
"...les doy mi palabra de honor que voy a hacer todo lo que esté en mis manos y a mi alcance para lograr que mejoren los presupuestos para la cultura...", aseguró el pasado 3 de octubre la Secretaria de Cultura de Coahuila, Esther Quintana, en el marco de la presentación de un programa cultural independiente.
Lo logró. En el 2025 el Gobierno de Coahuila destinará casi 15.5 millones de pesos más...para la burocracia cultural, no así para los apoyos reales al fomento y difusión del arte y la cultura, de hecho, si no se hacen ajustes y una adecuada redistribución del presupuesto asignado, el próximo año podría correr la misma suerte que el 2024 y los anteriores: menos apoyos para los creadores coahuilenses, menos actividades culturales y menos festivales artísticos.
Los últimos 13 años, el presupuesto para promoción artística fue a la baja, pero las cantidades anuales para gastos del personal de la Secretaría de Cultura de Coahuila han ido en aumento. 2025 no será la excepción, ese rubro se llevará completo el incremento anual autorizado al sector, $13,891,269.52, y un poco más que se le quitará a otra área, para sumar $15,498,096.59.
Mientras que cada vez son más las limitantes y menos los recursos para impulsar la creación, la producción y la difusión de obras de artistas coahuilenses independientes, el presupuesto para la burocracia cultural del estado no ha dejado de crecer: en 2014 se destinaban 75 millones para el pago a personal adscrito a la SEC, el próximo año la cantidad destinada al pago de nómina y prestaciones sociales para empleados de la dependencia será más del doble: $163,924,414.12, es decir, 118% más que hace 10 años.
El presupuesto general para cultura del próximo año contempla una partida de $258,845,282.05, de los cuales, al capítulo 1000 (Servicios al Personal) se aplicará un 63.32%, es decir, $163,924,414.12, a diferencia de los $148,426,317.53 del 2024. (Fuente: presupuestos de egresos, Secretaría de Finanzas y Congreso de Coahuila). En cambio, la partida del capítulo 4000 (transferencias y ayudas) para fomentar las artes, apenas alcanzará un 20.38% ($52,763,931.50), en tanto que el capítulo 3000, relativo a los servicios generales para el funcionamiento y mantenimiento de oficinas y espacios de la SEC, tendrá un 15.87% ($41,102,649.93).

Otro dato relevante es que los últimos 10 años el presupuesto general del estado pasó de poco más de 38 mil millones en 2014, a más de 68 mil millones en este año, pero el presupuesto para cultura fue menguando, de 261 millones en aquel año, bajó a casi 245 millones en 2024, sin embargo, la cantidad para el pago de personal fue en aumento, a costa de los montos destinados a la creación, la producción y la difusión artística, que fueron a la baja, a excepción de los apoyos a proyectos oficiales de música, para los que sí se mantuvieron los recursos asignados desde hace varios años (entre el 70 y el 80% de la partida de asignaciones para promoción artística se aplican a esa disciplina), pero las otras áreas registraron una notable disminución, lo cual ha acentuado el desequilibrio en la asignación de recursos para las distintas expresiones artísticas, uno de los grandes lastres de la cultura en Coahuila.
Si bien no siempre fue así, en los últimos años los mayores montos del presupuesto que se destina a proyectos de promoción artística se han asignado al área de música, aunque no todos los músicos del estado se benefician de los recursos económicos, cuya mayor parte se aplica al sostenimiento de tres compañías: la Filarmónica del Desierto, la Camerata de Coahuila y la Banda de Musica del Estado.
Respecto a la asignación presupuestal para las otras áreas, aunque los últimos 3 años también vio disminuida la cantidad con la que contaba, el área de literatura y promoción de la lectura le sigue a la música, lo que no necesariamente genera más publicaciones o apoyos para autores coahuilenses, ni más lectores, según el encabezado de la nota de Vanguardia, publicada el 27 de abril pasado, "En Coahuila no se lee ni un libro al año: Secretaría de Cultura".
Las expresiones que han sufrido mayor desatención, sin lugar a dudas, son la danza, el teatro, las artes plásticas, el cine y la llamada cultura popular. Un estudio realizado en 2019 por la Comisión de Presupuesto del Consejo Ciudadano de Cultura, reveló que estas 5 áreas juntas recibían apenas el 14% de la partida de asignaciones para actividades artísticas. Las limitaciones para estas áreas se han agudizado año con año, incluso han sido cada vez más drásticas para algunas, como las artes escénicas: ejemplo de ello es la restricción, en Saltillo, para el préstamo de teatros a las compañías independientes, con el pretexto de ¡falta de personal técnico para su operación! Por eso no deja de llamar la atención que se destinen grandes cantidades al rubro de personal, pero a espacios como el Teatro de la Ciudad "Fernando Soler" y el Teatro de Cámara "Jesús Valdés" les falta, precisamente, personal, además sus trabajadores padecen la falta de una mejor retribución salarial. Entonces, ¿a qué niveles y mandos van a dar los millones que cada año se le quitan a otros rubros de la promoción artística y se canalizan a la nómina de la SEC? ¿Se incrementan los sueldos de los altos funcionarios o se crean más plazas para atender compromisos políticos? ¿Es que acaso el recurso para cultura fue canalizado en los últimos años hacia la Secretaría de Inclusión y Desarrollo Social, a la que por concepto de Ayudas Culturales y Sociales a Personas, para el 2025 se le están asignando poco más de 824 millones de pesos? En ese caso, los artistas, que también son personas, ¿podrían solicitar ayudas culturales a esa Secretaría?
Ya entrados en preguntas, una más es pertinente: ¿Dónde quedan las grandes cantidades que ingresan por el alquiler del Teatro de la Ciudad? Los costos de renta, por cierto, no son precisamente bajos, oscilan entre $30,234.00 y $65,373.00, cantidades que sí pagan las escuelas, para graduaciones, o las compañías comerciales foráneas cuyo fin es eminentemente lucrativo, pero que casi ningún grupo artístico independiente de Coahuila está en posibilidad de cubrir, pues difícilmente puede tener ingresos suficientes en taquilla como para pagar esas onerosas cantidades y recuperar además los gastos de producción y publicidad (desventajas semejantes limitan la proyección de artistas escénicos de Torreón, Monclova y Piedras Negras).
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Así las cosas, con las puertas de los teatros públicos cerradas, los teatristas han sido acogidos en espacios escénicos independientes, como La besana y el Teatro Garnica, de Saltillo, que tampoco reciben un subsidio estatal; su único ingreso es el porcentaje de taquilla convenido con los grupos, pero la mayoría de las veces es más bien simbólico.
"El Teatro tiene que mantenerse vivo, debe de mantenerse vivo, porque es una expresión hermosa del ser humano. No hay que dejarlo morir...", exhortó la Secretaria de Cultura en la ocasión referida al principio. En efecto, el teatro, como la cultura y las artes en Coahuila, sigue vivo gracias al esfuerzo, el empuje y la entrega apasionada y responsable de sus hacedores. El Gobierno y la propia Secretaría de Cultura no han estado a su altura. ¿Estará dispuesto el Gobernador Manolo Jiménez a revisar la situación, reencauzar el rumbo y dar un paso pa'delante, aunque no sea de gigante?

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
