Cien segundos para la medianoche; las superpotencias cerca de una catástrofe nuclear

Por Alejandro Nava Femat | @alexnavafemat

“‘No sé con qué armas se combatirá la tercera guerra mundial, 

pero la cuarta se peleará con palos y piedras”

Albert Einstein

En 1945, Albert Einstein y científicos de la Universidad de Chicago que colaboraron en desarrollar las primeras armas atómicas del denominado Proyecto Manhattan (Manhattan Project), fundaron el Boletín de Científicos Atómicos, dos años después, en 1947, crearon el simbólico “Reloj del Juicio Final” (Doomsday Clock), con el objeto de medir el grado de amenaza nuclear latente para la humanidad y el planeta, con potencial de acabar con la civilización. Este reloj, en el que la medianoche representa la cuenta regresiva a cero de la destrucción total y catastrófica de la humanidad, cada año la Junta de Ciencia y Seguridad (The Science and Security Board) del Boletín, le fija sus “manecillas del tiempo” en consulta con su Junta de Patrocinadores, la cual incluye 13 premios Nobel.

El reloj se ha convertido en un indicador universalmente reconocido sobre la vulnerabilidad existente en el mundo a diversas catástrofes, primordialmente de índole nuclear. Este año 2021, la Junta de Ciencia y Seguridad del Boletín de Científicos Atómicos, compuesta por un grupo selecto de líderes reconocidos a nivel mundial con enfoque específico en riesgo nuclear, cambio climático y tecnologías disruptivas, fijaron el tiempo del Reloj del Juicio Final a 100 segundos para la medianoche, es decir, a tan solo 1 minuto 40 segundos para la destrucción de la civilización humana, lo mas cerca que ha estado nunca, dado los riesgos que hoy enfrenta la humanidad y el planeta en la carrera armamentista de orden atómico con potencial hipersónico.

Ucrania: europeístas versus pro rusos

Una de las zonas de mayor inestabilidad y tensión en el mundo, se encuentra en la región más densamente poblada del este de Ucrania, el Donbass, conformada por los óblast (entidad o territorio subnacional) de Donetsk y Lugansk, frontera con el óblast  de Vorónezh en Rusia. Toda esta  región,  susceptible a escalar un conflicto de enormes proporciones, latente tras la caída de la Unión Soviética, detonada cuando el presidente pro ruso Víktor Yanukóvich, se negó a aceptar las condiciones y firma del Acuerdo de Asociación y de Libre Comercio entre Ucrania y la Unión Europea, explotando la noche del 21 de noviembre del año 2013, en una manifestación estudiantil convertida en revuelta, en la céntrica plaza del Maidan en la capital Kiev. 

La lucha de ucranianos europeístas de extrema derecha por alcanzar su total independencia de Rusia, y adherirse de lleno a la Unión Europea y a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), desembocó el 21 de febrero en la salida del país y destitución -vía votación- en la Rada Suprema (Parlamento unicameral de Ucrania) del presidente democráticamente  electo Yanukóvich, lo que condujo a la formación de un gobierno ilegítimo de transición, presidido por el líder de la propia Rada, el europeísta Aleksander Turchinov, quien ya como presidente en funciones, realizó cambios constitucionales y convocó a nuevas elecciones adelantadas para el 25 de mayo del 2014, sin la participación de las auto proclamadas Repúblicas de Donetsk y Lugansk, en la que resultó ganador el empresario, político y también europeísta Petro Poroshenko, a quien se le vinculó con la vieja política de corrupción gubernamental y con grupos de extrema derecha neo-nazis fuertemente armados.

La caída del presidente Yanukóvich y su gobierno, generó duras protestas en el sur y sureste del país, particularmente en las regiones de Donetsk, Lugansk, Crimea y Sebastopol, donde la mayoría de la población ruso parlante, que no contenta con el resultado del denominado euromaidan, mostró su indignación por la instalación de un gobierno ilegitimo, pro europeo.

Como respuesta al golpe de Estado, las modificaciones constitucionales y la llegada al poder de fuerzas anti-rusas de ultraderecha, habitantes realizaron protestas en la península de Crimea y Sebastopol, derivando en una poderosa movilización pro rusa.

El 25 de febrero del 2014, ciudadanos de Crimea se manifestaron frente a la sede de la entonces Rada Suprema (Parlamento de Crimea) hoy Consejo Supremo, exigiendo a los diputados no reconocer a las nuevas autoridades del país que usurparon el poder tras los disturbios y enfrentamientos en Kiev, así como convocar a un referéndum que definiera el futuro desarrollo a elegir de la península, bajo tres preceptos: conservar el estatus de república autónoma en el seno de Ucrania, ser un Estado independiente o reincorporarse a Rusia.

La reunificación de Crimea a Rusia

El 16 de marzo del 2014, la entonces República Autónoma de Crimea (ubicada en las costas del estratégico mar Negro y el mar de Azov) en apego a las leyes internacionales en materia de autodeterminación, celebró un referéndum democrático sobre su estatus político, resultando en que un 96.77% de sus votantes decidió a favor de su reunificación con la Federación Rusa. El 17 de marzo, basándose en los resultados del referéndum, la Rada Suprema de la península, aprobó en votación mayoritaria, el decreto de independencia de Ucrania, solicitando la reincorporación de Crimea a Rusia en condición de entidad federada. A su vez, los concejales del Ayuntamiento de Sebastopol, refiriendo a la Carta europea de la autonomía local, las cláusulas 38 y 69 de la Constitución de Ucrania, el artículo 1 de la Convención internacional de los derechos económicos, sociales y culturales y el artículo 1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, votaron a favor de la integración de la ciudad a la Federación de Rusia, como territorio federal bajo el mismo estatus de las ciudades de Moscú y San Petersburgo. 

Para el 18 de marzo, el presidente ruso, Vladímir Putin, el primer ministro de Crimea, Serguéi Aksiónov, el presidente del Consejo Supremo de Crimea, Vladímir Konstantínov y el alcalde de Sebastopol, Alekséi Chaly, firmaron el acuerdo sobre la adhesión de la República de Crimea a la Federación de Rusia, ratificado posteriormente por la Duma Estatal (Cámara Baja del Parlamento) y por el Consejo de Federación (Cámara Alta). Finalmente, el 21 de marzo el Presidente Putin, firmó la ley sobre la ratificación del acuerdo de adhesión de Crimea y Sebastopol a Rusia. Se abandonó el huso horario de Kiev (UTC+2), para adaptar el de Moscú (UCT+4) y se declaró al rublo ruso como moneda oficial.

La Unión Europea, reconoció tanto la ilegal y transitoria presidencia de Aleksander Turchinov, como la elección adelantada de Petro Poroshenko, ambas derivadas directamente de un golpe de estado, pero desconoció el referéndum y la reunificación de Crimea a la Federación Rusa, calificándolo de ilegal, a lo que junto con Estados Unidos, impusieron sanciones económicas a Rusia, mismas que fueron ampliadas al Donbass y a los separatistas pro rusos.

Referéndums separatistas

Es en el contexto del euromaidan y la reunificación de Crimea a Rusia, que el 6 de abril del 2014, inició una confrontación armada entre los partidarios de las nuevas autoridades pro europeístas de ultra derecha de Ucrania y ciudadanos separatistas pro rusos en los óblast de Donetsk y Lugansk, entidades de lengua materna rusa en su mayoría, que se autoproclamaron independientes, tomaron edificios públicos e izaron banderas rusas en sustitución de las ucranianas, con el claro propósito de replicar un referéndum de autodeterminación similar al de Crimea, para incorporar así, a la Federación Rusa.

El 11 de mayo del 2014, a pesar del llamamiento del presidente Vladimir Putin de postergar la consulta con la finalidad de crear las condiciones necesarias para el diálogo, y en medio de una guerra, los separatistas pro rusos de las autoproclamadas Republicas Populares del Donbass, celebraron referendos secesionistas que tuvieron una participación del 75% en Donetsk, y del 81% en Lugansk, obteniendo como resultado que el 90% de los electores votara a favor de su autodeterminación e independencia, según informó Roman Lyahin, encargado de la comisión electoral para la organización de la votación.

De Ginebra a Minsk

Los combates entre ambos bandos continuaron, Ucrania realiza ataques disparando y bombardeando a población civil, incluidos niños.  Periodistas, funcionarios locales y miembros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), han sido secuestrados y tomados como rehenes por los separatistas, mientras que hay miles de desplazados internos en Ucrania, y refugiados en Rusia, en medio de un bloqueo informativo, que bajo la amenaza de revocación de licencias, el gobierno de Ucrania prohibió a sus proveedores de televisión retransmitir una serie de canales de televisión rusos, que informaban directamente desde la zona de conflicto.

La situación llevó a realizar una primera reunión de emergencia celebrada el 17 de abril del 2014 en Ginebra, Suiza, entre Rusia, Ucrania, Estados Unidos y la Unión Europea, en la que acordaron disolver las formaciones militares ilegales, desalojar edificios públicos y deponer las armas. Al día siguiente, en conferencia de prensa, el líder de los separatistas pro rusos en la autoproclamada República Popular de Donetsk, Denis Pushilin, declaró que el gobierno de Kiev era ilegitimo y que no abandonarían los edificios públicos, en tanto Kiev no hiciera lo mismo con la presidencia y la Rada Suprema, afirmó que ellos no habían participado en las conversaciones de Ginebra, por lo que no cumplirían con lo ahí acordado.                                                                                                                                                                               En los meses subsecuentes, y ya bajo el nuevo gobierno ucraniano de Petro Poroshenko, una escalada de violencia intensificó la guerra mediante fuertes enfrentamientos en distintas ciudades, poblados y villas de la región del Donbass, incluida la tragedia del 17 de julio del 2014, cuando un jet comercial Boeing 777, del vuelo MH17 de Malaysia Airlines, con 298 personas de 10 nacionalidades distintas a bordo, proveniente de Ámsterdam con destino a Kuala Lumpur, fallecieron al ser derribado en el poblado de Grábovo, al este de Ucrania, por un misil tierra-aire Buk 9M38M1, de sistema ruso de defensa aérea.

En medio de acusaciones mutuas de culpabilidad entre el nuevo gobierno con los grupos europeístas de extrema derecha, y los separatistas pro rusos, se conformó un Equipo de Investigación Conjunto (Joint Investigation Team, JIT), compuesto por investigadores de Países Bajos, Bélgica, Australia, Ucrania y Malasia, que a la fecha, concluyen con una investigación de 36,000 páginas, la reconstrucción del fuselaje del avión, tres ciudadanos rusos y uno ucraniano acusados de transportar el misil de Rusia hacia Ucrania, la queja del Primer Ministro de Malasia, Mahathir Mohamad, al considerar injusto e inusual que su país solo fuera incluido en el equipo de investigación seis meses después de la tragedia, cuando debió ser el primer involucrado en la investigación, así como de grandes interrogantes tales como ¿por qué Ucrania no cerró el espacio aéreo en una área de guerra?, ¿quién permitió los vuelos civiles sobre la zona de combate? y ¿por qué la autoridad neerlandesa permitió un vuelo civil sobre Ucrania en medio de un conflicto armado en ese territorio?

Con el objetivo de poner un alto al fuego en el Donbass, el 5 de septiembre de 2014, se reunieron en Minsk, capital de Bielorusia, representantes del gobierno de Ucrania, de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, de Rusia y de la OSCE con la mediación de Alemania y Francia, en la que firmaron un protocolo de 12 puntos para cesar los ataques de forma inmediata. El acuerdo no concretaba mecanismos de implementación y tampoco satisfacía plenamente a ninguna de las partes, en consecuencia y a tan solo horas de la firma, se reactivaron  los bombardeos.

Ante el evidente fracaso de los acuerdos de Minsk y el dramático agravamiento de la guerra que ha dejado decenas de víctimas en combates, se intensificaron los esfuerzos diplomáticos, se pulieron las deficiencias del acuerdo original y se establecieron tiempos para el retiro de la artillería pesada. Las partes involucradas se reunieron nuevamente en Minsk el 12 de febrero del 2015, y tras 16 horas de negociaciones, lograron un acuerdo de 13 puntos en los que destacan el cese del fuego, retiro de armas, intercambio de prisioneros y amnistía, controles fronterizos, retiro de combatientes extranjeros, reforma constitucional y elecciones. Si bien los acuerdos de Minsk II disminuyeron considerablemente los enfrentamientos bélicos, tanto el expresidente Petro Poroshenko en su momento, como después su sucesor, el actual presidente de Ucrania Volodymyr Zelensky, (quien arrasó en las elecciones prometiendo lograr la paz en el Donbass) han incumplido gran parte de los puntos acordados, lo que derivó en hostilidades entre los dos bandos, sin que estas cesaran prácticamente en ningún momento.

