
Manolo Jiménez presentó el pasado sábado 30 de noviembre su primer informe de gobierno. Pasó el primer año de trabajo del gobernador de Coahuila y todo sigue igual. La maquinaria, aceitada como siempre, continúa funcionando sin mejoras, sin cambios estructurales.
Manolo Jiménez Salinas llegó al gobierno de Coahuila con mucha legitimidad. La elección, prácticamente, la ganó tres a uno frente a sus rivales de Morena y el Partido del Trabajo. Como alcalde de Saltillo salió bien librado y su estilo "juvenil" y norteño ayudó a que conectara con un sector de las masas populares.
Así, con la aprobación del exgobernador Miguel Riquelme, Jiménez Salinas tomó posesión del Palacio de Gobierno en Saltillo y tomó las riendas del estado de Coahuila, uno de los más endeudados del país, es decir, con menos recursos disponibles para hacer obra pública.
A diferencia de Miguel Riquelme, quien siempre marcó una clara confrontación entre su gobierno y el del presidente López Obrador, desde el día primero Manolo Jiménez buscó establecer una buena relación con la presidenta Claudia Sheinbaum. La falta de recursos en Coahuila hizo que el gobernador tuviera que gestionar proyectos de infraestructura con el gobierno federal, de tal manera que su sexenio no pase desapercibido.
Aún y con esto, Manolo Jiménez optó por construir una falsa narrativa, amparada con una inversión estimada de 900 millones de pesos, para "patrocinar" el contenido amable hacia su gobierno entre los principales medios de comunicación del estado.
De esta manera, durante su primer año de gobierno, Manolo Jiménez colocó a Coahuila como la entidad número uno a nivel nacional en propaganda oficial, incluso por encima de estados más poderosos y con mayor densidad poblacional como Ciudad de México, Estado de México y Nuevo León.
Desde su campaña política, Manolo Jiménez se autodenominó como "el gobernador de las mujeres". Prometió que se haría justicia a todas aquellas personas que han sufrido algún tipo de violencia de género e hizo énfasis en la creación de una fiscalía especializada.
Así, pasaron los meses y sí fue creada la fiscalía, aunada a una secretaría de las mujeres, pero la situación empeoró.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en lo que va del año Coahuila registra 17 carpetas de investigación por el delito de feminicidio, esto supone un aumento, con respecto a 2023, de 1,700%. En aquel año, último de la administración de Miguel Riquelme, la fiscalía general investigó un caso de feminicidio en toda la entidad.
En temas de infraestructura, más que logros, Jiménez Salinas habló sobre el seguimiento de proyectos federales como Agua Saludable, la renovación de la carretera 57, así como el rescate minero, pero en materia de recursos y proyectos propios, el refugio fueron los arcos de seguridad carreteros y no mucho más.
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Así, pese a la imagen "fresca" y "diferente" que Manolo Jiménez quiere proyectar, al final lo único que será recordado de su primer año de gobierno es que gastó mucho más que antes en publicidad oficial, que rompió récords de feminicidios, que sigue pagando la misma deuda pública que dejaron sus antecesores y que, después de 13 años, regresó a los informes de gobierno Humberto Moreira, el principal hacedor de la ruina financiera de Coahuila.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
