
Ensayos Sarmientos | Alam Sarmiento
Notas:
“¿Dónde radica la LIBERTAD del cuerpo?”.
Ten la LIBERTAD de leerlo sin tener que comprenderlo todo.
Ten la LIBERTAD de abandonar la lectura cuando quieras.
Ten la LIBERTAD de no leerlo.
Ten la LIBERTAD.
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“No se trata obedecer las reglas, tampoco de romperlas, tal vez solo se trata de saberlas jugar”
Tadashi Endo. Oaxaca, México. 2012
Sandra o cualquier otre posible lector:
Deseo aclarar que este movimiento (el de este sujeto que intenta escribir) no es libre, está sujeto. Si la libertad es el vacío de pensamiento, deseo o intención, en lo absoluto este gesto es libre.
Me manifiesto incluso por mucho y con mucho un fallido realizador de esa encumbrada posibilidad llamada libertad.
Por lo tanto, lo que haré, es poner en palabras eso que balbucea en mi cuerpo pero que inevitablemente es filtrado, editado y regulado por todo aquello que disciplina mi carne y me vuelve un sujeto.
“¿Dónde radica la LIBERTAD del cuerpo?”
Mace Medina. Torreón Coahuila, 2023.
Para mí, hay algo de respiro/suspiro en la palabra DONDE que completa la pregunta por la ubicación de algo, pues ya en sí misma es una cuestión que resiste a la forma dominante del preguntar y del adoctrinamiento que, en nuestra cultura se deriva comúnmente de las preguntas: ¿QUE?, ¿POR QUÉ? y ¿PARA QUE?
Por tanto, a manera de ocurrencia, de la manera menos objetiva y justificada, vínculo esta tríada dominante de la forma de preguntar con la triada combatida por el maestro de danza que cuentas (esto esta contado en la primera reflexión escrita por Sandra ante la pregunta de Mace) en tu escrito anterior y que narras así:
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(...) Hace tiempo en un taller de improvisación un maestro español nos ponía un ejercicio con la siguiente indicación:
“Antes de empezar a moverte debes estar completamente vacío de cualquier pensamiento, deseo o intención; y mientras te mueves, si llegan alguno de estos tres factores te detienes y vuelves a comenzar”
Él hablaba (el maestro español) de quitarnos máscaras para dejar totalmente limpio el movimiento. (...)
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Entonces, como yo no soy libre, pienso y visualizo lo siguiente:
¿Qué? / pensamiento
¿Por qué? / deseo
¿Para qué? / intención
A esta triada la propongo momentánea y fugazmente como: el combo de las preguntas/respuestas TRAMPA
Ahora aclaro como juego la palabra/idea TRAMPA.
Pensemos en que el dispositivo “trampa” funciona o es eficaz en la medida que NO nos aparece como algo que nos va a encerrar, detener o atrapar, sino por el contrario se presenta como algo que nos dará la salida, la libertad o por lo menos una gran recompensa de cercanía ante algo deseado o buscado. (Intento terminar de ubicar mi pensamiento, mi deseo y mi intención)
Si para comprender, practicar y lograr la libertad de nuestro movimiento (por lo menos en el contexto del trabajo del artista escénico) lo buscamos hacer a través de la “negación” de los “indeseados factores” que nos “sujetan” y nos “privan” de la
“libertad” (los pensamientos, deseos e intenciones) estos factores o elementos estarán muy probablemente acompañados por las preguntas TRAMPA que aparecerán como supuestas herramientas de ayuda para escapar, pero que por el contrario es probable que nos anclen más a donde ya estamos.
Si esta lógica tiene sentido, lo que ocurrirá probablemente, es que sin darnos cuenta, nos quedemos atrapados justo en el mismo lugar del cual estamos intentando salir, asumiendo que nos estamos emancipando, porque muy eficazmente estamos reflexionando, siendo conscientes y haciéndonos las “preguntas pertinentes” de: ¿que estoy haciendo? ¿porque los estoy haciendo? ¿para qué lo estoy haciendo?
Asumiremos además peligrosamente que, si tenemos la respuesta correcta a dichas preguntas, que en este caso y según lo planteado por del maestro es NADA, supondremos que entonces nuestro movimiento es libre.
¿Qué pienso mientras me muevo? NADA
¿Por qué me muevo? POR NADA
¿Para qué me muevo? PARA NADA
Visualicemos la situación:
1.Antes de moverte elimina:
PENSAMIENTO, DESEO E INTENCIÓN
¿QUÉ PIENSO MIENTRAS ME MUEVO?
¿POR QUÉ ME MUEVO?
¿PARA QUÉ ME MUEVO?
Sin embargo, si este balbuceo tiene sentido, muy probablemente lo que haremos será seguir dándole vueltas a lo mismo, a veces con una sensación de vigorosa fuerza por lo intentado y otras con el desgaste o cansancio del abismo que detectamos con nuestro animal olfato, el cual nos sugiere y nos quiere revelar que:
ESTAMOS ATRAPADOS, ENTRAMPADOS en lo mismo.
La pregunta ¿DÓNDE? me parece más cercana a las cuestiones relacionadas con los territorios, con los cuerpos vivos humanos y no humanos, pero sobre todo, pienso que es parte de la brújula o el mapa con el cual ubicarnos con respecto a algo o alguien; es decir que relación, que cercanía o lejanía, que vinculó o no tengo en este caso por ejemplo con la libertad, dejando de lado un poco las respuestas que dan por resultado un adjetivo calificativo (soy libre, estoy liberado), o el resultado de un proceso (la liberación), la creación de un producto o una idea (la libertad).
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Ese “¿DÓNDE?” nos coloca más de lleno con la posible relación que tenemos con algo con lo cual nos podemos o no vincular. Es decir:
¿Dónde es posible que viva?
¿Dónde radica la libertad?
¿Dónde radica la libertad del movimiento de nuestro cuerpo en la escena?
Son preguntas que no necesariamente nos liberan, pero que por lo menos despertarán el olfato para que nuestra carne presente, en el presente, descubra las múltiples posibilidades del cuerpo. Nos hará percibir la cercanía o la lejanía de la libertad, más como un acontecimiento, como algo con lo que nos podamos vincular que como un producto que siempre necesito estar seguro de consumir.
Ahora solo un poco más que advertir en este primer intento por dialogar.
Ahora para terminar esta lectura, te sugiero escuchar la canción “None of Us Are Free” de Solomon Burke.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
