
Tras concluir la última prórroga de la etapa de conciliación en su proceso de Concurso Mercantil, la quiebra de AHMSA es una realidad. La titular del Juzgado Segundo de Distrito, Ruth Haggi Huerta, será quien emita la declaración de bancarrota en cualquier momento, marcando así el inicio de un proceso que será determinante para el futuro de la compañía y sus empleados.
La quiebra de AHMSA representa un punto crítico en la trayectoria de una empresa que fue un pilar de la industria siderúrgica en México por décadas. Este proceso no significa necesariamente el fin de la empresa, sino una reestructuración profunda en busca de nuevas oportunidades para su resurgimiento.
En esta nueva etapa, el Instituto Federal de Especialistas en Concursos Mercantiles (IFECOM) designará a un síndico, quien asumirá el control de la empresa y gestionará sus activos con el objetivo de maximizar el valor para los acreedores.
A través de un comunicado, la empresa informó que la actual administración de AHMSA, con el apoyo de su asesor financiero Rothschild & Co y bajo la supervisión del conciliador Víctor Manuel Aguilera, está realizando esfuerzos para atraer inversionistas que puedan capitalizar la compañía y reanudar las operaciones lo antes posible en Monclova.
A pesar de la inminente quiebra de AHMSA, la administración se mantiene activa en la búsqueda de soluciones que permitan la supervivencia y revitalización de la empresa.
En este sentido, se están llevando a cabo conversaciones con siete potenciales inversionistas y siderúrgicas, tanto nacionales como extranjeras, que han mostrado interés en AHMSA.
Dos de estos grupos ya han realizado visitas de debida diligencia, un paso clave en el proceso de evaluación de los activos de la empresa. Estas visitas permiten a los potenciales inversionistas analizar en detalle el estado actual de las instalaciones y recursos de AHMSA, así como evaluar la viabilidad de una posible inversión.
Las próximas semanas serán cruciales para determinar el futuro de AHMSA, ya que se anticipan más visitas de debida diligencia y, posiblemente, la formalización de acuerdos con uno o más de estos grupos interesados.
La concreción de un acuerdo en los próximos meses podría abrir la puerta a la reactivación de la quiebra de AHMSA y, lo que es más importante, a la preservación de los empleos en Monclova, una comunidad que ha dependido históricamente de la operación de la siderúrgica.
Altos Hornos de México pasó de ser la principal empresa siderúrgica de Latinoamérica a declararse en quiebra para buscar capital fresco que ayude a rescatarla.
Como una empresa paraestatal, AHMSA fue privatizada por Carlos Salinas de Gortari y el ganador fue Alonso Ancira Elizondo, empresario capitalino quien se enriqueció y construyó el emporio del acero en la región centro de Coahuila, particularmente en Monclova.
En una entrevista para el medio Latinus, Alonso Ancira aceptó públicamente haber ayudado en las campañas de los gobernadores priistas Humberto y Rubén Moreira y formaba parte del círculo de empresarios cercanos al partido tricolor a nivel estatal y nacional.
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Fue precisamente durante el sexenio de Enrique Peña Nieto que Ancira Elizondo vendió una planta chatarra de fertilizantes a Pemex, pero con un sobreprecio tasado en 230 millones de dólares. Esto, paradójicamente, comenzó a labrar la historia que culminó en la quiebra de AHMSA.
Esta acción provocó la detención del empresario en Palma de Mallorca, España y su posterior extradición.
A cambio de su libertad y como reparación del daño, Ancira Elizondo acordó regresar el dinero robado a Pemex en tres parcialidades y, a partir de ese momento, la estabilidad financiera de la empresa se desplomó hasta llegar a la declaratoria de quiebra de AHMSA.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