A 7 años de guerra, el conflicto escala a tensión mundial

Iniciado el año 2021, la tensión en el Dombass se elevó al máximo, dado tres sucesos: primero, la OTAN llevó a cabo importantes movimientos militares en las fronteras cercanas a Rusia, y a las autoproclamadas Republicas Populares de Donetsk y Lugansk al este de Ucrania, posicionando una enorme fuerza multinacional con alrededor de 30 mil soldados distribuidos en Polonia, los países Bálticos, y Georgia, en más de 30 zonas de entrenamiento, siendo la mayor maniobra militar en los últimos 25 años de la organización trasatlántica, denominada DEFENDER-Europe21.

Segundo, en el marco de los ejercicios militares rutinarios que cada año realiza Rusia al interior de su territorio, tras el fin de cada temporada invernal, el Kremlin movilizó hasta 30,000 soldados rusos, artillería militar pesada, cohetes y misiles balísticos de corto alcance e instalado campamentos en el óblast de Vorónezh, al sur de su frontera con Ucrania, así como el traslado de 15 buques del mar caspio al mar negro.

Tercero, por su parte Ucrania reforzó y movilizó su equipamiento militar en la línea de separación de las zonas controladas por los separatistas pro rusos, a los que ahora Kiev considera terroristas,  lo que desató, que una guerra parcialmente contenida y que tras siete años de fuertes enfrentamientos, haya cobrado 14,000 muertos -según datos de las Naciones Unidas (ONU)- se violara el alto al fuego pactado, se duplicara de 5 a 10 el número de combates diarios existentes, recrudeciendo el conflicto armado.

Occidente Reacciona

En medio de la tensión y dada la situación, el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, viajó a Berlín para reunirse con su homologa Annegret Kramp-Karrenbauersu, al termino del encuentro, anunció el envío de 500 soldados adicionales a Alemania. A su vez, por la vía diplomática con Turquía, se comunicó que se enviarían dos buques destructores, el USS Roosevelt y el USS Donald Cook al Mar Negro. Por su parte, el Reino Unido anunció el envío en el mes de mayo de un destructor Tipo 45 armado con misiles antiaéreos, una fragata antisubmarina Tipo 23, aviones cazas F-35 de la Real Fuerza Aérea (Royal Air Force, RAF), y helicópteros Merlin para la caza de submarinos, esto con el objetivo de mostrar su apoyo inquebrantable a la soberanía e integridad territorial de Ucrania, de acuerdo con una fuente de alto nivel de la Armada británica, consultada por el diario inglés, The Times.

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Washington realizó vuelos de reconocimiento en el espacio aéreo internacional sobre el Mar Negro, mientras que la Fuerza Aérea británica se sumaba a los sobrevuelos con patrullajes de la zona del mismo mar, cerca de Rumania. Ante esto, el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, acusó a Estados Unidos y la OTAN de continuar con “actividades provocadoras" en el espacio aéreo y las aguas del Mar Negro, lo que calificó como intentos de una serie de Estados extranjeros por aumentar su presencia militar en las fronteras sur y occidental de Rusia, afirmó en una reunión con la cúpula militar.

Putin cierra el Mar Negro

La situación llevó a que el presidente Vladimir Putin decidera limitar el tránsito de buques de guerra extranjeros en aguas territoriales rusas, cerrando el estrecho de Kerch en el Mar Negro, del 24 de abril, hasta el 31 de octubre del presente año 2021. De acuerdo al Ministerio de Exteriores de Rusia, la decisión solo atañe a los buques de guerra extranjeros y no afectará de ninguna forma a la marina mercante.

La voz de Henry Kissinger

El dos veces Secretario de Estado de los Estados Unidos, Henry Kissinger, durante las administraciones de los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford (1973-1977), ha destacado en distintos foros un par de consideraciones de enorme peso y trascendencia que deben de tomarse en cuenta con enorme seriedad.

El 9 de noviembre del 2014, en entrevista al diario Alemán Der Spiegel, Kissinger advirtió que el inicio de una nueva Guerra Fría existe, lo cual no puede ser ignorado, si esta amenaza no se toma en serio, puede llevar a una tragedia. “si Occidente quiere ser honesto, tiene que reconocer que ha cometido un error". 

"Europa y Estados Unidos no han entendido la importancia de los acontecimientos que empezaron con las negociaciones sobre las relaciones comerciales de Ucrania y la Unión Europea, que luego desembocaron en las manifestaciones en Kiev, las relaciones entre Kiev y la Unión Europea debían haber sido objeto de diálogo con Rusia, Ucrania siempre ha tenido una importancia especial para Rusia, no entenderlo fue un error fatal", afirmó contundente el exjefe de la diplomacia estadounidense.

Otra importante consideración realizada por Henry Kissinger, fue en febrero del 2019, con motivo de la apertura de la nueva escuela de computación del Massachusetts Institute of Technology (MIT), en la que participó con una conferencia donde afirmó que “la sociedad humana no esta preparada para el surgimiento de la inteligencia artificial. El desarrollo de armas equipadas con una inteligencia artificial cada vez más avanzada, serán más difíciles de controlar que las armas nucleares” advirtió. 

Error humano, tecnológico o de contaminación espacial

Lo dicho por Henry Kissinger son factores a considerar en forma permanente, una situación de crisis como la que se ha vivido en el Donbass desde el año 2013 en que inició, fue escalando a muy altos niveles de tensión -similar a la crisis de los misiles en cuba- y estar cerca de llevar al mundo a una confrontación armada, en la que el mínimo error humano, tecnológico y/o de contaminación espacial desate una tercera guerra nuclear hipersónica sin precedentes, ni subsecuentes para la civilización. 

En esta ocasión, Estados Unidos renunció al envío de los dos buques destructores de navegación USS Roosevelt y el USS Donald Cook al Mar Negro, para evitar que las cosas salieran de control. Por su parte, Rusia anunció el fin de los ejercicios militares anuales, ordenando a las tropas regresar a sus lugares de despliegue permanente. Estas acciones permitieron disminuir la fuerte y peligrosa tensión escalada en toda la región del este de Ucrania, frontera con el suroeste de Rusia y el Mar Negro, y de ahí pasar al indispensable dialogo en una cumbre a celebrarse el próximo 16 de junio en Ginebra, entre los Presidentes Joe Biden y Vladimir Putin, en la que se discutirán asuntos urgentes tales como la relación bilateral, la estabilidad estratégica y la resolución de conflictos regionales.

El error humano de occidente se ha dado, la fatalidad prevista como resultado de esa acción contra Rusia advertida, en un contexto multinacional de realizar un mal cálculo geopolítico, que conduzca al mundo a una situación irreversible.

El desarrollo tecnológico de las nuevas y poderosas armas nucleares hipersónicas dotadas con Inteligencia Artificial (IA), las cuales actúan mediante autoaprendizaje y de forma autónoma para tomar decisiones, conlleva un enorme riesgo en situaciones de crisis bélicas, más aún cuando estas armas pueden ser difíciles de controlar, y por error, llegaran a tomar una decisión equivocada, humanamente no deseada.

Finalmente, a lo largo de la carrera espacial entre las superpotencias Rusia, Estados Unidos, y China (en el orden que fueron llegando al espacio) han ido generado desde viejos satélites en desuso, partes de vehículos espaciales, fragmentos pequeños y grandes, y una gran cantidad de chatarra con residuos espaciales en general, orbitando alrededor de la tierra. La reciente inclusión de empresas privadas del sector aeroespacial la esta intensificando, hoy esa basura espacial ya complica las telecomunicaciones vía satélite, la calidad de transmisión de Internet hacia la tierra y los accidentes en orbita son cada vez más comunes.

En un escenario de tensión entre superpotencias, en la que una posible colisión de objetos provenientes de la basura espacial, destruya algún elemento estratégico de comunicaciones y/o de defensa militar, pudiera ser interpretado -por error- como un ataque planificado por parte del adversario, es un escenario posible que puede conducir a que los hoy cien segundos del Reloj del Juicio Final, inicien su recuento moviendo sus manecillas hacia la media noche. Estos tres factores: el humano, tecnológico y el de contaminación espacial, no son producto de la ciencia ficción, son factores reales que de darse en forma individual o conjunta, podrían conducir  a la nunca deseada catástrofe nuclear.

Los Dragones de Troya: Desafíos por la Supremacía Multipolar

Por Alejandro Nava Femat

“Ninguna fuerza jamás podrá desplazar a China de su estatus actual, impedirle el progreso y el de su pueblo”

Xi Jinping, Presidente de la República Popular de China

La guerra tecno-comercial entre Estados Unidos y la República Popular de China escala y empieza a tomar otras dimensiones y latitudes de gran proporción geopolítica y militar que intensifican la tensión en el lejano oriente, y se manifiestan con el repentino surgimiento de diversos conflictos regionales como factores de desestabilización que van desde los fronterizos, marítimos, políticos, salubres, étnicos y religiosos, mismos que se concentran exclusivamente en varios puntos geográficos de su territorio, y circulan como manecillas de reloj alrededor del país asiático, los cuales no deben verse como casos aislados, pues sus repercusiones son de carácter multipolar.

Conflicto Indo-Chino

India y China, los dos países más poblados del mundo, con grandes ejércitos y poder atómico, liderados por Narendra Modi y Xi Jinping respectivamente, comparten una frontera de más de 3,440 kilómetros en los que tienen reclamaciones territoriales que datan de los años 50. Desde entonces, ambas naciones se acusan mutuamente de ocupar su territorio. La superficie en disputa es de 38,000 kilómetros cuadrados de fronteras diseñadas y establecidas en la era colonial británica en el territorio tripartita (India, China y Pakistán) de Cachemira, y que China no ha reconocido pues se atribuye la soberanía de todo el estado indio de Arunachal Pradesh, al que denomina Tíbet del sur. En esta región del Himalaya, donde se encuentra el valle de Galwan; en el que en últimas fechas se han incrementado tropas, tanques, artillería y lanzacohetes de ambos lados, donde se encuentra la denominada  “Línea del Control Actual”  y en el que en mayo pasado medios de comunicación indios dieran a conocer que fuerzas chinas instalaron tiendas, trincheras y equipo pesado varios kilómetros adentro del territorio en disputa, lo que generó un grave enfrentamiento en el que si bien no hubo disparos y China sólo reportó la muerte de uno de sus oficiales; del otro lado si murieron 20 soldados indios y otros 76 resultaron heridos, siendo las primeras muertes en 40 años desde la guerra que libraron las dos potencias asiáticas en 1962 en que India fue derrotada. 

Este primitivo enfrentamiento a palos y piedras toma relevancia cuando se identifican al menos dos puntos de interés estratégico mutuo: primero, la construcción de una carretera de cientos de kilómetros por parte de India, que conecta a una base militar reactivada en 2008, a la que Pekín se opuso, segundo, China por su parte, construye en Pakistán el corredor económico China-Pakistán, invirtiendo 60,000 millones de dólares; vía clave para transportar mercancías y darle salida al puerto de Gwadar en el Mar Arábigo, donde en un futuro la República popular podría realizar operaciones navales en ese lugar. Finalmente, tras el enfrentamiento y bajo los oficios diplomáticos de Rusia, las partes han acordado retirar sus tropas y desescalar la confrontación a lo largo de los límites terrestres marcados en el Himalaya, sin embargo, el problema de raíz sigue latente; pudiendo estallar nuevamente, incitado -tal vez- por fuerzas externas para lograr desestabilizar esa región de la nación asiática.

