
Pamela Nicole era una joven de 14 años que murió víctima de complicaciones por una cirugía que no necesitaba. El caso causó conmoción porque su padre biológico había pensado que su muerte fue por complicaciones de un cuadro de Covid, pero descubrió que su cuerpo inerte tenía un corpiño quirúrgico. De inmediato pensó que algo estaba mal, que su fallecimiento pudo haberse evitado. Que la falta de regulaciones están poniendo en riesgo la vida de menores de edad.
Pamela Nicole, de 14 años de edad, falleció el 20 de septiembre en la ciudad de Durango, Durango, tras sufrir muerte cerebral producto, presuntamente, de un caso de covid que se complicó y que llegó hasta las últimas consecuencias.
La versión, en primera instancia, fue difundida por la madre y el padrastro de la menor, quienes aseguraron tener todas las pruebas que acreditaban la enfermedad de su hija.
Días después, la Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (COPRISED) informó que las pruebas de COVID habían sido falsificadas, desmintiendo la versión oficial que dio la madre y el padrastro de Pamela Nicole.
Por otro lado, el padre biológico de la menor, comenzó a manifestar su malestar porque descubrió que le habían mentido. Lo que en realidad sucedió fue que su hija fue sometida a un procedimiento estético sin su consentimiento. Presuntamente a Pamela Nicole le habían regalado, por sus próximos quince años, un aumento de busto, liposucción y aumento de glúteos. La cirugía, de importantes dimensiones y sumamente invasiva, fue finalizada con éxito, pero en el postoperatorio el cuerpo de Pamela Nicole no soportó, pudo haber sufrido un trombo graso, la intubaron, sufrió muerte cerebral y finalmente perdió la vida.
Hasta el momento, la fiscal general del estado de Durango, Sonia De la Garza, informó que la madre y el padrastro de Pamela Nicole ya fueron detenidos. Además, el cirujano que realizó el procedimiento ya fue suspendido por la Asociación de Cirugía Plástica, al haber sospecha de que pudo haber habido una mala praxis.
En lo que se resuelven las investigaciones, lo que se visibilizó es que en México no están reguladas ni prohibidas las cirugías estéticas en menores de edad. Caso contrario a Colombia, que desde 2016 prohibió estas prácticas porque descubrieron que muchas veces se hacían sin el consentimiento de la menor y eran motivadas para construir a mujeres como objetos que se ponían a disposición del crimen organizado.
Para ser claros, no estamos diciendo que el caso de Paloma Nicole estuviese asociado a un aspecto criminal, sin embargo, en regiones como Durango, Sinaloa, Sonora y Chihuahua, solo por mencionar a algunos, es común que mujeres menores de edad sean sometidas a procedimientos estéticos invasivos sin su permiso y en precarias condiciones de seguridad y salubridad.
¿Qué hace falta para que se prohíban en México estas prácticas? ¿Por qué someter a una menor de 14 años, que sigue en desarrollo biológico, a un procedimiento tan peligroso e invasivo? ¿Por qué promover ideas falaces sobre cómo debe ser un cuerpo atractivo? ¿Por qué tratar como objeto a las personas?
Al final, la muerte de Pamela Nicole visibilizó un problema social que debe atenderse de inmediato: la cosificación de las mujeres y la normalización de la hipersexualización en el norte de México.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
