
No ha comenzado de lleno la temporada de calor y colonias del sur, oriente y norte de Torreón comienzan a sufrir un serio desabasto de agua. La ineficiencia del Simas Torreón, la falta de claridad en la información y la obvia carencia del recurso orillan a las autoridades a mentir, a no aceptar la problemática y a no resolver, de raíz, los problemas de desabasto que padece el municipio.
Son meses sin agua en colonias como Valle Oriente, Fidel Velázquez o Zaragoza Sur. Meses de pipas, de agua tandeada, de poca presión. Meses en los que la ciudadanía ha pedido una y mil veces explicaciones al municipio de Torreón, encabezado por Román Cepeda, para que resuelvan el problema. El organismo responsable de la extracción y distribución del líquido, el Simas Torreón, hace todo lo necesario para entender que se trata de una dependencia ineficaz, con mala administración y rodeada de corrupción.
Roberto Escalante, gerente general del Simas Torreón, se atrevió a culpar a la ciudadanía de la mala gestión del agua. No dijo nada sobre la falta de medidores domésticos, ni de las tuberías viejas, ni de los motivos por los que no se han realizado todas las conexiones de Agua Saludable para la Laguna. Pareciera que Escalante peca de ignorante o sigue órdenes para no hablar de más, estrategia clásica que ha seguido el ayuntamiento desde que inició la primera gestión de Cepeda González.
Cada año Román Cepeda ha repetido que en Torreón sí hay agua y que él se encargará de dotar del servicio a la ciudadanía las 24 horas del día. Así lo mencionó en su primera campaña y en su segunda y en sus informes de gobierno. Así prometió lo que era imposible de cumplir. Las condiciones hídricas de Torreón y de la Comarca Lagunera no permiten garantizar sendas promesas. El agua en la Laguna está para servir a los agroindustriales; a los de LALA y Chilchota y sus cadenas de proveedores. A los empresarios que venden forrajes y a los que engordan vacas. La perspectiva del uso del agua en la Laguna es mercantil y eso ha afectado el suministro para consumo humano.
Por otro lado, el Simas Torreón tampoco ha puesto de su parte. Tuvo más de tres años para ir rehabilitando sus líneas de conducción de agua para recibir el recurso de las presas, sin embargo, simplemente no lo han hecho. El alcalde y el gerente general aseguran que no hay presupuesto que alcance, sin embargo, con recursos propios, Torreón ha optado por construir desniveles viales que no resolvieron la saturación vehicular, particularmente el Giro Independencia o la obra que está en marcha en el bulevar Revolución y la calzada José Vasoncelos.
En Torreón lo que importan son las obras de relumbrón que puedan ser fotografiadas por los aparatos de comunicación social y la prensa dócil. El desabasto de agua se ha convertido en un problema que trasciende clases sociales. La falta de servicio también se ha registrado en colonias como Ampliación y Campestre La Rosita, Torreón Residencial, Senderos y hasta el sector Viñedos.
El Simas Torreón, para amortiguar la falta de agua en decenas de colonias, envía pipas que son administradas por lideresas del PRI, al menos así aseguran ciudadanos y ciudadanas que no han recibido el líquido prometido. El uso político del agua no es nuevo. Durante campañas electorales los gobiernos activan "programas sociales" para donar tinacos, de tal manera que muchas personas, a cambio de su voto y su lealtad, puedan tener un almacen de agua.
Al mismo tiempo, el gerente general del Simas Torreón, Roberto Escalante, además de pedir a la ciudadanía que le diera un uso razonable al agua, ordenó la emisión de comunicados para explicar que el desabasto es por la vandalización de los pozos, casualmente para apagar la furia colectiva que está siendo representada con bloqueos y manifestaciones.
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Román Cepeda, en nado sincronizado, aseguró que la falta de agua es por los cortes de energía de la Comisión Federal de Electricidad, sin embargo, no dice nada sobre los adeudos millonarios que mantiene con la dependencia federal ni del problema que ya resulta encontrar pozos de agua con el suficiente líquido disponible.
Torreón se está secando y no hay quien asuma la responsabilidad. El verano está tocando a la puerta. La demanda de agua y luz subirá y la precaria infraestructura del Simas Torreón no se dará abasto. Se vienen tiempos difíciles y lo serán aún más porque quienes toman las decisiones, carecen de sentido de común y no ponderan el interés colectivo sobre el individual.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