Hong Kong y la nueva ley de seguridad

Recientemente el Presidente Xi Jinping, firmó el decreto presidencial 49 con el cual se promulgó la Ley de la República Popular de China, sobre el mantenimiento de la seguridad nacional en la región administrativa especial de Hong Kong la cual data desde 1997, año en que este territorio de 7.5 millones de habitantes fue devuelto por Inglaterra al gigante asiático y desde entonces es semiautónoma, un país dos sistemas. A dicha ley se le adhirió un polémico párrafo que incluye la persecución de todas las actividades consideradas como secesión, subversión, terrorismo y colaboración con interferencias extranjeras, así como la extradición de los ciudadanos para ser juzgados en China continental, la cual es considerada una amenaza a las libertades civiles y políticas de esta región administrativa, misma que tiene vistas de carácter local e internacional: la de Pekín, que asegura que su único propósito es poner fin al vandalismo de las protestas del año pasado derivadas de una ley de extradición, la de la oposición del partido por la independencia de la isla, que asegura que la intención es acabar con el movimiento independentista, la del Reino Unido, que considera una violación a la autonomía de Hong Kong ya que el acuerdo de devolución preveía para ese territorio una autonomía judicial y legislativa durante 50 años, y finalmente la de Estados Unidos que advierte sobre el riesgo de que la ley sea utilizada para silenciar las críticas hacía Pekín.

En la sede del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un conjunto de 27 países solicitaron a Pekín reconsiderar la ley y respetar el compromiso alcanzado entre Reino Unido y China de mantener la autonomía judicial y legislativa. Mientras que la jefa del ejecutivo hongkonés Carrie Lam, realizó una firme defensa de la ley de seguridad nacional mediante un video dirigido al propio consejo de la ONU; instando a la comunidad internacional a respetar el derecho de su país a salvaguardar la seguridad nacional y las aspiraciones del pueblo de Hong Kong a la estabilidad y la armonía. Anticipándose a la promulgación de la ley, Washington anunció el primero de julio el fin de la venta de equipo de defensa sensible a Hong Kong, para evitar que quede bajo la influencia del ejercito chino, a lo que de inmediato Pekín reaccionó anunciando de fuertes contramedidas derivado de esa decisión.

Por otra parte y en respuesta a la controvertida nueva ley de seguridad, el gobierno británico anunció que extenderá los derechos de inmigración a unos tres millones de residentes de Hong Kong que tienen la condición de ciudadanos británicos en territorio extranjero. La oposición al anuncio fue tajante mediante un comunicado emitido por la embajada china en el Reino Unido, al oponerse firmemente y  reservarse el derecho de tomar las medidas apropiadas; pues la decisión inglesa sería violatoria del derecho internacional. 

 

Brote de la peste bubónica en Mongolia 

Mongolia, país de Asia Central pegado al sur de China, comparte una frontera de 4,677 kilómetros de longitud -la cuarta frontera más larga del mundo-  cuenta con 3.2 millones de habitantes y en la que casualmente presentó en la ciudad de Tsetseg en la provincia occidental de Khov, un brote de peste bubónica también conocida como peste negra. Con la finalidad de evitar un brote masivo, las autoridades en China intensificaron de inmediato las precauciones, emitieron una alarma nivel 3 y llamaron a la población a reportar casos sospechosos para evitar su propagación. La peste negra causó alrededor de 50 millones de muertes en África, Asia y Europa en el siglo XIV.

Los musulmanes de Xinjang

El territorio de Xinjiang (Sinkiang traducido al español) ubicado al noroeste de China y denominado oficialmente Región Autónoma Uigur de Xinjiang, es la más extensa de todo el país asiático, económicamente importante, es estratégica en el proyecto intercontinental de la nueva ruta de la seda, rica en materias primas como carbón, gas y petróleo. Se calcula que en ella viven alrededor de 12 millones de personas, entre ellas las etnias originales Uigur y Kazaja, ambas de religión musulmana. Los uigures y kazajos como grupos étnicos minoritarios de habla turca -históricamente en conflicto con los Han, la mayoría étnica china- se sienten más cercanos a Asia Central que a China, y exigen mayor autonomía; incluso la independencia para su región por lo que han recurrido a las armas para lograrlo.

El gobierno central acusa a uigures y kazajos de terrorismo, de promover campañas violentas a favor de que ese territorio sea un Estado Independiente a los que considera separatistas ayudantes de al-Qaeda, los cuales recibieron entrenamiento en Afganistán. Pekín ha detenido en masa alrededor de un millón de miembros de estas etnias para incluirlos en una red de campamentos de reeducación denominados “Centros de Formación Profesional” en los que se aborda el extremismo a través de la transformación del pensamiento, con el objetivo de combatir el extremismo y terrorismo islamista, y así mejorar la convivencia y la estabilidad de la región.

Las posturas encontradas entre el gobierno central y las etnias musulmanas minoritarias, conllevan a una zona de pugna permanente que ocupan a Pekín y preocupan a ONGs de la comunidad internacional, lo que ha llevado a Estados Unidos a  sancionar a empresas Chinas que operan en esa región, acusando de beneficiarse del trabajo forzoso de por lo menos 80,000 uigures y kazajos de 83 multinacionales asignados a cadenas de producción, así como la violación de sus derechos humanos, pero diferenciándolas del resto de corporaciones instaladas en ese lugar tales como la alemana Adidas, la coreana Samsung e incluidas las estadounidenses Nike o Microsoft. Llegar a una solución negociada que complazca a todas las partes, es un reto que se mantendrá abierto como moneda de cambio a conveniencia de futuros conflictos internacionales de carácter e interés especifico, ya sea para demostrar la legitimidad y legalidad de las acciones del gobierno comunista y sus empresas, o por el contrario; evidenciar el incumplimiento del estado de derecho y los derechos humanos de trabajadores étnicos, de quien detenta e intenta ser ejemplo de poderío mundial.

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Taiwán Independiente 

La isla de Taiwán, con 23.3 millones de habitantes, es otro antiguo punto de conflicto latente que se remota a sus orígenes en 1927, derivado de la guerra entre el Partido Nacionalista Chino y el Partido Comunista; tras 15 años de la abdicación de Puyi, último emperador de China de la dinastía chino-manchú de los Qing, impuesto por los japoneses y tras la invasión nipona de 1936,  los comunistas liderados por Mao Tse-Tung tomaron la mayor parte del territorio; lo que obligó al líder nacionalista Chiang Kai-shek a trasladar su gobierno a la isla de Taiwán en 1949, logrando el reconocimiento de la Organización de Naciones Unidas y de países occidentales que consideraron a Taipéi -capital de la isla- como el gobierno legitimo hasta 1971 en que la ONU pasó a reconocer al gobierno comunista, como la autoridad legítima de una única China. A partir de 1979, Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas con Taiwán pero “extrañamente” se comprometió a defenderla.

Después de más de 60 años en que Pekín y Taipéi no establecieran relaciones, a mitad del año 2009, el Presidente Xi Jinping y en ese entonces el mandatario Ma Ying-jeou, establecieron contacto por primera vez, para después en el año 2015 reunirse simbólicamente en Singapur bajo el espíritu anti-independentista que los ligaba, ya que tanto la república popular, como la isla; consideran -cada uno por su lado- herederos legítimos de la China unificada. En enero 2016, la abogada y profesora Tsai Ing-wen, es electa como Presidenta de Taiwán, por el independentista Partido Demócrata Progresista, enarbolando la bandera de la soberanía frente a China, sin rechazar los acuerdos alcanzados hasta la fecha. 

En diciembre 2016, rompiendo la política estadounidense hacía la isla establecida en 1979, sin que a esa fecha ningún mandatario norteamericano -electo o en funciones- haya hablado con alguno de Taiwán, la Presidenta Tsai Ing-wen, llamó al Presidente electo Donald Trump para felicitarlo por su triunfo, a su vez, el dirigente la felicitó por su victoria en enero de ese mismo año. De inmediato, la Cancillería china por conducto de su canciller Wang Yii, hizo el reclamo formal ante Washington. Sin ser una respuesta, pero en ese marco, Trump insinuó que podría dar rompimiento a la política de una "China unificada" y establecer relaciones formales con Taiwán, si Pekín no hacía concesiones en comercio y otros rubros. Asumida la presidencia, Trump llamó a Xi Jinping para hacerle saber que mantendría la política de una “China unificada”, más sin embargo, la relación bilateral se a deteriorado al grado de ordenar el cierre mutuo de consulados, primero el chino en Houston (el más antiguo de esa nación en E.U.), para en contramedida, el estadounidense en Chengdu (capital de Sichuan); acusando ambas naciones de violar la Convención de Viena sobre servicios consulares, llevando la situación al borde de una nueva guerra fría, donde la isla de Taiwán es sólo un engrane más, en la estrategia de ambas súper potencias.

 

Mar del Sur de China, zona de alta tensión 

A principios del mes de julio, la Armada de Estados Unidos anunció el envío de dos portaviones, el USS Nimitz y el USS Ronald Reagan; así como varios buques de guerra  y bombarderos B-52 al mar de la China Meridional, para realizar ejercicios militares de carácter planeado, conjuntamente con Australia. China acusó al país norteamericano de tener “segundas intenciones” al realizar intencionadamente un despliegue militar para llevar a cabo maniobras a gran escala, justo cuando ellos se encuentran igualmente realizando ejercicios navales cerca de las disputadas Islas del Placel, no siendo habitual que ambos países realicen ejercicios militares al mismo tiempo en una misma región, que si bien en disputa desde décadas atrás con Filipinas, Vietnam, Taiwán, Malasia y Brunéi, pero estable; por lo que culpó a Washington de intentar crear conflictos y división entre las naciones vecinas de la región y militarizar el mar sur de China poniendo en riesgo la paz.

Por su parte, el Pentágono emitió un comunicado expresando su preocupación por la decisión de Pekín de llevar a cabo ejercicios militares alrededor de las aguas y territorios en disputa del 1 al 5 de julio, subrayando que sería contraproducente para los esfuerzos por aliviar las tensiones y mantener la estabilidad; además de violatorio a los compromisos firmados por China en el año 2002 en el marco de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN por sus siglas en inglés), en el que se comprometían a evitar actividades que pudieran complicar o agravar los desacuerdos y amenazar la paz y la seguridad en esa región marítima. 

La situación recientemente entró en otra fase cuando el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo declaró “el mundo no permitirá que China trate al Mar del Sur de China, estratégicamente importante, como su imperio marítimo.” Hoy la mayor tensión de todos los conflictos analizados se centra en el mar de la China Meridional, en un frente a frente de las dos súper potencias que muestran su poderío militar, en una región muy volátil que cada vez esta más cerca del estallido de un conflicto armado a las fronteras de un dragón asiático que lucha por la supremacía mundial multipolar.

Asociación Irán-China: Cambios tectónicos en medio oriente, la dinámica de Transición del poder global

Alejandro Nava Femat | @alexnavafemat

“China no se convertirá en primera potencia mundial durante mi mandato”

Joe Biden, Presidente de Estados Unidos de América

 

En medio de fuertes tensiones entre Irán y China con Estados Unidos que han desembocado en severas sanciones a ambos países por parte de Washington, Teherán y Pekín se sentaron, negociaron, acordaron y finalmente tras cinco años de conversaciones, el pasado 27 de marzo de 2021, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohammad Yavad Zarif, y su homólogo chino, Wang Yi, firmaron en la capital de Irán un estratégico acuerdo de cooperación mutua: la Asociación  Estratégica Integral con alcance a 25 años.

¿Qué significa este histórico acuerdo?

En un principio, la asociación de carácter económico empezó a gestarse en el mes de enero del 2016 con la visita a Irán del presidente chino Xi Jinping a su homologo iraní Hasán Rouhaní, la cristalización del acuerdo significa una enorme bocanada de oxigeno que China le proporciona a Irán en materia económica, ya que el mismo ayuda a contrarrestar el enorme peso de las 1,600 sanciones económicas que Estados Unidos a impuesto sobre la nación persa. Para China, significa un enorme triunfo al posicionarse con firmeza en el Medio Oriente, una estratégica posición geopolítica dado los aproximadamente 15 países con los que Irán tiene frontera ya sea por la vía terrestre o marítima (mar Caspio y Golfo Pérsico ) y que a la vez podría reducir la actual influencia estadounidense en la región. El acuerdo profundiza las relaciones entre Irán y China, llevando a los dos países a una nueva dimensión en su relación bilateral que hoy queda plasmada en un documento firmado por los representantes de cada nación.

