
Agua Saludable es un proyecto corporativista, diseñado para no afectar los intereses de los dueños del futuro hídrico lagunero. Trasladar agua de las presas hacia las redes públicas es solo una decisión que mitigará el problema, pero que de ninguna manera resolverá, de raíz, el problema de la sobreexplotación del acuífero principal.
Agua Saludable es un proyecto hidráulico encabezado por un ingeniero civil, Germán Martínez Santoyo, director de Conagua; una persona accionista de una empresa dedicada a la construcción, llamada Avalon. La visión está enfocada en la edificación e instalación de tuberías, de una planta potabilizadora y una presa derivadora. Los escurrimientos que podrían fomentar la recarga del acuífero se mantienen en el mismo sitio, en los humedales, fuera de la zona urbana. En aquellos lugares brota el agua a través de manantiales, se les conoce zonas de descarga. Allí la mano del hombre todavía no devasta con la misma potencia que sucedió en una región donde había 13 lagunas.

Agua Saludable únicamente mitiga el problema de desabasto. No toca los intereses de la agroindustria, ni sus concesiones ni el huachicoleo.
Para el gobierno federal, así como para las grandes empresas lecheras, la solución radica en la telemetría, pero ésta tampoco abona a la posibilidad de permitir la recarga del acuífero principal, mismo que está sobreexplotado.
El crecimiento desordenado de la zona metropolitana y la visión mercantilista del agua están hurtando años de vida a una región se está erosionando por la producción de leche, de carne, de forrajes.
Además de que Agua Saludable no es un proyecto radical ni amigable con el medio ambiente, la obra sigue incompleta. El líquido prometido, proveniente de la presa Francisco Zarco, aún no llega a las llaves de la población.
En Lerdo, Gómez Palacio, Torreón, Mapimí, Tlahualilo, Madero, Viesca, San Pedro y Matamoros persiste la escasez de agua, Además, el líquido que sí llega está contaminado, sobrepasa las normas en presencia y concentración de metales pesados.
El Gobierno Federal no tuvo la voluntad de asesorarse y contratar a personas expertas en hidrogeología, en ríos, en rocas, en terrenos. La idea de la Federación sólo se abrazó en la construcción de líneas de conducción provenientes de una fuente que, cada año que pasa, está más seca.
Por otro lado, Agua Saludable contempla invertir en la rehabilitación de las redes subterráneas de agua de 9 municipios, sin embargo, hasta el momento la eficiencia en la conducción del líquido sigue siendo cercana al 50%, es decir, la mitad del recurso que se transporta se fuga en el subsuelo.
Actualmente organizaciones de la sociedad civil mantienen activa una lucha jurídica para obligar a Conagua y a Semarnat a generar un proyecto que ayude a frenar la sobreexplotación del acuífero. Gracias a un amparo otorgado por la Corte, las dos dependencias federales tienen que hacer la tarea.
Por la tardanza en la presentación de avances, Germán Martínez ya fue sancionado por un juez federal. Esto es fue un hito en la historia reciente. Conagua y Semarnat tienen el tiempo contado para trabajar en pro del acuífero lagunero, lugar donde debería habitar el agua del futuro.
Agua Saludable pierde relevancia frente a lo que está en juego. Las y los habitantes de la Comarca Lagunera debemos luchar por recuperar la fuente de vida de la región. La visión mercantilista del agua ya secó 13 lagunas y ha aumentado la distancia entre la superficie y el agua subterránea.
Los intereses naturales y sociales deben estar, obligadamente, por encima de los comerciales y mercantilistas. Trabajar en el uso eficiente del agua es tarea de todos. Erradicar el robo indiscriminado, frenar el otorgamiento de concesiones, medir el uso de la agroindustria, sancionar a quienes sobrepasen los límites y promover la recarga son obligaciones fundamentales para rescatar a la Comarca Lagunera.

Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.


Colaboración a cargo del fotógrafo Saúl Sifuentes.
