600 trabajadores de salud en Coahuila podrían perder su empleo cuando termine la vigencia del último contrato, es decir, el 30 de junio de este año, después de las elecciones.
“Nos dieron nada más tres meses para ver lo que va a pasar con nuestra situación laboral, tenemos tres meses para escoger a irnos a otro estado de la República donde si esté firmada la federalización o simplemente renunciar”, agregó el trabajador.
Hasta el momento, el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, no ha firmado el acuerdo que le pudiera dar certeza laboral a los 600 trabajadores de la salud que, principalmente, están laborando en los hospitales generales de la entidad.
El pasado martes 2 de abril, trabajadores de la salud iniciaron una manifestación en las afueras del Hospital General de Gómez Palacio, así como en otras ciudades de Coahuila y Durango, particularmente en Saltillo, por la incertidumbre que viven alrededor de su situación laboral.
Durante la protesta, los manifestantes se molestaron porque el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, envió a elementos armados de seguridad para disolver la protesta.
“Se me hizo una falta de respeto que las autoridades de Saltillo, mandadas por el licenciado Manolo, nos quitaran de los centros donde nosotros estábamos manifestándonos, y para esto nos mandaron a una persona armada", comentó el trabajador de la salud.
Durante la manifestación en Saltillo, antes de que fuera disuelta, Manolo Jiménez arribó para dialogar con los trabajadores de la salud, sin embargo, hasta la fecha, el problema no está resuelto.
“Para eso tengo que hacerles otro proyecto, porque hay mucha raza que trabaja en salud en el estado y que anda buscando su basificación y es otro proyecto que tengo que hacer, yo por mí los basificaba a todos ustedes, pero el tema es financiero”, dijo Manolo Jiménez, gobernador de Coahuila, cuando llegó a dialogar con los manifestantes.
Entre Coahuila y Durango, alrededor de 1,100 trabajadores y trabajadoras de la salud, entre enfermeras, enfermeros, médicos y especialistas, podrían quedarse sin empleo después del 30 de junio. Si ambas entidades no firman el acuerdo de federalización, ambas entidades podrían perder recurso humano para atender la salud de la población.
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“Será en el mes de junio, como ya se les había hecho saber, cuando se definirá la ruta específica para los contratos de cada uno de ellos, ya sea en el IMSS, en el Estado o en alguna otra institución de salud, por lo que su trabajo está garantizado”, aclaró Eliud Felipe Aguirre, secretario de salud de Coahuila.
Los manifestantes lamentaron que, la politización de la salud pública en México mediante la firma del acuerdo, haya puesto en predicamento el trabajo de miles de profesionales. Por lo pronto, las y los trabajadores tendrán que esperar a que finalice su contrato temporal, mismo que no genera antigüedad, para saber si tendrán, a mediano y largo plazo, un empleo estable en favor de sus familias y de los derechohabientes de Coahuila y Durango.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