Intercambio de beneficios mutuos

La pregunta obligada es; ¿Qué obtiene cada nación en el marco del acuerdo? Irán por su parte, obtiene una inyección de alrededor de 400 mil millones de dólares: 280 mil millones en el sector energético, petróleo, gas y petroquímica y 120 mil millones  en el desarrollo de infraestructura vial, portuaria y ferroviaria tal como la construcción de una red de trenes de alta velocidad, así como la implementación de la red 5G, al tiempo que esquiva las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. Por su lado, China garantiza la obtención segura y estable de gas y petróleo barato, con un descuento mínimo garantizado del 12% para su industria por los próximos 25 años, tendrá exclusividad en realizar inversiones multimillonarias dentro de Irán, la moneda para realizar las transacciones será el yuan, evitando así el uso de un sistema dolarizado a nivel mundial, y del swift controlado por Estados Unidos, acceso al campo tecnológico, militar y de inteligencia y reforzará el establecimiento de su mega proyecto geoeconómico de alianza intercontinental la Ruta de la Seda, en el cual Irán es indispensable dada su posición geoestratégica.

Detalles del acuerdo en secrecía

El pasado mes de julio del 2020, el ex Presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad, denunció que el acuerdo con China se negociaba sin el conocimiento del pueblo iraní, lo que le valió un fuerte abucheo por parte de los legisladores al Ministro de Asuntos Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, en su visita al parlamento tras asegurar a los legisladores que no habría secrecía en el acuerdo propuesto, prometiendo que este sería público. Tras la firma del acuerdo, la propia televisión estatal iraní si bien advirtió que los detalles del acuerdo no serían revelados, el contenido general del mismo se conoce dentro y fuera de la república islámica.

Transición global en marcha

Cada vez son mas evidentes los indicadores y las proyecciones que apuntan hacía una dinámica de transición del poder global de Estados Unidos hacía China para el año 2050, esto podría confirmarse si se toman en cuenta de forma integral cuatro variables, la primera, el rápido crecimiento del dragón asiático en su enorme capacidad de producción, la segunda, su creciente consumo en energía, la tercera, su Producto Interno Bruto y la cuarta, el aumento en sus gastos militares. Aún cuando China cumple con esas variables para poder concretar y finalizar la transición del poder global, el país que emerge debe mostrar su potencial para establecer un orden alternativo contra los principios, reglas e instituciones del actual sistema internacional.

La disyuntiva se presenta si se reconoce que el actual sistema internacional de modernización y desarrollo esta inspirado en un pensamiento occidental de estructuras económicas y políticas liberales de Europa y Estados Unidos, con valores políticos y económicos que persiguen perpetuar la distribución actual de poder entre los Estados, proporcionando una serie de beneficios económicos y políticos para sus miembros presentes y futuros. A este respecto, China se presenta con una visión de pensamiento oriental muy diferente, si bien es un actor integrado al sistema internacional actual, en la practica su visión alternativa de modernización y desarrollo conlleva una fuerte intervención estatal, que prioriza el desarrollo y crecimiento económico sin incorporar en el proceso estructuras políticas liberales y demócratas. 

Esa visión de modernización alternativa se ha visto implementada significativamente en la Ruta de la Seda, en la que a su paso, China patrocina y ejecuta megaproyectos en alrededor de 70 países subdesarrollados o en vías de desarrollo, destinados a mejorar el desarrollo, el comercio y la inversión, sin imponer condición política alguna a los países cooperantes. En ese sentido, el gigante asiático ha sido determinante y enfático: los principios de soberanía nacional, cooperación basada en la mentalidad de ganar-ganar (ShuangYing) y un sistema internacional multilateral aplicados en cada uno de los acuerdos firmados con cada país, son los ejes para su funcionamiento, dejando en claro que no se establece una alianza política o militar, y no se prevé ninguna reforma en las estructuras políticas internas, ni en los regímenes de los países asociados.

Israel reacciona

Israel, país vecino de la nación persa en la región, con una distancia entre ambas de 1,789 kilómetros, considera el acuerdo entre Irán y China una amenaza para su seguridad y contra su existencia, según declaró a la televisora iraní PressTV, Saleh Abu Izzah, experto en asuntos de Asia Occidental, quien afirmó que Tel Aviv evalúa los efectos de esa Asociación Estratégica Integral y como contrarrestarlos, ya que secciones del ejercito iraní y el Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica (CGRI), han logrado formar un sistema militar fuerte a pesar de todas las sanciones estadounidenses e internacionales. De acuerdo con Izzah, la principal preocupación de Israel se centra en el alcance y la calidad del poder militar de Irán, una vez que Teherán haga uso de las tecnologías chinas, específicamente en sus sectores de defensa aérea,  y de misiles.

El factor estadounidense

La salida de Estados Unidos del Acuerdo Nuclear avalado por otras cinco potencias mundales: China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania, para restringir el programa nuclear iraní denominado, Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) durante la presidencia de Donald Trump, derivado de la presión de su hasta entonces aliado el Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, de la línea dura israelí en las negociaciones de paz en Medio Oriente, así como del príncipe heredero Mohamed bin Salman de Arabia Saudí; pese a la oposición del exsecretario de Estado estadounidense Rex Tillerson, del ex asesor de Seguridad Nacional Herbert Raymond McMaster, del secretario de Defensa, James Mattis, del desacuerdo de Rusia, así como el rechazo de aliados internacionales, principalmente de la Unión Europa -arquitecto originario del PAIC- la salida norteamericana complicó la convivencia con Irán, quien de inmediato manifestó que no era un acuerdo bilateral entre los Estados Unidos e Irán, sino un acuerdo internacional multilateral respaldado por el Consejo de Seguridad de la ONU.

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Tras abandonar Estados Unidos el PAIC, el Presidente Donald Trump de forma inmediata restableció a nivel máximo las sanciones contra la nación persa, rompiendo unilateralmente lo suscrito. Tanto Irán como las otras potencias firmantes del Acuerdo Nuclear quedaron atrapadas bajo la amenaza de las penalizaciones estadounidenses, lo que llevó a dificultar sus transacciones financieras, al castigo del Banco Central iraní, y bloquear la venta de petroleo y gas, dañando severamente la economía de la Republica Islámica.

Cambios tectónicos hacía una dinámica multilateral

Los cambios que contrae la Asociación Estratégica Integral del eje Irán – China son tectónicos, pues no solo llevan la luz verde de Rusia, sino que además impactan profundamente a Medio Oriente, con repercusiones en Europa, Asia y muy en especial en Norteamérica, dadas las trascendentales implicaciones del mismo, en un contexto de lucha por el poder hegemónico mundial. 

Esta Asociación no es un acuerdo político, ni mucho menos la sustitución al Acuerdo Nuclear, es su complemento, dado el histórico comportamiento de pensamiento geopolítico persa, así como  el resultado de la fracturación por parte de sus propios fundadores a esos principios, reglas e instituciones del propio sistema internacional establecido, derivado de incorporar sanciones ilegales en el orden económico, utilizando al dólar, la divisa institucional de referencia mundial y unidad principal de reserva, como un arma, así como la gradual creciente rivalidad entre el modelo de desarrollo y modernización de pensamiento liberal del Occidente colectivo, versus el modelo de desarrollo y modernización de pensamiento estatista e intervencionista Oriental chino. Esto es parte y sin duda, de la cada ves más acelerada llegada de la transición del poder mundial de Estados Unidos hacía China, la cual en su trayecto, va conduciendo firmemente a una nueva dinámica multilateral.

El inicio del siglo asiático: Hacia un nuevo centro de gravedad geoeconómica

Alejandro Nava Femat | @alexnavafemat

“China es un gigante dormido. Déjenle dormir, 

por que cuando despierte, sacudirá al  mundo”    

Napoleón Bonaparte

En un hecho histórico y tras ocho años de intensas y complejas negociaciones, 15 países de Asia y Oceanía firmaron el mayor acuerdo de libre comercio del mundo, la denominada Asociación Económica Integral Regional (Regional Comprehensive Economic Partnership, RCEP por su siglas en inglés) emerge como un nuevo y poderoso bloque geoeconómico tecno-comercial conformado por China, Japón, la República de Corea del Sur, Australia y Nueva Zelandia, más los 10 países que integran la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Association of Southeast Asian Nations, ASEAN) Indonesia, Tailandia, Singapur, Malasia, Filipinas, Vietnam, Myanmar, Camboya, Laos y Brunei.

Por medio de videoconferencia debido al coronavirus, y adaptando los protocolos necesarios que impone la nueva realidad viral, el domingo 15 de noviembre del 2020, en el marco de la XXXVII Cumbre de la ASEAN con Vietnam como país anfitrión al ejercer la presidencia rotativa en turno, cada jefe de Estado y de gobierno en compañía de su ministro de comercio respectivo, llevó a cabo una ceremonia la cual se transmitió en línea de manera conjunta y en la que se concretó la firma del mega acuerdo comercial regional.

Las cifras clave del RCEP

El RCEP tiene como objetivo eliminar hasta en un 90% los aranceles a las importaciones del 65% de los productos de los Estados miembros en los próximos 20 años, abarca una población de 2,200 millones de consumidores –casi un tercio de la población del planeta– representará alrededor de un 28% del comercio mundial y un PIB combinado de aproximadamente 26.2 billones de dólares (22.14 billones de euros) equivalente al 30% del PIB global, según datos de Mónica Mena Roa para el portal alemán de estadísticas en línea Statista

El mega acuerdo elimina impuestos en un 61% de las importaciones de productos agrícolas y pesqueros de los 10 miembros de ASEAN, Australia y Nueva Zelanda, así como un 56% de China y un 49% de la República de Corea.

De igual forma establece reglas, contempla protección sobre la propiedad intelectual, abre capítulos en inversiones, telecomunicaciones, servicios financieros, comercio electrónico y de bienes, estipula mecanismos para la resolución de disputas entre todos los países firmantes, lo que incentivará la asociación, desarrollo y fortalecimiento de las cadenas de suministro de la nueva súper alianza regional.

Transferencia tecnológica

Es importante destacar que el mega acuerdo contempla un componente estratégico para el bloque en su conjunto: la cooperación tecnológica, que tiene como objetivo reducir la brecha de desarrollo entre los países de la región, es decir, utilizar la transferencia de tecnología -contemplada en las cláusulas del pacto- hacía los países menos desarrollados. En este rubro China juega un papel determinante con sus avances tecnológicos a bajo costo, el liderazgo de su avanzada red 5G nutrida con su alto desarrollo en Inteligencia Artificial (IA) y la reciente creación de su súper computadora cuántica que es 10 mil millones de veces más rápida que la máquina "Sycamore" de Google presentada en el año 2019, para lo que el gobierno del presidente Xi Jinping invierte 10 mil millones de dólares en la construcción del Laboratorio Nacional de Ciencias de la Información Cuántica.

En este contexto de armonización y complementación tecnológica del mega bloque en la era digital, no sólo los países de menor desarrollo se verán beneficiados, la propia China, que sigue muy lejos de cumplir sus ambiciones de convertirse en una potencia en la fabricación de semiconductores (chips), podrá beneficiarse eventualmente de sus nuevos socios: Japón como potencia en robótica y la República de Corea del Sur, país que actualmente es tercer productor mundial de chips a gran escala y el cual podrá dotar de tecnología propia, investigación y desarrollo (I+D) otorgándole la necesaria “piedra angular” requerida, en su visión integral de desarrollo tecnológico, un movimiento táctico del gigante asiático en la feroz guerra tecnológica que libra con Estados Unidos.

India entra en hibernación

La India formó parte de 28 de las 31 rondas de negociaciones para conformar el nuevo súper bloque, pero anunció su retiro -acordado con todos los miembros- en 2019, durante la cumbre de la ASEAN en Bangkok, debido a “importantes cuestiones pendientes que siguen sin resolverse”. La decisión del primer ministro hindú, el nacionalista Narendra Modi, derivó en la preocupación de que su entrada al RCEP expondría a productores y fabricantes indios a una tormenta de importaciones baratas, principalmente de manufactura China, -país con el que alcanzó un déficit comercial de 48,600 millones de dólares en el año fiscal 2019-20 según estadísticas oficiales indias-  un flujo comercial tan desigual, que habría puesto en peligro millones de empresas, industrias y empleos locales.

