
Un video difundido en redes sociales muestra una nube amarilla saliendo de la planta de Lala ubicada en la zona industrial de Torreón. Testigos civiles grabaron la columna de gas y una fuente anónima —según versiones compartidas entre vecinos— aseguró que se trata de ácido nítrico. Hasta el momento no hay un comunicado público que confirme la identidad química del gas ni un muestreo de aire publicado por las autoridades; lo que sigue es una explicación periodística y técnica sobre qué es el ácido nítrico, por qué en algunas plantas industriales podría aparecer y cuáles son las consecuencias probables para la salud humana y el ambiente, a corto, mediano y largo plazo.
El ácido nítrico (HNO₃) es un ácido mineral fuerte, muy corrosivo y un agente oxidante. En la industria se emplea principalmente como precursor para la producción de fertilizantes (amonio-nitrato), explosivos y diversos compuestos orgánicos. Además, en la industria alimentaria y en plantas de procesamiento (incluida la limpieza de equipos en la industria láctea) se usan mezclas diluidas de ácido nítrico para descalcificar, limpiar depósitos y pasivar superficies metálicas. Estas prácticas explican por qué una planta de procesamiento de lácteos podría almacenar o manipular soluciones de ácido nítrico en forma diluida o en mezclas.
La presencia de un tinte amarillo en la emisión es coherente con la formación o liberación de dióxido de nitrógeno (NO₂), un gas tóxico que puede generarse cuando el ácido nítrico “fuma” o se descompone; el NO₂ da el color amarillento/rojizo que muchos testigos describen en escapes industriales. Sin embargo, el color por sí solo no identifica inequívocamente la sustancia y sólo análisis de laboratorio del aire o de residuos podrían confirmarlo.
La inhalación de vapores o nieblas de ácido nítrico y de sus productos de descomposición (NO₂, N₂O₄) puede producir:
Los manuales médicos y guías toxicológicas describen episodios en los que la inhalación provocó cuadros respiratorios severos que a veces empeoran después de un periodo inicial de “mejoría” (efecto retardado), por lo que las personas expuestas deben ser vigiladas médicamente aun si no tienen síntomas intensos de entrada. También existen límites de exposición ocupacionales y umbrales considerados “peligrosos para la vida” que, cuando se superan, obligan a medidas de protección y evacuación.
Si usted estuvo en la zona cuando ocurrió la nube:
En plantas de procesamiento de leche y alimentos es habitual el uso de mezclas diluidas (no necesariamente ácido nítrico concentrado) para: desincrustar depósitos minerales (cal), desinfectar/cuidar equipos, y pasivar metales para prevenir corrosión. También se usa en laboratorios y en algunos procesos auxiliares. No es imposible que haya almacenamiento en instalaciones auxiliares, pero cada planta tiene prácticas distintas y, por tanto, la presencia y la cantidad dependerán de procedimientos internos y de la gestión de inventarios. Esto explica por qué residentes pudieron ver una emisión vinculada a operaciones de mantenimiento o a un incidente en una unidad auxiliar.
Las guías toxicológicas y agencias de salud recomiendan precaución máxima: la ausencia de síntomas inmediatos no elimina la necesidad de vigilancia médica y ambiental tras la inhalación de ácidos o de NO₂.
La posible liberación de ácido nítrico o de sus productos (NO₂) es un asunto de salud pública y ambiental que requiere respuestas rápidas, pruebas científicas y transparencia. Si usted vive cerca de la zona afectada, siga las indicaciones de Protección Civil local, acuda a servicios médicos si presenta síntomas y manténgase atento a comunicados oficiales con resultados de muestreos y recomendaciones concretas.
Fuentes clave consultadas: revisiones toxicológicas y guías de exposición (NCBI / EPA), límites y recomendaciones ocupacionales (NIOSH), toxicología y manejo de incidentes (GOV.UK), usos industriales y en la industria láctea (Wikipedia / artículos técnicos sobre limpieza en procesos de alimentos), y documentación sobre efectos ambientales del nitrógeno y la lluvia ácida (EPA).

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
