
Se dice que Coahuila es fuerte y que camina a pasos de gigante. Su fuerza laboral es su orgullo, junto con sus exportaciones y su industria.
Aunque estas dos líneas nos dan mucho para debatir, nos quedaremos, detrás del orgullo de la fuerza laboral, siendo un estado con los mayores índices de formalidad, también es una fuerza laboral que agota, que exprime y que paraliza a su materia prima.
Detrás del orgullo de la fuerza laboral se esconde una realidad que los números de transparencia comienzan a desvelar con crudeza: el agotamiento crónico de quienes sostienen la economía del estado.
Según datos oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), obtenidos a través de la Unidad de Transparencia, el síndrome de burnout ha dejado de ser un diagnóstico aislado para convertirse en una estadística preocupante entre enero de 2024 y abril de 2026.
En este mapa del estrés laboral, Torreón emerge como el epicentro indiscutible del colapso emocional en la entidad. Con 384 casos diagnosticados, el municipio lagunero encabeza la lista estatal, superando significativamente a otros polos de alta intensidad como Piedras Negras, que registra 315 diagnósticos, y a la capital, Saltillo, que contabiliza 247. Esta cifra coloca a Torreón en una posición de alerta que exige una revisión urgente de las condiciones de salud mental en la Región Laguna.
La comparación con el resto del estado es reveladora. Mientras Torreón se encamina hacia los cuatrocientos casos, municipios vecinos como Matamoros reportan apenas ocho incidencias, y San Pedro se mantiene con solo tres.
Esta disparidad no solo habla de la densidad poblacional, sino de la presión desmedida que parece concentrarse en el entorno corporativo e industrial de la ciudad.
Si nos vamos al centro de Coahuila, Monclova registra 102 casos y Acuña 80, cifras que, aunque considerables, palidecen ante la realidad torreonense.
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En el otro extremo del espectro, municipios como Nava, Parras, Allende y Castaños reportan apenas dos casos cada uno en el mismo periodo.
Esta brecha sugiere que el ritmo de exigencia en Torreón está operando a una velocidad que supera la capacidad de recuperación de sus trabajadores.
La respuesta del IMSS nos permite hoy poner cifra a este fenómeno. Que Torreón sea el líder en burnout se convierte en un llamado a las empresas y las instituciones de salud.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