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El factor político tanto local, regional como el internacional, estuvo presente e influyó en la decisión de Modi para retirarse del RCEP, en el primero, apenas a finales del año pasado 2019, el Congreso Nacional de la India manifestaba que “una fuerte oposición del Congreso aseguró que el gobierno no intercambiará los intereses de los agricultores, productores de lácteos, pescadores, así como de las pequeñas y medianas empresas y los comerciantes de la India.” En el segundo, la incursión de tropas chinas en mayo del presente año 2020, en territorio indio, dejó un saldo de 20 soldados indios asesinados. Y finalmente el tercero, la guerra tecno-comercial que libran Estados Unidos y China,  no daba margen para la neutralidad de la India ya dentro del RCEP, por lo que optó por entrar en un conveniente estado de hibernación con la complacencia del dragón asiático, sin enfrentarse a Washington y con la posibilidad de dejar de hibernar, para reincorporarse de nuevo al súper bloque.

Impacto geopolítico

La firma del RCEP es percibida en el mundo como un hito para la integración económica en la región Asia-Pacífico, una victoria al multilateralismo y el libre comercio y un triunfo de China para contrarrestar –no eliminar– la influencia de Estados Unidos que creció en esa región durante el gobierno de Barack Obama. Lo anterior lo confirma el Director del Centro Chino de Derecho Comparado, de la Escuela de Leyes de la Universidad de Hong Kong, el profesor Wang Jiangyu, el RCEP acabará con la hegemonía de Estados Unidos en el Pacífico Occidental, para dar paso a un nuevo regionalismo abierto.

El RCEP es sin duda, la evolución natural de la integración asiática, eje fundamental que impulsará el estratégico corredor económico de la Ruta de la Seda en todas sus vertientes y ramificaciones geopolíticas, siendo China la fuente clave de importaciones y principal destino de exportaciones del nuevo  mega bloque, que tiende con firmeza a establecer una sinergia de la región Asia-Pacífico como el nuevo centro de gravedad geoeconómica mundial.

Año del búfalo

En los países asiáticos, particularmente en China, la astrología como ciencia o creencia, tiene tal importancia y relevancia que rige a toda una sociedad, al grado que los embarazos se planean conforme a los signos, y en muchas ocasiones las agencias de reclutamiento de personal eligen o no a una persona basados en su horóscopo. El año nuevo Chino esta por llegar, dará inicio el 12 febrero del 2021, será el año del búfalo, según la astrología china, este signo representa la prosperidad, gracias al trabajo fuerte y a la determinación, debido a que es su año, extenderá su control sobre el resto de los animales del zodiaco, en estos términos, convicciones y dogmas, la región Asia-Pacífico lidereada por China, inicia con la conformación de un mega bloque geoeconómico tecno-comercial -de cara al mundo- su nuevo año.

La primer guerra tecnológica de la era digital

“Los países deberán elegir entre un internet con valores occidentales y otro basado en los principios de un gobierno comunista autoritario.”

  Mike Pompeo, Secretario de Estado del Presidente de E.U.A. Donald Trump

La pandemia provocada por el coronavirus ha traído ganadores y perdedores en todo el mundo, mientras algunas empresas hacen estragos por mantenerse a flote y sobrevivir, otras se han beneficiado considerablemente. En este rubro se ubican las plataformas digitales tanto de occidente, particularmente las del bloque estadounidense conocidas como GAFAM: Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft.. Así como las del lejano oriente focalizadas en China y denominadas BATH: Baidu, Alibaba, Tencent y Huawei. Las cuales, además de incrementar sus ganancias en lo que va del año, apuntalan la economía digital hacia la primera mitad del siglo XXI dentro de la turbulencia económica, política y viral.

El confinamiento alrededor del planeta de millones de personas con actividades múltiples, encontraron en las distintas plataformas digitales una poderosa herramienta para comunicarse, trabajar, alimentarse y entretenerse, dando como consecuencia el aceleramiento en la conformación de una sociedad digital activa y de alto consumo. Los datos que arrojan las corporaciones tecnológicas de ambos bloques geoeconómicos,  son un  indicativo de como han incrementado mercado, elevado sus utilidades y en la mayoría de los casos sus acciones se han revalorizado. 

El bloque Occidental GAFAM 

Google, que dirige el hindú Sundar Pichai, reportó vía su casa matriz Alphabet, un incremento en sus ingresos por 41,000 millones de dólares, un 13% más que el año anterior. Amazon por su parte se beneficia por partida triple, por un lado sus ventas crecen en comercio electrónico minorista, por el otro; muchas empresas que han tenido que cerrar sus oficinas pero manteniendo sus operaciones con sus empleados trabajando vía remota, ha generado una fuerte demanda de sus servicios en la nube, ambos casos derivaron en que la acción de la empresa de Jeff Bezos subiera un 23.6%, ubicándose en 2,900 dólares, el precio mas alto en Wall Steet. El caso de Facebook es significativo ya que sus usuarios a partir del confinamiento elevaron un 42% su tiempo de navegación en esta red social, sus ingresos en el primer trimestre del año aumentaron un 18% llegando a los 17,700 millones de dólares y en medio de la pandemia su fundador Mark Zuckerberg, lanzó la herramienta Shops para crear tiendas en línea y así contribuir a expandir el comercio electrónico y dinamizar la economía. Apple sigue mostrando una sorprendente fortaleza y un increíble modelo de negocio, el lanzamiento de su nuevo iPhone 5G, la venta de accesorios como el Apple Watch y los AirPods que arrasan en ventas, han logrado conjuntamente que este gigante tecnológico capitaneado por Tim Cook, obtenga una capitalización de mercado de 1.5 billones de dólares, convirtiéndose en la primera compañía de Estados Unidos en alcanzar esa cifra de bursatilización.

Microsoft, consiente del enorme desafío, su presidente ejecutivo el también Hindú Satya Nadella, ha llevado a ofrecer herramientas y plataformas para brindar soluciones ante el nuevo entorno. Las videollamadas a través de su herramienta Teams crecieron un 1,000% tan solo en marzo, mientras 183,000 instituciones educativas en 175 países utilizan esta herramienta para temas de educación. Países como Italia, España, Noruega, Suecia, Kuwait y Japón entre muchos otros, mantienen informados a sus ciudadanos por medio de Microsoft 365, mientras que Estados Unidos y Canadá; adaptan Power Apps y Power Platform para agilizar sus procesos internos e integrar y facilitar la comunicación de diferentes dependencias entre sus funcionarios de manera más efectiva. El uso de sus servicios en la nube Azure, en las regiones afectadas por el confinamiento se incrementó en un 775%, todo esto en su conjunto impulsó el valor de mercado bursátil de la empresa la cual alcanzó una cifra record que rebasó el billón de dólares.

El bloque Oriental BATH

Baidu (百度), el motor de búsquedas líder en China que dirige su cofundador Robin Li Yanhong, disparó sus ganancias en un sorprendente 219%, reportando 437 millones de dólares durante el primer trimestre del año, mientras sus usuarios activos diarios llegaron a 222 millones, un 28% más que el año anterior. Alibaba (阿里巴巴), la empresa más grande de comercio electrónico de China, fundada y presidida por el nacido en Hangzhou, Jack Ma; quien mediante su vital intermediación entre los fabricantes chinos de productos útiles para combatir el Covid-19 y la enorme demanda global de los mismos, experimenta un acelerado crecimiento, paralelamente a ser uno de los principales donadores internacionales en forma masiva de equipo de protección a más de 150 países. El gigante chino reportó ingresos por 16,000 millones de dólares, un aumento del 22% en el primer trimestre del 2020. Tencent (腾讯) del emprendedor Ma Huateng originario de Chaoyang, ha ganado jugando, y es que los ingresos de la empresa aumentaron 15.2 mil millones de dólares, un 26% durante el primer trimestre del año en curso derivado de la alta demanda de sus videojuegos. Huawei (华为), empresa del fundador y presidente Ren Zhengfei originario de Anshun, es un caso no solo especial, sino emblemático. El primer trimestre del año en curso el dragón de la tecnología reportó una facturación de 25 mil 762 millones de dólares, un 1.4% más interanual, pero con un ritmo mucho menor de crecimiento al registrado en el mismo periodo del año anterior. Huawei atraviesa por momentos difíciles y de enormes retos: libra una feroz batalla comercial con Estados Unidos, el veto comercial al que ha sido sometido lo restringe al acceso de mercados, así como a los servicios, actualizaciones y aplicaciones populares de la estadounidense Google; lo que dificulta la captación de nuevos compradores de sus equipos de comunicación, esto; aunado a la baja de las ventas de hasta un 20% de teléfonos celulares en todo el mundo debido al impacto del coronavirus y la incertidumbre económica, con todo ello la corporación del lejano oriente se mantiene en un segundo lugar, seguido de Samsung y por encima de Apple como fabricante mundial de teléfonos inteligentes de calidad a precios accesibles.

A esta legión de empresas tecnológicas digitales, se suman una gama de otras innovadoras de ambos bloques que están en sincronía compitiendo fuertemente para posicionarse en el mercado de distintos segmentos y nichos de la industria, tales como Tesla, Netflix, Spotify, Zoom, Twitter, Xiaomi (小米集團), iQiyi (奇艺), TikTok (抖 音), Kuaishou (快手) y Netease (网易云音乐). 

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La nueva cortina de hierro digital

Entre estos positivos números y exitoso crecimiento de porcentajes inesperados en plena pandemia que muestran el enorme esfuerzo y despliegue empresarial de innovación,  creatividad,  investigación, así como de fuertes inversiones en ambos bloques para el desarrollo de la industria tecnológica digital por la conquista de cada vez más mercados, destaca poderosamente el tema de Huawei, ya que su caso marca en la historia, el inicio de la primera guerra tecnológica de la era digital. Esta confrontación más allá de los teléfonos inteligentes tiene como eje central la tecnología 5G, por  la enorme cantidad de datos derivados de la misma, considerando que en la actualidad los datos son más valiosos que el petróleo, denominados oro negro; y quien tiene el control sobre los datos, controla un país. 

Bajo esa lógica, Estados Unidos fue que impuso barreras arancelarias y no arancelarias a la telefónica china, lo que podría transitar y contaminar a las demás tecnológicas como lo confirma el reciente caso de TikTok (抖 音), la popular aplicación de videos cortos del dragón asiático que ha sido descargada 2,000 millones de veces, a la que Facebook y Snapchat ven como una amenaza competitiva, y de la que se rumora en circuitos tecnológicos y financieros podría ser adquirida por Microsoft, en ese entorno, el Secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo, manifestó que la App podría ser bloqueada en territorio estadounidense, ya que los usuarios de esta plataforma corren el riesgo de que su información caiga en manos del Partido Comunista Chino, lo que semanas después el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump confirmó, alegando cuestiones de seguridad nacional, por lo que incluso podría utilizar poderes económicos de emergencia o una orden ejecutiva para hacer cumplir la acción. Ello podría expandir la guerra tecnológica ya iniciada, para conducir al levantamiento -como en Berlín- de una nuevo muro o cortina de hierro digital que divida a las corporaciones tecnológicas de los dos bloques al interior de Internet, con consecuencias limitativas, de compatibilidad y de usabilidad para los consumidores; dadas las implicaciones e intereses por el enorme valor económico y financiero aquí analizado, además de las repercusiones geopolíticas que hoy toman una connotación diferente, en la búsqueda de la supremacía por el mercado, el control de datos y de la nueva economía digital.

El primer encuentro en la Casa Blanca

Por Alejandro Nava Femat

La primer visita del Presidente de México Andrés Manuel López Obrador al Presidente de Estados Unidos Donald Trump obliga a realizar un análisis de la misma, así como una revisión de la política exterior de México a casi dos años de su gobierno. Para ello, es indispensable considerar el marco histórico e institucional de la diplomacia mexicana, sin dejar de lado el factor político; con el objetivo de obtener un resultado más cercano a la realidad y del verdadero interés nacional.   

Debemos partir de la existente tradición de más de un siglo en que los presidentes de México y Estados Unidos han sostenido reuniones de forma ininterrumpida, postergar la reunión entre ambos mandatarios para después de la elección del 3 de noviembre de este año en el país vecino como algunas voces demandaban, ponía en riesgo el que ésta ya no se llevara a cabo, marcando así a la actual administración no sólo con el rompimiento de esa tradición y el fracaso diplomático, sino también con un posible recrudecimiento en la relación bilateral en lo que resta de le administración Trump, y de un probable segundo termino mediante su reelección.

