
Seis años después el presidente López Obrador comenzó el cierre de su gobierno con una conferencia de prensa mañanera adornada con aplausos, música y hasta lágrimas. El político mexicano más influyente del nuevo milenio terminó una administración turbulenta. Coahuila, Durango y La Laguna no fueron ajenos.
El presidente Andrés Manuel López Obrador en Coahuila tomó decisiones y emprendió proyectos que aún no terminan. Unos por complejos y otros por burocracia, las promesas del mandatario nacional para la entidad no quedaron del todo cumplidas.
La primera de ellas y que causó revuelo fue el anuncio del rescate de los 63 mineros que están sepultados en Pasta de Conchos desde febrero de 2006. Pese a la millonaria inversión y a los trabajos de excavación, la Coordinación Nacional de Protección Civil, junto con la Comisión Federal de Electricidad, no alcanzaron a terminar el rescate. Éste, sin embargo, continuará durante el sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo.
Otra de las promesas incumplidas es la mudanza total de Nacional Financiera (NAFINSA) a la ciudad de Torreón. La descentralización del gobierno federal fue un proyecto que no logró cuajar durante el sexenio. En su lugar, hoy NAFINSA tiene una pequeña oficina sobre la avenida Abasolo, justo a una cuadra de la presidencia municipal de Torreón, pero la sede principal de la dependencia federal continúa en pie y funcionando en el centro histórico de la Ciudad de México.
Por último, en Coahuila también quedan pendientes las entregas oficiales del nuevo Hospital General de Especialidades del ISSSTE en Torreón, así como la Unidad de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social, también en la ciudad lagunera.
En el estado de Durango, el presidente López Obrador puso en marcha la construcción de Agua Saludable para La Laguna, un megaproyecto federal, cuya inversión supera los 14 mil millones de pesos, y que contempla la potabilización de agua superficial del Río Nazas para dotar del servicio a 9 municipios de la Comarca Lagunera; 4 de Durango y 5 de Coahuila.
Hasta el momento, la obra civil ya está terminada y ya está llegando recurso hídrico a Torreón, Gómez y Lerdo, sin embargo, no ha sido completado al 100%, ni se han rehabilitado las redes internas de conducción de agua ni se ha tecnificado el riego.
En general, el presidente López Obrador sí puso atención en la región; incluso suspendió el proyecto del Metrobús Laguna para La Laguna de Durango y, en cambio, enfocó la inversión en Agua Saludable.
Cuando llega la muerte, las herencias se hacen efectivas. En el caso de López Obrador, lo que llegó fue el retiro y, con éste, los proyectos pendientes que Claudia Sheinbaum deberá sacar adelante.
Todas las obras aquí citadas, más la rehabilitación de la carretera federal 57, misma que cruza Coahuila de Saltillo a Piedras Negras, también es una promesa de campaña. Coahuila y Durango son de los pocos estados gobernados por la oposición, pero cuyos mandatarios están buscando afianzar una sólida relación con el gobierno federal para no tener problemas con la transferencia de recursos y el financiamiento de proyectos federales.
Tan contrastantes y tan cercanos, Coahuila y Durango tienen dos coincidencias fundamentales: deudas públicas descomunales, pero relativos buenos números en materia de seguridad y estabilidad social.
El nuevo gobierno seguirá con las mismas prácticas de austeridad, de priorizar a la base proletaria sobre las clases medias y altas. Seguirá robusteciendo un aparato popular casi indestructible que logró más de 35 millones de votos.
Te puede interesar | Coahuila acumula 2,662 quejas ante derechos humanos por abusos policiacos
Hoy Coahuila y Durango están en manos de la federación. Sus gobierno estatales no tienen los recursos suficientes para hacer cambios trascendentales. Además de que se deben terminar las obras que López Obrador dejó inconclusas, los gobernadores Manolo Jiménez y Esteban Villegas deberán abandonar la bandera y la postura de su partido para no pasar desapercibidos, con pocos recursos, como les pasó a sus antecesores, Miguel Riquelme y José Rosas Aispuro.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
