
Manolo Jiménez Salinas, gobernador de Coahuila, dijo que en el estado no hay huachicoleo ni huachicol fiscal, ni nada que se le asemeje. Dijo que en la entidad no opera la delincuencia organizada y que aquí sí hay cooperación para detener y decomisar cargamentos de mercancía ilegal, como sucedió el pasado 7 de junio en Saltillo y Ramos Arizpe. Manolo Jiménez insiste en que en Coahuila el modelo funciona y que es una especie de burbuja o esfera de acero que queda inmune al caos y al desorden que reina en el resto del país. Para Manolo Jiménez Salinas es el paraíso, pero sólo para él, porque los números contradicen sus argumentos.
El huachicol fiscal es el contrabando de combustible robado bajo un concepto arancelario distinto para evadir el pago de impuestos. En Coahuila, el decomiso histórico que superó los 15 millones de litros de huachicol que estaban almacenados en carrotanques sobre unas vías abandonadas del tren, es el vivo ejemplo de que en la entidad se está vendiendo mucha gasolina de origen ilícito.
No por nada vemos pipas en diversas estaciones de combustible de la entidad sin logotipos, totalmente blancas, sin identificaciones, llenando los tanques de almacenamiento de las gasolinerías. No por nada se ha perseguido a personajes como Juan Manuel Muñoz Luévano, alias el Mono, sin que, al final, se hayan podido fincar responsabilidades en su contra. No por nada fue decomisado el cargamento de combustible robado más grande en lo que va del actual sexenio.
De enero a mayo de 2025, en Coahuila se han abierto 106 carpetas de investigación contra ciudadanos y ciudadanas que han infringido la Ley Federal para Prevenir y Sancionar Delitos Cometidos en Materia de Hidrocarburos, esta cifra representa el 3.10% de los casos registrados a nivel nacional y posiciona a Coahuila como la décimo tercera entidad con la cifra más alta en México. El estado líder es Puebla, con 442 carpetas de investigación.
Estas cifras contradicen lo que argumenta Manolo Jiménez Salinas. El huachicol fiscal en Coahuila sí existe, sí tiene presencia y sí tiene impacto en materia de seguridad.
De acuerdo con el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal
“IGAVIM", en el primer trimestre de 2025, en Coahuila se aseguraron 107 tomas clandestinas de combustible, esto puso a la entidad con la séptima cifra más alta de México, sólo por detrás de Hidalgo, Jalisco, Tamaulipas, Guanajuato, Querétaro y Nuevo León. Esto significa que en el estado donde no se ordeñan ductos de gasolina, como aseguró Manolo Jiménez, se detecta una toma clandestina de combustible cada 20 horas con 28 minutos.
No dejarse llevar por los discursos hegemónicos es la clave para no distorsionar la realidad de Coahuila. Aunque la incidencia delictiva sí es baja, actualmente el estado está en el ojo del huracán porque es un territorio clave para extraer, transportar y vender gasolina robada.
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El decomiso en Saltillo y Ramos Arizpe podría abrir la puerta para que importantes empresarios coahuilenses y laguneros sean investigados. Para desmantelar las redes fiscales que proponen la evasión y el lavado de dinero.
La colusión entre autoridades estatales, iniciativa privada y delincuentes quedó en evidencia con el decomiso. Los números muestran que en Coahuila sí se ordeñan ductos, sí se transporta, con toda tranquilidad, gasolina robada y sí se vende este mismo producto en diversas cadenas "prestigiosas" ubicadas en todos los municipios de la entidad. En Coahuila sí hay huachicol fiscal y sí hay intervención en ductos de Pemex, de eso no hay duda. El gobernador es preso de sus propias mentiras.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