Voces como la del ex canciller Bernardo Sepúlveda Amor, quien mediante carta dirigida al actual Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón, publicada en el diario La Jornada previo a la visita, alertaba que la reunión causaría tres escenarios adversos hacía México. Primero, una antipatía en el Partido Demócrata, segundo, de ganar el candidato Joe Biden la elección, el antagonismo en las políticas bilaterales sería evidente y tercero, de perder la elección los demócratas mantendrían su mayoría en la Cámara de Representantes y tomarían el control del Senado, con lo que pasarían la factura política a México con las consecuencias del caso. La realidad es que a la llegada de Andrés Manuel López Obrador al poder, nombra a Martha Bárcena Coqui como Embajadora de México en Estados Unidos; quien con instrucciones precisas desarrolló en Washington constantes reuniones con congresistas del Partido Demócrata y del Caucus Hispano. Tan intensa es la relación con los Demócratas, que trascendió en la capital norteamericana el comentario que un funcionario de la Casa Blanca le hiciera a la embajadora Bárcena: “México esta muy cerca de los Demócratas”. Lo anterior confirma que desde la cancillería mexicana se ha tejido con fino equilibrio tanto con Republicanos en la Casa Blanca; como con Demócratas en el Congreso.

El Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau ya se había reunido con el Presidente Trump en un par de ocasiones, el Presidente de México ninguna. La agenda bilateral no podía postergarse por más tiempo, el TMEC y la Pandemia son temas estratégicos y de tiempos. En el primero, habría que aprovechar el impulso de la entrada en vigor del tratado y publicitarlo a nivel mundial mediante la reunión como ventana de oportunidad para la atracción de inversiones y el establecimiento de nuevas empresas con tan solo algunos meses de ventaja ante la relocalización de las cadenas de valor mientras deciden donde establecerse. En el segundo, el agradecimiento personal al apoyo por el envío de ventiladores, así como una mayor coordinación para enfrentar el avance y rebrote del coronavirus y asegurar que se considere a México dentro del bloque de países prioritarios con acceso a la vacuna, al momento en que se encuentre disponible.

En el terreno de la percepción ciudadana, una encuesta reciente publicada por el diario Reforma, muestra que un 64% de los mexicanos estuvo a favor de que López Obrador haya viajado a Estados Unidos para reunirse con Trump, mientras un 53% piensa que la reunión entre ambos presidentes fue de beneficio para México y un 49% cree que a raíz del encuentro el país recibirá un trato de más respeto por parte del mandatario norteamericano.

Una visión integral en la  política exterior

En el caso particular de la política exterior hemos visto logros consecuentes y considerables, en Nueva York el Embajador de México ante la ONU, Juan Ramón de la Fuente Muñiz, recientemente consiguió por quinta ocasión en la historia -con 187 votos de los 192 posibles- un lugar como miembro no permanente ante el Consejo de Seguridad de la ONU; enarbolando  la bandera del respeto al derecho internacional, la aplicación de los principios de política exterior mexicana que privilegia el dialogo, la solución pacífica de los conflictos, pugnar por la igualdad jurídica de los estados y la autodeterminación de los pueblos. Además, nuestro país tendrá representación en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas; siendo la primera vez en la historia que México pertenece a dos consejos, los órganos deliberativos más importantes del organismo multilateral.

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En materia comercial, luego de que en Suiza la Organización Mundial de Comercio (OMC) quede acéfala a partir del 31 de agosto del año en curso,  derivado de la inesperada renuncia adelantada de su Director General, el Brasileño Roberto Azevedo, México de inmediato presentó una propuesta sólida, de amplia experiencia diplomática, económica, comercial y negociadora para dirigir el organismo internacional del cual también es miembro fundador, el actual subsecretario para América del Norte, el Doctor en Economía, Jesús Seade Kuri.   

En el combate a la corrupción, la justicia mexicana a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) está llevando a cabo solicitudes de extradición mediante un complejo proceso de colaboración internacional para lograr las extradiciones en España del ex director de Pemex, Emilio Lozoya Austin acusado de lavado de dinero, cohecho y fraude, en Estados Unidos el ex gobernador de Chihuahua César Duarte Jáquez, culpado por malversación y conspiración agravada de hasta por 6.4 millones de dólares, en Canadá la del ex titular de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) Tomas Zerón de Lucio por posibles irregularidades en la indagatoria sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y en el Líbano, la del empresario textilero Kamel Nacif Borge por su presunta responsabilidad en el delito de tortura cometido en contra de la periodista Lydia Cacho.

La visita oficial en el marco de la política exterior mexicana, marca el  inicio de una etapa nueva y diferente en las relaciones México – Estados Unidos, el logro diplomático del Presidente de un nuevo trato hacía nuestra nación y sus migrantes no debe ser menospreciado, ya que con muro fronterizo de por medio, y agravios que no se olvidan, se tendieron los puentes necesarios que hoy llevan hacia nuevos caminos de respetuosa convivencia.

Los migrantes mexicanos pasaron de ser “bad hombres” a realzar contribuciones extraordinarias que se sienten en todas las industrias, comunidades y en todos los lugares de Estados Unidos, del comercio a la ciencia, el pueblo mexicano es valioso, reconoció Trump frente al mandatario mexicano. No dejo de lado que ambas posturas y afirmaciones se dieron en un contexto electoral, la variable diplomática surtió efecto, hoy  la realidad presente es diferente y siempre con un riesgo latente, esa es la histórica relación bilateral. 

Surgirán diferencias y probables futuros desencuentros con Demócratas o Republicanos, sin embargo cuando se atienden los principios que pertenecen a una tradicional política exterior, se ejecuta la diplomacia sustentada en los mismos, no hay riesgo alguno que supere con dignidad, cualquier adversidad en beneficio de la patria; y la valiosa paz entre las naciones.

La victoria de Rusia en la construcción del Sistema de Naciones

Por Alejandro Nava Femat

Transcurre el año 2020, han pasado 75 años de la victoria del ejercito de la Unión Soviética sobre la Alemania Nazi, las heroicas y dolorosas batallas sufridas por el sacrificio de hombres, mujeres y niños en defensa de su patria, la sangre derramada, el luto y la vida plasmados en la cinta de San Jorge como símbolo por los más de 52 millones de civiles y militares rusos que entregaron su vida en la Gran Guerra Patria para derrotar al nazismo, no han sido en vano.

El fascismo dominante era una realidad en muchos países de Europa, su expansión seguía en marcha y amenazaba por convertirse en omnipresente por todo el mundo, en medio de ello, destacó el espíritu diplomático entre Rusia, Inglaterra y Estados Unidos por encima de ideologías, idiomas y culturas, haciendo a un lado diferencias y alineando intereses con el objeto de conformar una gran alianza que lo detuviera y lo derrotara como finalmente sucedió. El esfuerzo humano y militar más importante estuvo a cargo de la Unión Soviética, la férrea defensa de Moscú, la sorprendente resistencia bajo hambruna, temperaturas heladas extremas con bombardeos de día y de noche al estado de sitio en que se tenía a la ciudad de Leningrado (hoy San Petersburgo), así como la épica, feroz y sangrienta batalla cuerpo a cuerpo de exigencias inhumanas a la lucha y al más crudo invierno en Stalingrado (hoy Volgogrado), la cual sería definitoria en la victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial; son solo algunos de los referentes emblemáticos e históricos que resumen dignidad, esfuerzo, lucha, sufrimiento y entrega de un pueblo por vencer a los invasores nazis y así cambiar el rumbo de la historia y el destino de la humanidad.

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La participación rusa en la Gran Guerra Patria no se limitó al campo de batalla con fusiles, balas y cañones, en medio de la misma; el emotivo uso de instrumentos musicales tuvieron una importante e imponente participación, como fueron los casos de la cantante Galina Semenchenko, la cual se presentó con su melódica voz en la línea del frente de guerra de las tropas Soviéticas; o del director de orquesta Karl Eliasberg, quien dirigió a su débil y hambrienta orquesta que pese a la debilidad de sus músicos interpretó con enorme sensibilidad la Séptima Sinfonía del compositor ruso Dimitri Shostakovich, misma que se transmitió y escuchó por toda la destruida ciudad de Leningrado, pero enviando un mensaje de ánimo y fortaleza a los defensores, así como música para la humanidad que hoy en día se preserva y hereda a la posteridad.   

Uno de los legados más importantes de Rusia en la victoria, es la liberación propia, de campos de concentración y de países europeos de las garras del nazismo, evitando hasta el último momento el uso de su poderío nuclear, así su contribución en la construcción del sistema de naciones y el orden mundial plasmado en la Carta de Naciones Unidas, que deriva en el uso constante y permanente de la fina diplomacia rusa basada en el estricto respeto al derecho internacional, para mantener la arquitectura de todas las relaciones internacionales y el establecimiento -en la actualidad- de un mundo multipolar en paz.

Nadie debe escatimar el papel de Rusia en favor de la liberación de la humanidad, por el contrario; la verdad debe ser respetada, reconocida y enaltecida en su justa dimensión por el conjunto de la comunidad de naciones ante el sacrificio de millones. No hay revisionismo histórico que modifique la huella imborrable de hechos reales, comprobables y minuciosamente documentados; que puedan hacerla olvidar, ya que como escribiría con profunda melancolía el poeta Rasul Gamzatov -en Zhuravlí- la verdad regresa, “como regresan las bellas grullas blancas”. Sirvan estas letras para conmemorar el 75 Aniversario del Día de la Victoria de la Gran Guerra Patria, a los millones de héroes caídos, a los veteranos todavía sobrevivientes y al pueblo ruso con amor y generosidad, en un humilde reconocimiento a su enorme aportación de las libertades presentes y futuras, como ejemplo para las generaciones venideras.

*Este articulo fue ganador del segundo lugar del Concurso de Ensayos Literarios del 75 Aniversario Día de la Victoria. Premiado y condecorado por el Embajador de Rusia en México, Víctor Viktorovich Koronelli como reconocimiento al autor.

El Petrovid-19: la moneda invisible que impone su valor

“El próximo renacimiento vendrá del Medio Oriente, esa es la guerra saudita y mi lucha personal, quiero que mientras yo viva, el Medio Oriente domine al mundo”

Príncipe Heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman (MBS)

Por Alejandro Nava Femat

El petróleo sigue siendo el motor de la economía del mundo ya que es necesario para casi todo, le da movilidad a millones de autos, autobuses, camiones de carga, trenes, y aviones en todo el planeta, se requiere para producir electricidad, mueve industrias y produce desde llantas para todo tipo de transporte, botellas de plástico hasta un lápiz labial. El mercado del petróleo recientemente ha tenido fluctuaciones sin precedentes a nivel internacional, la caída en la demanda del crudo derivado en parte por el confinamiento e inmovilización de aproximadamente 3 mil millones de seres humanos –casi el 50% de la población mundial– que se aíslan para evitar ser contagiados por la pandemia provocada por el virus Covid-19, afecta tanto a países exportadores de petróleo por el histórico hundimiento de su precio, como a las economías en todo el orbe que ya resienten sus efectos. Esta catarsis que debe observarse mucho más allá de la simple oferta y la demanda, es de carácter multifactorial con una nueva variable que hoy determina su valor.

