
El sábado 30 de agosto, en la Casa Kotan, ciudadanas y ciudadanos activistas, pertenecientes a las organizaciones Encuentro Ciudadano Lagunero, colectivo Migala Laguna y Laguna Verde, convocaron a los medios de comunicación para denunciar lo que consideran un ecocidio urbano por una obra vial en Torreón: el trasplante forzoso de 98 árboles del bulevar Independencia, ordenado por el Gobierno de Coahuila para la construcción del Sistema Vial Independencia–Abastos.
Durante la rueda de prensa, las activistas Izchel Caballero, Aracely Capetillo y Ricardo Gutiérrez Rocha remarcaron que la obra se puso en marcha sin contar con un Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), un requisito legal que apenas apareció en julio de 2025, pese a que los trabajos iniciaron en mayo.
“Si los quitan, los árboles van a morir y vamos a tener islas de calor donde habrá más temperaturas calientes aquí en la región”, advirtió una de las voceras durante la rueda de prensa.

A través de solicitudes vía transparencia, los colectivos obtuvieron documentos en los que la propia Secretaría de Medio Ambiente estatal confirmó el 26 de junio de 2025 que no había recibido ninguna MIA o informe preventivo del proyecto. “Personal de esta dirección no elaboró un estudio técnico, únicamente realizó un levantamiento listado del arbolado en el bulevar Independencia (…) donde se observó que existen 98 árboles”, señala el oficio.
Sin embargo, las organizaciones denunciaron que 22 de esos árboles ya fueron talados, sin informar a la ciudadanía. “Cualquiera puede ir a contar y darse cuenta que de esos 98, faltan 22”, subrayaron.
La conferencia también retomó lo sucedido con la activista conocida como Ocho, Aracely Capetillo, quien fue agredida durante el arranque oficial de la obra tras exigir al gobernador Manolo Jiménez la entrega del Manifiesto de Impacto Ambiental: “Me dijo que me iba a atender terminando la reunión y lo que hicieron fue prohibirme el ingreso al evento (…) Lo único que obtuve fueron agresiones verbales y físicas mientras las máximas autoridades permanecieron sentadas observando”, relató.
El caso ha generado un debate sobre el derecho ciudadano a la manifestación pacífica y la violencia ejercida contra quienes defienden el medio ambiente. “Yo no pertenezco a ninguna colectiva ni a ningún partido político. Nos hemos encontrado en el camino por la lucha y el amor a los árboles”, declaró la activista.

Los voceros enfatizaron que los árboles del bulevar son adultos y representan décadas de cuidado ciudadano: “Cada árbol tiene un promedio de vida de 30 años. ¿Cómo vamos a echar 30 años de vida a la basura justificando con cinco árboles nuevos?”.
Advirtieron que los ejemplares jóvenes que se prometen en compensación tardarían entre 10 y 15 años en alcanzar la capacidad de absorción de dióxido de carbono que tienen los actuales. “Eso significa que durante más de una década estaremos liberando 20 a 30 toneladas de CO₂ que hoy absorben estos árboles”.
En el recorrido ciudadano se constató que varios árboles ya presentan daños severos: “Las raíces están trozadas, no se les ha regado, y todos los árboles, más de 40, han sido dañados por la excavación. No mandaron especialistas, esos árboles no van a sobrevivir”.
A esto se suma que el proyecto no contempla ciclovías ni espacios peatonales, privilegiando únicamente al automóvil. “Se van a gastar 365 millones de pesos para aumentar la desigualdad entre los conductores y el resto de la población (…) cuando la mayoría en Torreón no somos conductores”, afirmaron.
Los colectivos también denunciaron que el trasplante afecta a la fauna que depende de estos árboles. “Durante otoño e invierno, estos árboles son refugio del tordo pecho amarillo, una especie amenazada. Además, este año hubo una baja del 50% en la población de abejas en Torreón, lo cual es un riesgo enorme”, explicaron.
La petición en línea www.change.org/bulevarindependencia, lanzada por el ciudadano Ricardo Gutiérrez, suma ya más de 21 mil firmas. Esto, dijeron los activistas, refleja la preocupación social por la preservación del entorno natural.

“En Torreón no hay árboles. Estamos promoviendo la erradicación con esta obra y también la desigualdad. Sí tenemos en nuestras manos detener este proyecto como ciudadanía y exigir al Estado que lo replantee”, afirmaron en la rueda de prensa.
La defensa del bulevar Independencia no es solo una lucha ambiental, sino un reclamo ciudadano por la transparencia y el derecho a un entorno sano. En palabras de una de las voceras:
“Ya basta, necesitamos un Torreón mejor. Esto no es contra personas ni partidos; es contra las acciones que nos perjudican a todos”

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
