
Este cotorreo empieza con el gimmick de señora más estereotípico que uno pueda pedir, chistes e interacciones con el público dando poco a poco pie para que las protagonistas se apoderen del escenario con una energía desbordante.
Flashazos de genialidad desde lo físico hasta lo simbólico van poco a poco oscureciendo en lo que pareciera ser una dramaturgia sencilla hasta el monstruoso final, que me deja, al momento de plasmar estas líneas, una profunda sensación de asco y la tripa revuelta, más al hacer conciencia que lo presentado es la realidad en muchísimas aulas de todo el país.
Sólo se puede aplaudir el valor de estas chicas que abordan el tema con la finura y brutalidad que el humor permite.
Espero que esta propuesta dure mucho en la cartelera local y ojalá se abrieran espacios en recintos de educación media y superior para recibirla.
En cuestión cómica los fundamentos están bien presentes en gags, timing y estructura.
Estas chicas traen una base chula para desarrollar la alta comedia. Notorio el potencial de desarrollarse como dúo cómico.
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Dosis fuertes de comedia física, de picardía mexicana, humor basado en convenciones sociales, algo de arte payaso suficiente para que su servidor haya soltado la carcajada más de una vez.
Falla garrafal del montaje: es demasiado breve. Verdaderamente deja deseos de ver más de la historia de estas dos mujeres. O quizás esto es un gran acierto pues seguramente volveré cuando se vuelva a presentar.
Súper resaltable el producto escénico que presentan estas dos chicas, sobre todo al ser una creación propia. Siempre será loable que los jóvenes creadores usen su voz.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