La disputa árabe

Las rivalidad por el liderazgo y control de la península arábiga entre las tres petromonarquías árabes más ricas del mundo, Arabia Saudita de monarquía absoluta islámica, con el príncipe heredero Mohammed bin Salman conocido como MBS a la cabeza, los Emiratos Árabes Unidos de monarquía constitucional, federal, electiva y presidencial con el también príncipe heredero Mohammed bin Zayed, vicecomandante supremo de las Fuerzas Armadas conocido como MBZ y Qatar, monarquía absoluta unitaria que posee la tercera mayor reserva mundial de gas natural, comparte al norte frontera terrestre con Arabia Saudita y al sur, por mar se reparte un yacimiento de gas submarino con Irán; a su mando esta el jeque y emir Tamim bin Hamad Al Thani, quien se encuentra asediado por sus vecinos rivales MBS y MBZ, los cuales en una alianza mutua y con el superficial visto bueno -en un principio- del presidente de Estados Unidos Donald Trump, el 5 de junio del 2017 rompieron relaciones diplomáticas y económicas con Qatar, cerrándole la única frontera y salida terrestre del país a personas y mercancías con miras a una posterior invasión, acusando a Doha de tener excelentes y estrechas relaciones con Irán, fue hasta que intervino el entonces primer Secretario de Estado de la administración Trump, el ex presidente de la petrolera Exxon Mobil, Rex Tillerson quien informó al mandatario que la base militar estadounidense Al Udeid –una de las más importantes del mundo y de estratégica operación en esa región- se ubicaba en Qatar y no en los Emiratos Árabes como él presidente entendía, por lo que en ese momento la Casa Blanca habló directamente con MBS, advirtiéndole que ese no era el momento para empezar una guerra, suspendiendo así los planes de invasión y por ende bajando momentáneamente la presión al alza en el valor del petróleo, el embargo del eje MBS –MBZ continua, la región completa se arma hasta los dientes, mientras Qatar prepara la celebración de la Copa Mundial de futbol del año 2022, lo que pudiera ser una bomba de tiempo tanto para Medio Oriente, como para el precio del crudo en el mundo.

La estratégica Jugada de Rusia

 El príncipe heredero Mohammed bin Salman (MBS) acusado por la inteligencia turca y la CIA, de ordenar el pasado 2 de octubre del 2018 asesinar y descuartizar al interior del consulado de Arabia Saudita en Estambul, Turquía al columnista de opinión y disidente saudí Jamal Khashoggi, del influyente diario norteamericano The Washington Post, propiedad del fundador de la tecnológica Amazon, Jeff Bezos a quien el príncipe heredero hackeó su teléfono celular y espió con el objeto de encubrir el crimen que la ONU calificó como asesinato de estado, intentó ilusamente el pasado 6 de marzo del año en curso, presionar vía la Organización de Países Exportadores de Petróleo Plus (OPEP+) al presidente de Rusia, Vladimir Putin para realizar un recorte adicional de la producción petrolera de 1.5 millones de barriles por día como respuesta a la reducción de la demanda mundial de hidrocarburos debido a la epidemia del Covid-19 y así estabilizar los precios del crudo. Al no llegar a un acuerdo entre los dos países, Arabia Saudita -en represalia- recortó los precios oficiales más drásticos de los últimos 20 años, comunicando a los compradores que incrementaría su producción de crudo en hasta 2 millones de barriles por día. La medida desató una guerra de precios y provocó de inmediato el hundimiento de los precios del petróleo a nivel histórico, el West Texas Intermediate en US$-36.98 y el Brent europeo en US$17.36, y con ello el desplome de las bolsas y mercados financieros internacionales. Putin, anticipando la jugada; sabía que en realidad lo que MBS buscaba era aprovechar la situación viral en el mundo para lograr producir a un precio mucho más competitivo que el de sus competidores internacionales –incluidas las empresas petroleras rusas– y así sacar del mercado a productores de gas y petróleo lutita (shale) que utilizan la patentada, contaminante y financieramente inviable técnica de fracturación hidráulica (fracking), que requiere un precio de extracción de 40 dólares por barril para que sea rentable, por lo que Putin en un tono conciliador pero firme, no solo no cedió a las presiones de MBS, sino que sorprendió al mundo afirmando que Rusia podría soportar un precio de 25 dólares el barril hasta por 10 años, esto derivado de su casi nula deuda pública, de la gran cantidad de reservas de divisas acumuladas y valuadas en aproximadamente 550 mil millones de dólares, así como a la constante compra de oro de los últimos años equivalente a un 7% de su Producto Interno Bruto (PIB).

Estados Unidos contra reloj

Alarmado por la dramática baja en los precios internacionales del petróleo, el presidente Donald Trump entendió que ello conduciría a otros escenarios y desafíos de carácter domestico: Wall Street, su banca y los Exchange Traded Fund (ETFs). Los primeros, perderían capital e intereses por financiamientos otorgados ligados al crudo, los segundos; con una peligrosa baja en su bursatilidad valuada en 6.3 billones de dólares, (6 veces el PIB de México), mientras que las petroleras estadounidenses enfrentarían quiebras derivado de los bajos precios del petróleo que no justifican rentabilidad, ni viabilidad por su esquema de extracción fracking; aunado a la falta de espacio para almacenamiento del crudo, particularmente para las petroleras texanas que tendrían que cerrar pozos y su impacto económico sería desastroso en un estado con votos clave, de cara a las elecciones en las que con el tiempo en contra, Trump busca reelegirse en noviembre de este mismo año. Ante ello, el mandatario norteamericano amago con poner aranceles a la importación del crudo para proteger a los trabajadores del sector energético, y contraviniendo a una postura política que Estados Unidos había mantenido vigente durante más de medio siglo, el inquilino de la Casa Blanca colaboró en el marco de la OPEP+ con Rusia y Arabia Saudita para conjuntamente reducir la producción de petróleo y así lograr un aumento en su precio.

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México entra en escena

En un nuevo esfuerzo por estabilizar el precio internacional del petróleo, los 13  socios de la OPEP más sus 10 aliados independientes de la OPEP+, acudieron entre el 9 y 12 de abril a una reunión virtual vía Internet con el objeto de lograr un acuerdo para reducir la producción global de petróleo, México, sin pertenecer a la OPEP, a sus aliados, ni a algún tratado internacional que lo obligue pactar con otros productores, llega a la mesa de negociación virtual con una producción en recuperación de 1.7 millones de barriles diarios, y su empresa Pemex en pleno proceso de reconversión, mientras que sin participar directamente en la intensa negociación, pero colaborando activamente; su vecino, socio comercial y primer productor de gas y petróleo del mundo, Estados Unidos, produce 14 millones de barriles de petróleo al día, a su vez Rusia y Arabia Saudita producen 11 millones de petróleo diarios cada uno. En ese contexto, esa disparidad y expuestas las condiciones por las que atravesaba, México rechaza la exigencia de MBS para disminuir 400 mil barriles de la producción diaria mexicana, esto; como parte de la cuota de los 10 millones de barriles diarios acordada recortar entre todos los países negociantes. La postura de México se sustentaba en tres ejes estratégicos durante la negociación: primero, el presidente Andrés Manuel López Obrador había contratado un seguro cuya cobertura le garantiza al país ingresos con un precio de $49.00 dólares el barril para la mezcla mexicana a lo largo de 2020, lo cual lo liberaba de presiones para ceder a las pretensiones del príncipe heredero, segundoconforme transcurría el tiempo los precios seguían cayendo y con ello los ingresos de los países con economías petrolizadas, y tercero, los depósitos de almacenamiento de petróleo entraban en etapa de saturación, por primera vez en la historia los estadounidenses debían pagar hasta $36.98 dólares por barril retirado. Finalmente y bajo esas presiones, Arabia Saudita acepta la postura de México para recortar su producción únicamente en 100,000 barriles diarios, misma que fue aceptada mediante acuerdo unánime e histórico de los 23 países para reducir 9.7 millones de su producción petrolera conjunta.

Se acuña el Petrovid-19

La mezcla de la baja demanda de petróleo provocada por el Covid-19, con una sobre oferta del mismo, aunado a la alta dependencia de las economías petrolizadas, trajo la aparición de un valor de cambio invisible y silencioso que ha modificado el curso de todo tipo de transacciones  en el mundo: el Petrovid-19. Ni ajustando la producción mundial se podrá mantener un equilibrio de mercado suficiente, ya que este y sus derivados bursátiles exigen mecanismos más predecibles y menos volátiles para lograrlo, por lo que sumando escenarios de impacto geopolítico, geoeconómico y geofinanciero tales como el lanzamiento del primer satélite militar denominado Nour (luz) en Irán, un fuego cruzado entre Corea del Norte y Corea del Sur, el incremento de China en el uso del petroyuán, el nacimiento de una nueva criptomoneda centralizada, un nuevo ataque militar de Arabia Saudita a Yemen, o una escalada de sanciones a Venezuela por mencionar sólo algunos a la vista, estarán en todo momento intrínsicamente ligados al virus, su evolución y desarrollo, que en el corto y mediano plazo será la moneda de cambio que seguirá imponiendo su valor como variable no calculada, impactando el sistema financiero internacional, la economía global y por ende la vida diaria en lo local.

* Esta publicación no refleja la posición o visión del portal, el o la autora se hacen responsables de sus opiniones, Red es Poder es un foro de voz libre y así será siempre.

China y las cinco rutas de la seda

“Sin duda, estamos viviendo el fin de la hegemonía occidental en el mundo"

Emmanuel Macron, Presidente de la República Francesa

 

La poderosa China que lidera el Presidente Mandarin Xi Jinping; enfrenta un obstáculo viral tal vez no contemplado en el proyecto geoeconómico más importante del mundo en el siglo XXI: la Ruta de la Seda.

El coronavirus denominado Covid-19 apareció en Wuhan, China esparciéndose por el mundo como un freno a la puesta en marcha de este estratégico plan en que el dragón asiático invierte gradualmente 8 trillones de dólares tan solo en infraestructura, -el mayor programa de inversión de la historia- participan más de 100 países con actividades comerciales, financieras, tecnológicas, militares y culturales. La Ruta de la Seda sufre con el virus global un golpe sanitario y mediático que hoy daña la marca Made in China, sin embargo ésta no se detiene ni se posterga, por el contrario, debe observarse desde una perspectiva de pensamiento oriental como un todo amplio e integrado a largo plazo, alineado a la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU del año 2017, en el que incorpora el concepto chino de construir una comunidad de futuro compartido para toda la humanidad, como aportación a la gobernanza global y no minimizarlo a un simple proyecto mercantil de índole occidental a corto plazo.

La estratégica Ruta de la Seda como plan intercontinental sin fronteras terrícolas abarca tierras, mares, circulo polar, tecnología y hasta la vía láctea; la cual se desarrolla en medio de una feroz guerra tecno-comercial con los Estados Unidos y que al entenderla en su conjunto dará a los países la oportunidad, ya sea de integrarse y participar activamente en un esquema ganar-ganar de beneficio mutuo -ShuangYing como los chinos le llaman- o alejarse y quedar aislado de ella, por lo que es importante despejar su ecuación integral para analizar cada uno de sus componentes y atreverse a jugar en el nuevo tablero geopolítico ante el ascenso de nuevas esferas de influencia que conllevan a un equilibrio de poder en la hegemonía hemisférica tripolar naciente, conformada por  Estados Unidos, Rusia y China.

La ruta terrestre: Es el mayor proyecto de infraestructuras vitales promovido por un país en la historia, revive el espíritu de la milenaria comercial Ruta de la Seda que en su origen se extendía por todo el continente asiático, atravesando Rusia, pasando por Irán y culminando en puertos de Italia que la conectan con Europa, hoy China la reconstruye, amplía y diversifica mediante colosales inversiones en infraestructura con su propio Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB por sus siglas en inglés) construyendo nuevos caminos, túneles, puentes, súper carreteras, oleoductos, gasoductos, redes eléctricas, ferrocarriles de alta velocidad que alcanzan los 431 kilómetros por hora y la conectan a nuevos aeropuertos y puertos marítimos, convirtiéndola en el puente terrestre del planeta que a su paso transforma regiones olvidadas en prosperidad para 3,000 millones de personas, creando así el mercado más grande del mundo.

La ruta marítima: Conectar la ruta terrestre a esta trascendental ruta que China extiende por los mares hacía occidente abarca desde el océano índico, vía el canal de Suez, hasta Europa en la que el gigante asiático está haciendo grandes inversiones y esfuerzos para obtener el control de los puertos en docenas de países de todo el mundo, la importancia táctica radica no solo en transportar mercancías en 36 días, sino asegurar de forma eficiente la operación de su comercio fuera de sus fronteras; así como ocupar zonas estratégicas a lo largo de la misma. Para valorar el enorme peso que la ruta marítima representa en la estrategia integral China, hay que analizar dos puntos estratégicos en su trayecto, el primero, el puerto de Gwadar en Pakistán, en el que los chinos lograron en el año 2015 alquilarlo como puerto marítimo de aguas profundas por un periodo de 43 años y en el que han invertido 1,620 millones de dólares para desarrollarlo en el marco del corredor económico China – Pakistán, unir la región occidental de China con el Mar Arábigo y el Océano Índico, transformándolo en un puente que conecta a la humanidad. El punto neurálgico de este puerto marítimo es que esa ruta clave transporta el 40% del petróleo de todo el mundo. Por otra parte, alcanzando el mar mediterráneo la ruta llega a Israel, país que mediante un acuerdo con China; cede la operación por 25 años del puerto de Haifa al Shanghai International Port Group, mismo punto que colinda con la base naval adyacente en la que se encuentran submarinos israelís con misiles nucleares, y el cual será inaugurado en el año 2021; así mismo también se concesiona la construcción del primer puerto privado en Ashdod a la China Harbour Engineering Company. 

