
En muchas ocasiones hemos escuchado que debes estudiar, prepararte y ser profesionista “para ser alguien en la vida”, que si quieres tener éxito, viajar, obtener mayores ingresos y darle una buena calidad de vida a tus hijos necesitas: “ser profesionista” y tener un título que lo certifique. Lo cierto es que no todos han tenido la oportunidad de ir a la escuela.
Ocho de cada diez jóvenes mexicanos no se inscribieron a una universidad y 42% no lo hizo porque no pudo pagar una licenciatura de estudios presenciales, informó una encuesta realizada por la firma OCCMundial (2016).
El sistema educativo tradicional en México nos ha enseñado a ser obreros y trabajadores, y no ser dueños de la empresa, nos educan para seguir un patrón, no para buscar caminos alternos, nos han inyectado el hecho de que a mayor nivel profesional, mayor probabilidad de obtener un buen puesto, ya sea en el sector público o privado.
Esto es precisamente lo que ocurre en nuestra sociedad, ser alguien en la vida está estigmatizado de forma piramidal, fuertemente jerarquizada y fragmentada por el individualismo del ser humano, en donde unos pocos dirigen y muchos son los obreros.
Sin embargo, el sujeto ha concebido la idea de que el hecho de tener éxito académico le garantiza tener éxito financiero, lo que es totalmente falso. Es precisamente el punto al que quiero llegar: ¿qué es ser alguien en la vida?
"Ser alguien en la vida" no es tener los más altos ingresos, competir con los demás, vivir en la mejor zona de tu ciudad o tener un carro de lujo. Ser alguien en la vida es más que eso.
Es mirar a tu alrededor y ver que aún falta mucho por aprender y hacer, es reconocer tus limitantes ante el creador, ayudar y servir a las personas con humildad y para ello no necesitas ser profesionista; solo necesitas darte cuenta que ya no es tiempo de lamentarse y quejarse, sino de asumir responsabilidades, usar el tiempo sabiamente, buscar lo que te propones y, lo más importante: ganas y determinación para escoger el mejor camino para tu vida.
Porque créeme, allá afuera ningún empleo te dará tres cosas: liderazgo, desarrollo personal y libertad financiera.
Hoy puedes comenzar un nuevo estilo de vida, emprender tu negocio, acoplado conforme a tus tiempos, ganando acorde a tu esfuerzo y dedicación. Haciendo lo que más te gusta sin depender de un jefe, de un horario y un sueldo que ellos mismo determinan.
Es tiempo de que vivas tus sueños, de arriesgarte, es tiempo de que tú te des cuenta que no necesitas una carrera profesional para ser alguien en la vida, porque hacerse rico lleva tiempo y paciencia. Y esto me hace recordar la filosofía del rinoceronte; y basta solo con detenerse y preguntarse; ¿por qué seguimos en el mismo lugar?, ¿cuál es ese trabajo del que tanto hablo y me enorgullezco que me ha mantenido pobre y tan ocupado?, ciertamente la peor ignorancia es aprender para saber y no para vivir.
Para cerrar, mencionaré a 5 emprendedores que decidieron ser alguien en la vida y escribir su propia historia.
No esperes que la escuela te prepare para afrontar todos los retos que la vida te tiene preparados, es necesario que asumas tu destino y estilo de vida con responsabilidad y comiences a ser el arquitecto de tu futuro.
Es tiempo de resultados.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
