
El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, lejos de promover inversión en obra pública en para Coahuila, recortó, con la aprobación del Congreso del Estado, casi 2 mil millones de pesos para obra con respecto al último presupuesto ejercido en 2025.
Las administraciones públicas miden su éxito, en gran parte, gracias a la buena gestión del recurso público. En Coahuila, desde hace 20 años, la inversión en obra pública no ha rebasado ni el 10% del presupuesto estatal porque fue adquirida una megadeuda que supone un gasto que ha gravitado desde los 4 mil hasta los 7 mil millones de pesos por año. En ese sentido, el rubro que ha resultado afectado es la inversión pública, concepto presupuestal dedicado a mejorar carreteras, calles y construir infraestructura para mejorar la calidad de vida de las y los coahuilenses.
En el presupuesto de egresos 2025, mismo que fue objeto de modificaciones en el transcurso del año, pero que será tomado en cuenta para ser hacer una comparación real, el gobierno del estado de Coahuila programó la aplicación de 3 mil 967 millones 218 mil 486.22 pesos en obra pública, cifra que apenas representó el 5.52% del presupuesto total ejercido el año pasado.
Este 2026, la proporción será aún menor, por lo que la inversión pública con recursos propios no será prioritaria, al menos en materia presupuestal, por el gobernador Manolo Jiménez.
El presupuesto de egresos 2026 indica que para obra pública se destinarán 2 mil 024 millones 957 mil 036.79, es decir, mil 942 millones 261 mil 449.43 pesos menos que en 2025, lo que equivale a un recorte del 48.07 por ciento. En otras palabras, el gobierno de Manolo Jiménez Salinas, que ha presumido inversión, prosperidad y desarrollo, apenas destinará el 2.58% del presupuesto total estatal para inversión en obra pública, una de las cifras más bajas de, al menos, la última década.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