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La ruta Polar: El cambio climático y el calentamiento global que experimenta el planeta ocasiona un deshielo acelerado en el anteriormente intransitable océano ártico, abriendo una nueva ruta de navegación que conecta al océano Pacifico de Asia con el mar del norte de Europa en tan sólo 18 días entre los meses de julio a noviembre, comparado contra los 36 días del canal de Suez, esto significa un ahorro del 40% en tiempo y distancia por cada viaje, así como miles de dólares menos en combustible, lo cual modificará el estado actual del comercio mundial. Ante este nuevo escenario, China ha invertido más de 100 mil millones de dólares en fuentes energéticas y vías comerciales en el ártico bajo el amparo nuclear e hipersónico militar de Rusia y su poderosa flota de 40 barcos rompehielos convencionales, 13 rompehielos pesados en plena construcción, de los cuales 9 serán impulsados por reactores nucleares, todo con la enorme inquietud y preocupación de Estados Unidos; pues el ártico alberga riquezas en recursos minerales valuados en trillones de dólares, aunado al valor del petróleo, gas y tierras raras que existen en esa región.

La ruta de la información (5G): La tecnología 5G no es sólo una simple ampliación o actualización tecnológica de la Internet, tampoco una nueva generación de teléfonos celulares, es la súper ruta de la información en un formato de hiperconexión nunca antes visto ni experimentado, su ancho de banda transmite datos, voz y vídeo a una velocidad 100 veces más rápida que la 4G, la cual se podrá dotar de Inteligencia Artificial (IA) con la que se catapultará la creación de ciudades inteligentes conectadas a coches autónomos, hogares automatizados, hospitales robotizados, y drones con cámaras de reconocimiento facial teledirigidos vigilando la seguridad en las calles, la red 5G sin duda alguna dará inicio a una nueva civilización y forma de vida.

El Consejo de Seguridad de Estados Unidos en un informe presentado al Presidente Donald Trump, alertó que la nueva red 5G era considerada una amenaza para los norteamericanos debido a que aún cuando ellos cuentan con su propia versión, China lidera la mayor parte de la instalación de antenas y equipos de transmisión en la construcción de esta súper ruta de la información en gran parte del mundo; ello significaría que ante la alta demanda de los estadounidenses por esta tecnología y al no tener la capacidad de frenar la penetración de China, se harían dependientes de los servicios prestados por las empresas del dragón asiático las cuales están vinculadas directamente al gobierno de Pekín, ello daría de facto acceso a los datos personales, comportamiento y hábitos de sus ciudadanos en medio de una guerra por monopolizar la Inteligencia Artificial, tomaría extraordinarias ventajas competitivas  para las empresas tecnológicas chinas tales como Huawei, WeChat, Baidu, y Alibaba sobre sus competidoras directas Apple, WhatsApp, Google y Amazon, lo cual tendría un fuerte impacto para la economía norteamericana así como vulnerabilidad en su sistema de seguridad nacional. Con el objetivo de tranquilizar los temores, alejar los miedos, suavizar las tensiones y crear una situación de equilibrio, el fundador y dueño de Huawei, Ren Zhengfei; propuso vender sus patentes de 5G ya existentes, las licencias, los códigos, los diseños técnicos y el conocimiento sobre la ingeniería de producción a empresas estadunidenses para que puedan construir su propia industria 5G. Si bien la apuesta de Zhengfei es sincera, generosa y audaz, no debe pasar por alto que China ya ha desarrollado la red 6g, la cual contempla tasas de transferencia de datos de hasta 1Tbps, 1000 veces mas rápida, menos latencia y amplia conectividad, esta red será el fin de las redes G y la Nación de oriente ya detenta liderazgo en ambas.

La ruta láctea. El programa espacial Chino es la última ruta que la nación asiática  explora y desarrolla en su recorrido por tierra, agua, hielo y datos de la multifacética  Ruta de la Seda, su creciente necesidad por insumos escasos en el planeta tierra para satisfacer la enorme demanda que generan sus 1,400 millones de habitantes, ligada a su crecimiento económico; los ha llevado a transitar la vía láctea mediante viajes al espacio que marcarían en el año 2016 un récord anual en lanzamientos espaciales con proyectos específicos tales como el del satélite Shijian-8, cargado con 2 mil semillas de frutas y verduras (215 kilos) plantadas para ser expuestas a fotosíntesis con nueve tipos de diferentes radiaciones cósmicas y micro-gravedad, logrando abundantes cosechas de alta eficacia y gran calidad para con ello solucionar parte del problema de la agricultura en un país con una porción de tierra cultivable de menos del 14% de su superficie. Por otra parte, China es el único país del mundo que ha realizado un alunizaje en el lado obscuro de la luna, su meta es minar tierras raras y minerales estratégicos que se agotan en la madre tierra o llegan al pico de su producción rentable para fabricar microprocesadores, baterías, computadoras y teléfonos celulares, de igual forma la luna tiene hidrógeno-3 (H-3), del cual se puede extraer su energía para usos diversos. Finalmente los chinos construyen su propia estación espacial para alojar al menos tres astronautas y ponerla en órbita en el año 2022,  su siguiente paso será el establecimiento de bases terrestres robotizadas en Marte, en su intento de obtener recursos diversos que en la tierra están por agotarse. Despejada la ecuación y entendido el plan maestro para convertirse en la primera potencia global en 2050, China abre su juego a los países con su modelo para el mundo del futuro, hoy.

Códigos de ética de la inteligencia artificial

“Quien logre el monopolio de la Inteligencia Artificial, dominará el mundo”

Vladimir Putin, Presidente de la Federación de Rusia

 

Ciudadanizar la creación, construcción y evolución de códigos de ética vigorosos y con valores humanistas para la Inteligencia Artificial debe ser tarea de todos, una actividad permanente y proactiva de intercambio de ideas, propuestas y experiencias internacionales entre ciudadanos comunes y estudiosos expertos en materias diversas; que vaya en forma paralela y de la mano a la actualización de la innovación para el desarrollo científico y tecnológico, con una visión prioritaria de beneficio siempre pensada e inducida para el beneficio del ser humano.

Elevar a la potencia la ética como pilar y eje fundamental para establecer las normas morales en el desarrollo de la Inteligencia Artificial, es conjuntamente el espíritu y alma ante el salto cuántico que la humanidad experimenta. Esta poderosa herramienta (IA) recolecta todo tipo de datos e información, incluida la personal para alimentarse y llegar no solo a pensar por si misma, sino poder hacerlo en muchos ámbitos de forma incluso más rápida que el mismo cerebro humano; para posteriormente interactuar de manera automatizada en áreas diversas; al grado de que el hombre se encuentra en franca competencia contra esta súper inteligencia que hoy ya lo desbanca en una serie de labores y empleos de diversa índole.

Si los alcances de la Inteligencia Artificial impactan directamente en la vida diaria de la sociedad en su conjunto tales como leyes, economía, finanzas, empresa, trabajo, alimentación, gobernanza, movilidad, comunicaciones, medicina, medio ambiente, seguridad civil y militar; procesa datos del comportamiento humano en forma aleatoria, y en la actualidad ya sustituye algunos puestos de trabajo que los humanos desempeñaban, es obligado preguntarnos ¿con qué ética se desarrolla y se manejan los datos e información personal y qué códigos se implementan para el desempeño del los nuevos empleos robotizados?

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Para ejemplificar lo anterior y en un ánimo crítico pero meramente constructivo,  tenemos que el pasado mes de julio del 2019, el prestigiado Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) dio a conocer que su ex alumno, el Doctor Luis Videgaray Caso, quien fuera Secretario de Hacienda y también Canciller de México durante el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, se incorporó a esa importante institución de desarrollo tecnológico para encabezar los Proyectos de Política de Inteligencia Artificial para el Mundo y la Iniciativa de Investigación de Políticas de Internet; proyecto que ayudará a dar cuerpo a políticas internacionales en materia de Inteligencia Artificial en el MIT Stephen A. Schwarzman de la facultad de Informática.

Lo más probable es que el MIT considerara al Doctor Videgaray con las mejores cartas credenciales derivadas de su experiencia en los altos cargos públicos ostentados en México para dirigir los proyectos de Política de Inteligencia Artificial para el mundo, pero en la práctica su comportamiento ético ha quedado maltrecho dada la constante sospecha que lo persigue por una estela de corrupción de cuando fungió como Director de Finanzas en el Estado de México, triangulaciones financieras al coordinar la campaña del candidato a la Presidencia de la República, su desempeño como Secretario de Hacienda que culminó con su renuncia y recientemente acusado de financiar la compra de una planta chatarra de agro nitrogenados a sobreprecios por conducto de Bancomext y Nacional Financiera cuyos Consejos de Administración eran presididos por él.

La psiquiatría indica que los patrones de conducta del ser humano son repetitivos, por lo que al caso del Doctor Videgaray se refiere, no esta exento de repetir esa conducta al  dirigir programas tan importantes y estratégicos para la humanidad, ¿está facultado el dos veces Secretario de Estado éticamente para desarrollar e implementar políticas internacionales de Inteligencia Artificial para el mundo?.   

Desafortunadamente este caso no ha sido el único, en el Reino Unido la empresa Cambridge Analytica utilizó la recolección de datos de más de cinco mil puntos del comportamiento de alrededor de 50 millones de usuarios de la red social Facebook, con fines electorales, ocasionándoles una afectación a su privacidad y la peor caída en el valor de las acciones de la plataforma tecnológica estadounidense. 

Hoy en día los datos son los bienes más valiosos del mundo, su valor supera el valor del petróleo, y para poner solo un ejemplo; tenemos que de los gigantes tecnológicos de Silicon Valley como Google, Apple, Facebook, Amazon y Twitter (conocidas como GAFAT) Apple por si sola, ostenta un valor de capitalización de mercado de un billón de dólares, esto equivale a la totalidad del PIB de México. Los datos además, son un insumo estratégico para el desarrollo de la Inteligencia Artificial, por lo que cuidar éticamente su fuente, integración, procesamiento, almacenamiento y uso debe ser prioritario, que no ponga en riesgo los derechos humanos y evite cualquier tipo de control o monopolio, específicamente de aquellos datos más sensibles como los relacionados con el ADN (ácido nucleico que contiene la información de las características hereditarias de cada ser vivo) los datos clínicos, la comunicación, el armamento militar autónomo y hasta del pensamiento, es decir; hackear el cerebro, se trata que mediante códigos de ética robustos colocar al ser humano por encima de la tecnología y el mercado para impedir que las empresas interesadas en comerciar con nuestros datos personales obtengan la manera de saber lo que hacemos, decimos, y hasta lo que pensamos, con la finalidad de mantener el derecho a la privacidad y evitar así el sometimiento del género humano.

El derecho a la privacidad de los datos debe elevarse de rango y ser considerada como un derecho humano reconocido por la ONU, debemos de tener el derecho a que la automatización y la robótica estén dotadas y equipadas de conciencia humana,  para en la práctica presente y futura evitar que la Inteligencia Artificial manipule al ser humano y poder distinguir a los humanos de las maquinas en una conversación telefónica para la prestación de un servicio y/o realización de un trámite público y privado. Esto sólo podrá lograrse siendo actores proactivos en la construcción ciudadana global de códigos de ética para el desarrollo de la Inteligencia Artificial desde lo local; como ya lo hacen en Europa desde su ámbito de competencia el filosofo alemán Thomas Metzinger, el científico Jürgen Schmidhuber y el neurobiólogo español Rafael Yuste, en Asia, el japonés Tetsuzo Matsumoto y en Norteamérica el cosmólogo sueco-estadounidense Max Tegmark con el objetivo de construir un mundo mejor.