
El próximo viernes 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua. Una efeméride instaurada para promover políticas públicas y sociales que fomenten la conservación del recurso natural, el respeto a las fuentes de agua y la erradicación de las políticas extractivas que están secando al planeta.
En La Laguna, el Día Mundial del Agua es una figura ornamental que sirve para que las autoridades organicen actos cívicos vacíos, sin contenido, que no proponen las soluciones necesarias para iniciar con la recuperación del acuífero principal.
Pese a que los datos de la Comisión Nacional del Agua no son exactos ni rigurosos, la realidad es que el acuífero principal de La Laguna sale más agua de la que entra. Para algunos especialistas, el manto freático no recarga desde la construcción de la presa Lázaro Cárdenas, durante la primera mitad del Siglo XX. Así, el subsuelo lagunero se ha ido secando, provocando largas sequías, desorden químico en la tierra y hasta desplazamiento de poblaciones.
Ejemplos abundan, como los casos de San Pedro de las Colonias, Tlahualilo y Viesca, quienes han visto reducida su población en los últimos 10 años, principalmente, por el abatimiento de los pozos y, en segundo plano, la falta de oportunidades laborales.
La política extractivista que promueve la industria indica que, el aprovechamiento de los recursos naturales en zonas específicas, ayudaría a erradicar la pobreza, reducir la desigualdad y promover el desarrollo, sin embargo, en La Laguna, el abatimiento del acuífero para el riego de más de 80 mil hectáreas simplemente está truncando la vida futura de la Comarca Lagunera.
No se puede festejar ni conmemorar el Día Mundial del Agua si en la región reina el huachicoleo, no hay nada que festejar si se sigue suministrando líquido que rebasa las normas internacionales sobre carga de arsénico, no se puede festejar si no toda la población cuenta con el servicio las 24 horas del día, no se puede festejar que continúe corrompido el acceso al derecho humano al agua para no tocar los intereses y privilegios de unas cuantas familias. No se puede festejar ni conmemorar el Día Mundial del Agua si en medios de comunicación "respetables" siguen recibiendo espacio discursos vacíos y mentirosos como de quienes representan los intereses de las principales compañías ganaderas y productoras de leche.
Pese a la dura realidad hídrica, en La Laguna también existen esfuerzos que, por la vía legal, han puesto en jaque a la Comisión Nacional del Agua y a SEMARNAT. Las dependencias federales deben proponer y ejecutar un proyecto que frene la sobreexplotación para, al menos, recuperar algo de carga del acuífero principal.
No basta con Agua Saludable para La Laguna ni con la construcción de tuberías por todos los municipios de la Comarca Lagunera, si no se frena la minería del suelo, el futuro hídrico regional obligará, como ya está sucediendo en el área rural, al desplazamiento de las comunidades urbanas.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
