
Las inundaciones en Torreón agudizaron los problemas de marginación que viven las personas que habitan el sur de la ciudad. La colonia Santiago Ramírez, justo en el borde de la laguna de regulación que terminó desbordándose, es la más afectada.
Al bajar el puente de Peñoles, metros más adelante y sobre la acera derecha, se encuentra una colonia cuyo nombre homenajea a un académico mexicano que se especializó en el psicoanálisis. El lugar se llama Santiago Ramírez, en él viven cientos de familias, rodeadas de un panteón y de una laguna de regulación de aguas pluviales. Cada lluvia "atípica", como le denominan las autoridades, las y los habitantes de la Santiago Ramírez sufren, pierden sus pertenencias, se enferman, arriesgan su patrimonio.
"Simas tenía el reporte de que las alcantarillas estaban tapadas y no hicieron nada. Lo de siempre, tengo toda la casa llena de agua. Prácticamente todo se echó a perder; roperos, camas, el refrigerador", comentó Juan, habitante de la colonia.
Habitantes del sector aseguran que, desde hace tres semanas, habían solicitado costales de arena para prevenir que el agua se metiera a sus casas en caso de un temporal de lluvias. La ayuda no llegó a tiempo, tuvo que anegarse el lugar para que se activara el Plan DN-III y se repartieran los apoyos.
"Pedí costales de arena y costales de arena y nomás me decían que ahorita y ese ahorita nunca llegó, ya mandamos a buscar y no hay en ningún lado", comentó Gabriela Ramírez, habitante del sector.
Para Gabriela las inundaciones son provocadas por dos factores: la falta de un drenaje pluvial digno y la basura que los habitantes de la colonia tiran en las calles.
"El año pasado, gracias a Dios, no pasó porque no llovió, pero cada año que llueve en septiembre es esta problemática".
La confianza en las autoridades ya se esfumó. Alcaldes, candidatos, funcionarios que trabajan por recolectar votos llegan a esas colonias, prometen soluciones y nunca regresan, no resuelven.
"Por 200 pesos ahí están las consecuencias, una despensa. Aquí lo que necesitamos es un buen drenaje pluvial. Un priista, un panista sí vienen, cada año y aquí están las consecuencias".

Sillones, camas, refrigeradores, ropa, muebles y casas enteras. El agua en abundancia extermina, pulveriza sueños y patrimonios. La colonia Santiago Ramírez está cerca de una laguna de regulación. Como si no existiera la planeación urbana en Torreón, miles de personas viven en zonas peligrosas, que tienden a inundarse, que tienen malos servicios públicos y que están olvidadas por las autoridades.
En aquel sector, el sur de Torreón, el alcalde Román Alberto Cepeda cerró su campaña electoral para ganar la reelección. No fue en la Santiago Ramírez, fue metros más adelante, en Zaragoza Sur, un sector igual de marginado.
"Se nos mojó sala, refrigerador, lavadora, todo. Todo mundo andaba en sus casas tratando de rescatar cosas. No ha venido nadie, siempre es lo mismo, en la noche nos mandaron costales, ¿ya para qué queríamos los costales? Ya estábamos inundados", relató Monse Ortiz, habitante de la Santiago Ramírez.
Por las calles de la colonia circulaban patrullas repartiendo despensas, hules y costales de arena. En los trabajos participaron elementos de la policía municipal, fiscalía, guardia nacional y ejército. Todos llegaron hasta después de la inundación. El foco rojo ya estaba prendido, los reportes por drenajes tapados ya se habían hecho, pero la ayuda llegó hasta después de la tormenta.

"Que vengan, la rincón del macho siempre es lo mismo, que se dieran una vuelta para que se den cuenta cómo están las casas, cómo se perdió todo el patrimonio", dijo Monse Ortiz a las autoridades.
Durante la mañana del miércoles el presidente municipal, Román Cepeda, escoltado por su equipo privado de seguridad, llegó a la colonia para caminar sus calles y hablar con los colonos. En la semana el edil aseguró que se necesitan más de mil millones de pesos para construir un drenaje pluvial y que se están gestionando los recursos con CONAGUA. Cepeda González, al inicio de su gobierno, viajó a Bélgica para concursar por recursos que iban a ser utilizados para el mismo fin, pero no ganó nada, regresó con las manos vacías.
Te puede interesar | La prensa debe servir a los gobernados, no a los gobernantes
Las y los habitantes de la Santiago Ramírez temen por más lluvias. La laguna de regulación sigue llena a tope. Los drenajes continúan colapsados. Las pipas que están bombeando agua no son suficientes. Torreón y la lluvia no llevan una buena relación.

Se prevén lluvias aisladas en ciertos sectores de La Laguna durante el resto de la semana. Los trabajos de desfogue en la colonia continúan. Ahora, además de haber perdido su patrimonio, temen por repercusiones sanitarias: dengue, enfermedades estomacales, agua contaminada. Con el cese de las lluvias no terminará la tormenta en la Santiago Ramírez.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
