
El nuevo orden impuesto por el Gobierno de Coahuila en Torreón está a la vista de todos y todas. Hoy en las calles hay más unidades de la Policía Acción y Reacción (PAR), patrullando las calles. De pronto la rebelión de algunos elementos de la policía municipal se disipó. Todos y todas se alinearon a la nueva directriz encabezada por Alfredo Flores Originales, elemento estatal de todas las confianzas del gobernador Manolo Jiménez Salinas. El liderazgo o supuesto liderazgo de Román Alberto Cepeda se esfumó.
En política muchos problemas sociales pueden llegar a ser impuestos, o diseñados o aprovechados para mover las piezas del ajedrez. Con la salida del Comisario César Perales y la imposición de Alfredo Flores Originales, Manolo Jiménez atestó un golpe de autoridad contra Román Cepeda, debilitado actualmente por los escándalos en los que se han envuelto colaboradores cercanos, así como señalamientos de corrupción publicado en los medios del Grupo Zócalo, empresa que, por cierto, es de las más beneficiadas con publicidad oficial estatal, auspiciada por el gobierno de Coahuila.
Así, Torreón, durante el primer semestre de este 2025, se convirtió en la gallina de los huevos de oro, en el tesoro que se han estado disputado Manolo Jiménez y Román Cepeda sin tomar en cuenta las necesidades y las demandas sociales de la ciudadanía.
Hoy Torreón sufre problemas graves de abastecimiento de agua potable, de pavimento, de alumbrado, de recolección de basura y de falta de confianza en las autoridades que deberían garantizar la seguridad de las personas.
No por nada las policías municipales y la dirección de vialidad son las peores evaluadas en la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana. No por nada la ciudadanía confía más en las corporaciones federales como Guardia Nacional, Ejército y Marina, que en la policía civil o en los grupos de Reacción que patrullan las calles como si la región estuviera en guerra.
No por nada la gente rechaza la idea de que los policías "de proximidad" trabajen con al rostro cubierto con un pasamontañas, armados hasta los dientes y con poca capacitación para respetar y no vulnerar los derechos humanos de la ciudadanía.
Hoy la gente en Torreón no confía en la policía porque es ahí donde abundan las extorsiones, las detenciones arbitrarias, las violaciones al debido proceso, las intimidaciones y hasta las amenazas. Hoy la ciudadanía está molesta con Román Cepeda y Manolo Jiménez porque se enfrascaron en una lucha burda y sinsentido para tener el control territorial de Torreón a través de los patrulleros.
Mientras las autoridades siguen desgastando el discurso de que Torreón y Coahuila son, tanto municipio y estado, de los más seguros del país, la ciudadanía y camina y transita por las calles se siente insegura cuando ve a una patrulla cerca. Las patrullas en lugar de arrojar el olor del combustible, despiden un hedor, una sensación de corrupción, de que se pudiera cometer algún abuso.
Hoy se contempla la posibilidad de comenzar a aplicar foto multas en Torreón. Hoy en Torreón se está recaudando más dinero por concepto de multas viales que en años anteriores, pero los accidentes no han bajado. Hoy, desde el gobierno de Coahuila, también comienzan a contemplar la instauración de operativos para revisar las placas y sancionar a quienes no las hayan comprado o no las hayan podido adquirir por lo costosas que son.
Hoy la ciudadanía vive presionada por unos "aboneros" que se hacen llamar policías. Hoy recaudación no está en unas oficinas, está en las calles. El control lo tenía el municipio encabezado por Román Alberto Cepeda y le fue arrebatado por una estrategia bien diseñada del gobierno de Coahuila, encabezado por el gobernador Manolo Jiménez.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
